Nov 14

¿Cristianos con los clavos flojos?

Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

Gálatas 2:20

 

Estoy seguro que de una manera u otra, la inmensa mayoría de nosotros hemos escuchado o hasta hemos dicho la frase: “porque me bajo de la cruz y….”. Pareciera significar poco esta frase, pero lamentablemente la misma, pensándolo bien, refleja en muchas ocasiones la personalidad y carácter de quien la usa. ¿Acaso podemos colgar nuestra vestimenta de cristianos para hacer ciertas cosas y luego ponérnosla nuevamente?, y hablando de vestimenta de cristianos, creo con el paso del tiempo, así como el lenguaje se va actualizando y aparecen nuevas palabras, o algunas que antes se consideraban disparates, por ser tendencia son admitidas por la RAE (Real Academia Española), creo que actualmente, como dice mi pastor, debemos más bien hablar, no de cristianos, sino de gente salva en muchos contextos, al final hoy en día “todos son cristianos”, al menos eso creen al afirmar que de una u otra manera creen en Dios, pero la verdad es que tenemos que preguntarnos si en verdad somos lo que estamos afirmando ser, porque a veces nos olvidamos de la realidad de lo que la Biblia expresa firmemente como cristianos, porque siempre se nos ha enseñado que el cristianismo es un real estilo de vida totalmente diferente. Igual sabemos de gente que le pide permiso a Dios para hacer ciertas cosas, y lo más triste es que piensan que Dios entra en ese tipo de negociaciones. En el pasaje que comparto (Gál. 2:20) el apóstol claramente dice que “con Cristo está juntamente crucificado”, o sea, que junto con Cristo morimos, que estamos muertos con Él,  pero estamos vivos, ya no yo, sino que Cristo es el que vive por mí. Ya no son mis decisiones, ya no son mis pasiones, ya no yo primero que todas las demás cosas, de Jesús leemos las palabras: “es necesario que Él crezca, pero que yo mengue” (Juan 3:30), en nosotros también es necesario, por lo que ¿puedo bajarme de la cruz así por así?, ¿puedo tener ese tipo de negociaciones con Dios?, pensando bien, como siempre digo, de poder podemos, ahora, ¿debemos?, la respuesta claramente es NO, no debemos, claro, a menos que los clavos en vez de ser clavos sean tornillos que se quitan y se ponen para bajarnos y subirnos de la cruz cada vez que una situación así lo amerite. Para cuando el apóstol escribía estas palabras, imagino pensaba para sí que ya no era Saulo el judío perseguidor de los cristianos, sino que ahora era Pablo, el llamado por Jesús mismo a una vida totalmente diferente a la que él habría pensado tener. Estudiando este pasaje en cadena, fui a dar a 1Samuel 10:6 (“Entonces el Espíritu de Jehová vendrá sobre ti con poder, y profetizarás con ellos, y serás mudado en otro hombre”), y oraba y le decía a Dios, “Señor, múdame en otro hombre, cambia mi vida de tal manera que nunca más sea el mismo”, ¿qué estamos en la carne?, lee lo que Lutero dijo: Mi vida parece una vida meramente animal “en la carne”, pero ésta no es mi vida verdadera; “no es sino un disfraz de la vida bajo el cual vive otro, es decir, Cristo, quien es mi vida verdadera”.El viejo hombre ha sido crucificado (Rom. 6:6:sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado), pero el nuevo es el que vive, el pecado debe ser mortificado en nuestras vidas, mas la gracia vivificada todo el tiempo, porque cierto es que vivimos en la carne, pero no según la carne, y eso tenemos que leerlo de manera pausada y cuidadosa, porque no es lo mismo, y marca una gran diferencia, el que vivamos en la carne no significa que tenemos que andar según las pasiones y deseos de la misma(Gál. 5:24: Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos).

Cuando nosotros logramos entender asíqueya no se trata más de nosotros, sino de Cristo, muchas cosas comenzarán a cambiar en nuestras vidas, y no solo en nuestras vidas sino también en nuestras iglesias, porque de una vez por todas nos daremos cuenta que quien tiene que verse mediante nosotros es Cristo, incluso a través de nuestras imperfecciones como seres humanos, cuando Cristo es el que vive en nosotros, a pesar de todo ya no viviremos más para nosotros sino para Él, eso establecerá un estilo de vida que marcará una diferencia, para ello, debemos de negarnos a nosotros mismos, y no abundaré en este pasaje porque quiero compartirlo más a fondo luego, pero te invito a que detenidamente lo leas:

Mt 16:24 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.

Mt 16:25 Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.

Claramente el estar crucificado con Cristo nada cómodo es, porque precisamente implica dejar nuestras comodidades, dejar nuestra zona de confort para volvernos totalmente dependientes de Él, y que todo cuanto hagamos pueda ser hecho para Su gloria (1Co 10:31 Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios).Así que subamos a esa cruz, y digamos como el apóstol, estando crucificados juntamente con Cristo, sabiendo que ya no vivimos nosotros, sino que Él es el que vive en nosotros, ese es el sentido de la vida Cristiana verdadera, vivir por y para Dios…

1 comentario

    • Yosvany on 20 noviembre, 2017 at 10:09 am
    • Responder

    Gloria a Dios x tu mensaje, muy bueno y la gran verdad es q en ocasiones nos sucede lo q acabas d dejar reflejado en él. pues queremos dar rienda suelta a nuestra carne sin percatarnos q somos templo del Espíritu Santo en el cual habita nuestro papito. por eso cada día debemos en mi criterio dejar bien claro e interiorizar la palabra escrita:
    “Más ya no vivo YO, vive Cristo dentro de mí”
    Una vez que lo adoptes pues es convertido en un estilo de VIDA el cual x cierto es el mejor de todos.
    Y continuando acerca del tema pues si es difícil pero no imposible el dejar a un lado todos los deseos carnales que nos rodean para manifestar nuestra verdadera naturaleza que es gozo, júbilo, alegría, paz y por encima de todo AMOR para con todos. Porque Cristo desde el principio de su ministerio lo que manifestaba era puro AMOR para poder de esa manera llegar a cada hombre y poder predicarle el verdadero evangelio (las buenas nuevas) el cual constituye una vida llena de Cristo, amor,entrega y compromiso x el evangelio. tomando como ejemplo el mejor de todos Jesús.
    Así que cristiano que estas leyendo este artículo Ánimo sigue adelante Dios está al control de tu vida y siempre guía tus pasos. SI C PUEDE esfuérzate que Dios conoce tu corazón mejor que nadie y premia tus esfuerzos para continuar dando pasos conforme a su voluntad la cual es buena, agradable y perfecta.
    Muy buen artículo Aníbal que Dios continúe bendiciendo tu vida en gran manera y la del equipo que c enuentra tras este blog.
    Saludos a Royler y los demás.
    Nota: Perdón si quizás el comentario en ocasiones no tenga lógica, pero me dejé guiar x el ES.

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