El origen del hombre

Respecto al origen del todas las personas sostienen una de las dos opiniones o puntos de vista básicos existentes:

Un punto de vista u opinión ateísta que incluye la Teoría de la Evolución y excluye la intervención de .

Ó

Un punto de vista teísta que, aunque podría – en ciertos casos – incluir conceptos evolucionistas, atribuye el origen del hombre a un acto creativo de Dios.

Ambos puntos de vista u opiniones necesitan ser examinados a la luz de lo que enseña la Escritura, independientemente de las conclusiones a que la , la experiencia o la historia puedan llegar.

Es indispensable, por lo tanto considerar la declaración ateísta clásica acerca del origen del hombre.

I.        La evolución Ateísta

Esta teoría, que está en franca oposición a la Escritura, descansa sobre varios argumentos clave:

Argumentos clave de la Evolución Ateísta:

  1. No existe un Dios Personal, Creador, sobrenatural.
  2. La vida puede ser adecuadamente explicada por la mente del hombre a través de los datos científicos.
  3. El universo expandido según lo conocemos, es el resultado de una gigantesca explosión ocurrida hace miles de millones de años.
  4. La vida animada fue, de alguna manera, generada espontáneamente a partir de la materia inerte por azar y por las circunstancias que le rodeaban.
  5. El hombre es el resultado de la evolución ocurrida después de millones de años a partir de formas elementales de animales.
  6. La materia es terna y no puede ser creada ni destruida.
  7. La evolución del hombre fue progresiva y es el resultado de:

–         Mutaciones (cambios) casuales.

–         Una selección natural.

–         La supervivencia del mejor y más fuerte.

–         Una sola célula llegó a convertirse en el organismo complejo actual.

–         Cambios uniformes en el medio ambiente que tuvieron lugar a través de millones de años.

La evolución ateísta se basa en:

  • Teorías no comprobadas.
  • La probabilidad y el azar.
  • Fe en el hombre y en la ciencia.

Es obvio que la evolución ateísta contradice directamente el relato bíblico del origen del hombre, pero, por otra parte, ¿tiene sentido alguno?.

Varios datos científicos indiscutibles desacreditan completamente la Teoría de la Evolución:

Principales puntos débiles de la Evolución:

  1. Las posibilidades matemáticas en favor de la generación espontánea de la vida humana a partir de la materia, son increíblemente pequeñas: Una oportunidad en un billón.
  2. La células vivas pueden reproducirse a sí mismas, pero no se hacen más complejas. Por ejemplo, una sola molécula microscópica de ADN, transportado por el código genético en los genes humanos es más compleja que la computadora de mayor tamaño actualmente existente en el .
  3. Las mutaciones en la ciencia son casi siempre peligrosas, no son benéficas ni progresivas.
  4. Jamás se han encontrado los eslabones “perdidos” de transición de una especie a otra, (Ej. el mono y el hombre).
  5. La tiene solo ilusión de tener millones de años,  ya que Dios creó todo en estado de plena madurez (Ej. Dios creó todo en un instante árboles con anillos (alburas anuales del tronco) en ellos; a Adán lo creó como un adulto, no como un bebé).

De manera que el orden creado tiene apariencia a ser viejo.

  1. Los cambios en el medio ambiente han sido bruscos y catastróficos – ej. El Diluvio Universal descrito en Génesis fue la causa de los vestigios fosilizados y de los cambios climatológicos que vemos hoy.
  2. La cantidad de energía disponible en el universo, de acuerdo a la Segunda Ley de la Termodinámica, en lugar de aumentar, está disminuyendo y todas las cosas están en un proceso de deterioración, no de mejoría.

La evolución ateísta está fundada en la fe en el hombre y en la ciencia, no en hechos comprobados. Ha sido establecida con tendencias antisobrenaturales.

Evolución Teísta. Nota: Algunos cristianos han pretendido acomodar la Biblia a teorías científicas, rehusando creer la veracidad de la Biblia. Aferrándose a la creencia de la evolución del hombre a partir de los animales y después de millones de años, los evolucionistas teístas creen:

–         Que Dios comenzó el proceso.

–         Que Dios intervino, en cierto momento del tiempo, para hacer al hombre a partir del animal.

La repuesta a esta equivocada manera de pensar es simple, la Biblia la refuta directamente la evolución teísta de la misma manera  que refuta a la teoría ateísta de la evolución, (véase Gén. 2:7). La idea de la evolución lineal a través de ciertas especies (macro-evolución, ej. de pez a animal terrestre; de simio a hombre, etr.) no es bíblica, pues todo fue hecho “según su especie.” (Gén. 1:24; 1 Cor. 15:38-41).

Sin embargo, en cierta forma los cristianos bíblicos que creemos en la literal de la Biblia, aceptamos que ha habido cierto desarrollo y cambios (microevolución) dentro de la especies. No hay duda de que el hombre se ha desarrollado, se ha adaptado y ha cambiado, pero siempre, desde el momento de su creación (Gén. 2:7) hasta hoy, como hombre. El cambio y el desarrollo dentro de las especies es evidente.

