Jun 13

Una receta especial

Una receta especial
Ms. Yudalkis Aliaga Rosales.
Amigo(a) joven, estamos en el siglo de las recetas especiales. Quizás en tu móvil tengas alguna aplicación de recetas de belleza, en el caso de las chicas, o puede que los chicos tengan, las diez claves del éxito. En cualquiera de los casos no quiero que te quedes sin una receta especial hecha como para ti y se llama:
Joven y perfecto
¿Podemos realmente ser perfectos? ¿Existe alguna manera de ser perfectos?
Con el ímpetu de la juventud viene el deseo por alcanzar éxito en cualquier área de nuestras vidas. Con este fin anhelamos descubrir una “clave supersecreta” o “una receta milagrosa” que nos ayude a ser exitosos.
Es curioso como muchos justificamos conductas erróneas a raíz de que “no somos perfectos…”. Esto nos impide crecer y llegar a la altura del varón perfecto jamás. Es cierto que la caída del hombre en el jardín del Edén nos afectó mucho, pero no se trata de ser perfectos a la manera de los hombres sino a la manera de Dios, y de eso se trata este tema.
¿LISTO PARA EL RETO? Aquí están los secretos y misterios de la perfección.
1. Perfectos en la justicia verdadera.
Habéis oído que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo.
Mas yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a
los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen
Mat 5:43-44
Quisiera que observaras detenidamente las orientaciones específicas de Dios:
¿Qué hacer?
Amar- Bendecir – Hacer el bien – Orar
¿Con quién hacer estas cosas?
Tus enemigos – los que te maldicen, aborrecen, maldicen, ultrajan.
Esta segunda pregunta es difícil pero ¿Cuántas veces al año, o al mes, bendices, oras o haces el bien a este tipo de personas? No es común que hagamos eso, pero debes comenzar.

2. Perfectos como hijos

Para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos:
– que hace que su sol salga sobre malos y buenos;
– y envía lluvia sobre justos e injustos.
Porque si amareis a los que os aman, ¿qué galardón tendréis? ¿No hacen también así los publicanos? Y si saludareis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los publicanos?
Sed pues vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.
Mat 5:45-48

Aquí tenemos un gran misterio en cuanto a ser perfectos. No se trata de que somos buenos o que no vamos a fallar. Se trata de Dios, no de nosotros. No es a nuestra manera sino a la suya. Ser imitador de él te hace perfecto, no es por ti, es por su naturaleza perfecta.
Así como Él permite que el sol y la lluvia sean para buenos y malos, así también tú permite que tu amor, tu saludo sea para tu amigo y enemigo.
Querido joven, Dios quiere que seas perfecto como él es perfecto. No hay forma alguna de serlo que no sea imitándolo. Por esta razón, Dios espera que,como hijos, hagamos algo diferente al resto de las personas. El incrédulo ama si lo aman y bendice si lo bendicen. Si nosotros hacemos lo mismo, amar a quien nos ama y bendecir a quienes nos bendicen ¿qué diferencias hay entonces entre el incrédulo y nosotros sus hijos?
Así es amigo joven, ir en contra de los deseos naturales nos hace perfectos. Es lógico que tú no te sientas tan feliz con los que te maldicen, aborrecen, ultrajan y te persiguen, pero debes madurar en no reaccionar como ellos o peor.
No ejercites solo el cuerpo, comienza a ejercitar el alma y el corazón porque… el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.(Heb 5:14)

Aquí va tu receta para ser un joven perfecto. Pruébate tú mismo:
– Comienza a hablar bien de los que hablan mal de ti.
– Hazle bien al que no se atreve a mirarte a los ojos.
– Ora por los que te insultan y te persiguen.

Recuerda que tu primera reacción ante los que hablan mal de ti será hablar mal también de ellos, pero no serás tentado más de lo que puedas soportar. Comienza esta misma semana y comprueba por ti mismo la buena voluntad del Señor, agradable y perfecta.

3. Perfectos para servirle

Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende todos tus bienes y dáselos a los pobres, que así tendrás un tesoro en los cielos; luego ven y sígueme. Pero, cuando el joven oyó estas palabras, se fue lleno de tristeza, pues poseía muchos bienes.Mateo 19:21-22.

La frase…si quieres ser perfecto, denota lo extraordinario. El joven hacia lo tradicional y ordinario: No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio. Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo, pero no basta solamente conocer y cumplirlos mandamientos, la respuesta Jesús exigía una justicia mayor que la de los escribas y fariseos (Mat 5:20)…anda, vende todos tus bienes y dáselos a los pobres, que así tendrás un tesoro en los cielos; luego ven y sígueme.
Para este joven el llamado personal era dejar sus posesiones que tanto amaba y que lo dividían entre Dios y las riquezas. Para ser perfecto debía demostrar el perfecto amor al prójimo, desprendiéndose de esta ligadura para poder seguir a Jesús.En el caso de este joven eran las riquezas. Pero en tu caso ¿cuáles son las ligaduras que te impiden seguir a Jesús?
Puede que pienses “… este versículo no aplica para mí porque casi nunca tengo dinero, ni tengo mansiones, ni armarios de ropas y zapatos, etc”, pero amigo joven no se trata de eso.
Al hablar de “un rico” no debemos fijarnos en la cantidad de sus posesiones, o el que con su codicia ha hecho de sus bienes un dios. El «rico» es una persona que tiene posesiones, y para cuya vida estas posesiones significan mucho. Un rico de esta clase, dice Jesús, está en sumo peligro.

Un consejo final:Haz todo lo que necesitas para estar libre para servirle.

RECUERDA
1) La perfección no es algo que provenga de tus virtudes, de tus obras o de tu bondad. Viene del poder del Espíritu Santo para imitarle y andar como ÉL anduvo.

2) La plenitud de la perfección moral y espiritual será cuando venga lo perfecto. (Flp 3:12)

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