Alcanzando a una generación postmoderna

Es ingenuo pensar que el desarrollo que tenemos hoy pasará pronto y que volveremos a la época donde las cosas materiales no importan más que las espirituales. Si alguna vez pudo existir alguna sociedad con estas características, olvidémosla. Hoy en pleno siglo XXI nos encontramos con una sociedad postmoderna, “feliz” y dispuesta a no cambiar.
¿Qué hará la iglesia para cumplir con su misión entonces? Quedarnos con los brazos cruzados por miedo de contaminarnos es una pésima y diabólica elección. Diabólica porque es lo que el enemigo quiere. Una iglesia encerrada en las cuatro paredes esperando que algunos vengan para evangelizarles y enseñarles buenas costumbres, no cumple con el diseño de Dios.
El mandato y deseo de Jesús es claro: Vayan y hagan discípulos… La sociedad en la que el mensaje del evangelio fue relevante a través de los apóstoles tenía características especiales de su tiempo. ¡La nuestra también! ¿Cómo hacemos para ser relevantes? ¿Cómo hacemos para alcanzar a esta generación posmoderna?
El posmodernismo es un tema profundo que toma tiempo revisar, sin embargo algunas de sus características principales que nos aportan para solucionar nuestra cuestión son:
1- Una juventud absorbida por los medios de comunicación y redes sociales.
2- Fácil y libre acceso a la información de cualquier tema y en cualquier lugar.
3- Sistemas de comunicación, rápidos, potentes y globales.
Se dice que si Facebook fuera un país sería el 3er país más poblado después de China e India. Cada día cientos de miles de usuarios entran a esta red. Hay más páginas web que habitantes en el planeta y miles de estaciones de radio y televisión con audiencias globales a través de la Internet (…)
Muchos se alarman con estadísticas como estas y solo miran su lado negativo. ¡Satanás domina los medios! Dicen unos. ¡Se van al infierno si no dejan de usar las redes sociales! Afirman otros… Y sí, aún la iglesia cree que los medios son malos. Sin embargo, ¿no será esta la gran oportunidad de acabar con nuestro ministerio de llevar el evangelio a todas las naciones del mundo? Si hay tanta gente conectada a diario ¿no será prudente llevarles el evangelio a través de esas mismas plataformas? Efectivamente, ese debe ser nuestro enfoque hoy, para ello deberíamos trabajar, aprender e invertir todos los recursos necesarios.
¿Pero dónde empezar?
Hay muchas cosas que se pueden hacer y más si tenemos personas en nuestras iglesias con imaginación y creatividad. Pero sin duda alguna acciones como las que siguen no deberían faltar en nuestro plan para alcanzar a esta generación posmoderna:
1- Crear nuestro propio sitio web
Todo debería empezar de aquí, el sitio web sería el puesto de mando, el edificio donde tendríamos varias oficinas y departamentos para organizar nuestro trabajo. En un sitio web podríamos publicar reflexiones, artículos, estudios, mensajes en audio, videos, etc. Tendíamos la posibilidad de hacer disponible nuestros horarios de servicios, indicarles cómo llegar al templo, mostrarles imágenes y videos de los servicios o hacerles saber que tienen un lugar donde pueden acudir para recibir ayuda, aliento. Este sitio web estaría enlazado a:
2- Utilizar las redes sociales
Las redes sociales nos darían la posibilidad de establecer una comunicación horizontal con cualquier persona que esté conectada; imagínese que puede hablar con aquel muchacho o aquella mujer que quiere ir a su iglesia pero sus padres o esposo no le permiten ir, o que puede darle tratamiento a aquel hombre que visitó por primera vez su iglesia y vive muy distante o tiene un trabajo que no le permite recibir visitas… Una iglesia con una página en Facebook podría organizar, anunciar y orientar a sus miembros fácilmente de nuevas actividades, eventos o reuniones en un tiempo record y sin invertir dinero.
2- Crear contenidos multimedias para presentar el evangelio
Lo bueno de las nuevas tecnologías y de la Internet es que ya no necesitamos una estación de radio o satélites; un podcast (programa en audio) o un audiovisual puede ser publicado gratuitamente y estar disponible para todo habitante del planeta tierra que esté conectado. Imagínese a Wesley o a Moody con un sitio web donde pudieran publicar aquellos mensajes que alcanzaban a un gran porciento de sus oyentes. Esos grandes mensajes fueron oídos por un número limitado de personas, por aquellas que llegaron a aquel lugar en esa hora específica… Hoy, esos mensajes podrían estar disponibles las 24 horas del día los 7 días de la semana y los 365 días del año. ¿Te imaginas los resultados?
4- Crear una aplicación móvil
Según algunas estadísticas, una persona promedio, pasa 3 horas con su teléfono inteligente en sus manos. Muchas veces jugando o viendo alguna cosa. Imagina que tu iglesia o ministerio contara con una aplicación con contenidos y recursos capaces de llamar la atención de los creyentes y no creyentes que accedan a ella. Qué fácil y, ¡cómo se ahorraría tiempo presentar el evangelio de esta manera!; y aún más con la posibilidad de ser diseñada exclusivamente para ser efectiva y alcanzar resultados en su misión.
Estos son solo 4 ejemplos de cómo podríamos alcanzar a esta generación posmoderna. Muchas cosas más se podrían hacer y ya algunos las están haciendo. Utiliza el potencial que tienes en tu iglesia, instrúyete en el tema, busca ayuda, invierte dinero si es necesario, pero no dejes pasar por alto esta oportunidad. Muchos lo necesitan. El evangelio lo necesita.
Ganemos influencia, seamos una iglesia relevante para esta generación posmoderna, no nos quedemos atrás, no permitamos que la ignorancia y nuestras costumbres arraigadas en sociedades pasadas nos quiten las iniciativas. Dios te pedirá cuenta

Publicado por primera vez en: http://www.maranata.nat.cu/alcanzando-a-una-generacion-postmoderna

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