Lo mismo se observa en el mundo animal y vegetal. Sin embargo notemos que no es esa clase de “evolución” la que enseña.

¡Se requiere más fe para creer en la evolución que en la creación, porque los hechos no apoyan la evolución!

II.                 La Creación Teísta

El relato bíblico de la creación del hombre también debe ser creído por fe – ¡no una fe ciega que no toma en cuenta los hechos, sino una fe confiada en Jehová Dios! (Véase Heb. 11:1-3)

  • Tres verdades fundamentales

El punto de vista bíblico acerca de la creación está basado en la fe en Dios, y la Escritura enseña tres verdades verdaderas fundamentales:

  1. La creación del mundo y del hombre se debió a un acto sobrenatural de Dios.

Gén. 1:24

Sal. 33:6-9

  1. La creación tuvo un propósito.

Gén. 1:27-31

  1. La creación fue súbita.

Gén. 1:3

Gen. 2:7

Éx. 20:11

  • Lo que enseña la Biblia acerca de la creación del mundo y la creación del hombre:

 La creación del mundo

  1.  Dios trajo el mundo a la existencia a partir de lo que no existía previamente. (creación ex – nihilo)

Y dijo Dios…” ¡y así ocurrió!

Gén. 1:1-3

Neh. 9:5-6

Job 38:1-7

Rom. 1:20

Rom. 4:17

Col. 1:16

  1. Habiendo creado la materia. Dios le dio forma, la moldeó y le dio el acabado final del universo, tal y como lo conocemos.

Gén. 1:1 – 2:1

Isa. 44:24

Isa. 45:18

Job 38:8-33

  1. El mundo fue creado en 6 días solares de 24 horas cada uno.

Gén. 1:31 – 2:1

Éx. 20:11

Nota: Cuando el término yom = día es usado con un número definido (ej. “6”) se refiere siempre al día solar normal de 24 horas.

  1. La tierra y el hombre fueron creados con el “aspecto de tener muchos años” – los árboles fueron creados maduros y Adán tenía el aspecto, quizá, de unos 20 años de edad en el instante en que Dios lo hizo. La creación por el acto o mandato (fiat) de Dios no se requirió largos períodos de tiempo.

Aunque no nos fue revelada por Dios la edad de la tierra, la Biblia colocaría el relato de la creación de Adán alrededor del año 4 000 a de J.C. , por lo cual podríamos pensar que la tierra tiene entre

6 000 y 10 000 años de haber sido creada. Exploraciones en la luna durante los últimos 20 años han mostrado cantidades relativas pequeñas de polvo cósmico perteneciente a meteoritos, indicando con eso que, después de todo, nuestro universo no es tan “viejo.”

Nota previa a otros puntos de vista acerca de la Creación

Los incrédulos, y también algunos cristianos, tienen la idea de que los “días” mencionados en Génesis 1 no fueron días literales de 24 horas de duración, sino largos periodos de tiempo durante los cuales Dios creó la tierra y el hombre, o que si acaso fueron días de 24 horas, la creación no está limitada a ellos. Las siguientes son algunas de estas opiniones que son enseñadas acomodando el texto bíblico a las teorías científicas. Ninguna de estas teorías cuanta con un sólido apoyo bíblico.

Teoría que alterna un día solar y una edad geológica.

Este punto de vista enseña que los 6 días de Génesis 1 fueron realmente días de 24 horas pero separados cada uno de ellos por una edad geológica de millones de años, lo que permitió el desarrollo de las plantas y de los animales, así como la acumulación de fósiles. De manera que en el tiempo de la creación se presentan los días reales y las edades geológicas alternativamente.

Teoría del día – edad geológica.

Esta opinión enseña que los 6 días de Génesis 1 no son días solares de 24 horas, sino largos períodos de tiempo o edades geológicas durante los cuales Dios realizó Su obra creadora.

Teoría que se reduce al Edén solamente.

La enseñanza de este punto de vista es que Génesis 1 es un relato especial de la creación del Huerto del Edén solamente, la cual tuvo lugar en 6 días literales, mientras que la creación del resto de la tierra y de la raza humana tomó millones de años para levarse a cabo.

Días de Revelación.

Esta teoría enseña que la creación tuvo lugar durante un periodo de millones de años, pero que el relato de Génesis 1 se refiere a 6 días literales durante los cuales Dios reveló a Moisés la forma como habían creado las cosas.

Teoría del “hueco, o espacio, o separación.”

Esta opinión enseña que entre Gén. 1:1 y Gén. 1:2 hubo un “espacio” o “hueco” de tiempo equivalente a millones de años, y que las edades geológicas tuvieron lugar durante ese periodo de tiempo. Gén. 1:1 declara el comienzo absoluto de la creación, y Gén. 1:2 habla de una reconstrucción de la creación posterior al juicio de Dios sobre Satanás o sobre una supuesta “raza preadámica”. “Desordenada y vacía” son palabras de juicio cuyo significado es “desolada y desocupada”. Sin embargo, el texto no declara ni implica un “hueco ni separación,” pues “Desordenada y vacía” son nombres atribuidos a las circunstancias que prevalecieron en esos momentos, las cuales describen el estado de la creación antes de que Dios la ordenara y la llamara como Gén. 1:1 y 2 declara. (Véase también Isa. 45:18).

El verdadero problema de la mayoría, si no es que de todos, estos puntos de vista, es doble:

1)    El texto bíblico no los apoya fuertemente.

2)    Revelan una considerable falta de fe en el sobrenatural y milagroso poder de Dios.

De esta manera, comprometen a la Biblia tratando de adaptarla por la fuerza a los puntos de vista y a la limitada sabiduría del hombre, con lo cual alimentan el natural escepticismo de los incrédulos, que los mantiene alejados de la verdad.

  • La creación del hombre

El texto bíblico revela que Dios creó al hombre

“Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.”

Gén. 2:7

  • Súbitamente
  • Sobrenaturalmente – Adán fue creado del polvo de la tierra y Eva de Adán.
  • Mediante el acto especial de soplar aliento de vida en él. Solo la vida puede producir vida.

Isa. 42:5

Dan. 5:23

Hech. 17:25

1 Cor. 15:45

Juan 1:3-4

Nota: Gén. 1 es el relato general de toda la creación en el cual se cita el nombre Elohim para Dios, en tanto que Gén. 2 es la narración específica, enfocada en el día 6 y en la creación del hombre, en el cual, para referirse a Dios, cita Jehová (). Los relatos, lejos de contradecirse, se complementan el uno al otro.

El testimonio que la Escritura presenta más adelante es que…

  • Adán y Eva eran gentes reales e individuales.

Gén. 4:1

Gén. 5:5

Luc. 3:38

Rom. 5:14

1 Cor. 15:22

1 Cor. 15:45

1 Tim. 2:13-14

Nótese que Eva fue especialmente creada a partir de Adán.  Gén. 2:20-23.

  • La creación de Adán no fue “accidental,” sino con un propósito.

Salmo 8:1-9

Dios creó al hombre…

  • Para que tuviera comunión con Él.

Gén. 3:8

Gén. 5:24

1 Juan 1:3

  • Para que señoreara la Tierra.

Gén. 1:26

  • Para que realizara el trabajo que la tierra requería

Gén. 2:4-5

  • Para que adorara a Dios.

Gén. 4:4; 4:26; 6:8-9

  • Conforme a Su imagen y a Su semejanza.

Gén. 1:26-27

El hombre fue creado a imagen de Dios.

No obstante, al decir que el hombre fue creado a “imagen y a la semejanza” de Dios no se pretende dar a entender que Dios tenga un cuerpo físico, pues Dios es espíritu (Juan 4:24), sino que el hombre fue creado por Dios con parecido moral y espiritual a Dios.

De manera que el hombre al haber sido creado por Dios, refleja en cierta forma a Dios.

Varias ideas claves están en “… a imagen de Dios.

  • El hombre es esencialmente un ser espiritual que habita en un cuerpo físico. Este cuerpo físico es bueno (Gén. 1:31), pero tendrá que ser redimido y glorificado en cuerpo espiritual para que pueda relacionarse finalmente con Dios en forma apropiada (1 Cor. 15:42-54).
  • El hombre posee personalidad: mente voluntad y emociones.
  • El hombre está capacitado para comunicarse y tener relación con Dios.
  • El hombre fue creado en una condición o estado que es conocida como…

“inocencia sin confirmar”

Ó

“santidad no sometida a prueba”

De manera que al crear Dios a Adán y a Eva les dio la capacidad de elegir libremente entre el bien y el mal; obedecerle a Él o desobedecerle a Él. En el correcto o incorrecto uso de esa capacidad, estaba el pecado en estado latente.

Toda la creación de Dios era gloriosa y todo lo que Dios hizo fue declarado por Dios mismo como “bueno en gran manera.” El de que el hombre haya sido creado con libertad de elección, no encerró problema alguno; el problema se presentó posteriormente cuando el hombre, eligiendo incorrectamente, escogió desobedecer a Dios, en lo cual pecó.

En resumidas cuentas, uno tiene que elegir entre creer lo que Dios ha revelado en la Biblia acerca de la creación,

Ó

creer lo que el hombre ha soñado que es la creación.

 ¿CUÁL DE LAS DOS DECISIONES DEMANDA MÁS FE?

1 comentario

    • Xiff en 5 agosto, 2014 a las 9:01 am
    • Responder

    A veces me detengo a pensar en cómo la vida parece estar diseñada para que la disfrutemos. Pudimos, al igual que muchos animales, tener solo percepción de unos pocos colores, sin embargo, nuestros ojos perciben precisamente el rango de longitudes de ondas donde se encuentra la más grande gama de colores. Y qué decir de nuestra asombroza capacidad para tener conocimiento de nosotros mismos. Es decir, yo se que yo soy yo, y tú sabes que eres tú; sin embargo un perro trataría de quitarle un hueso a su propio reflejo. Esto es algo qué ni siquiera sabemos como funciona. ¿En qué parte del cerebro se aloja la conciencia? ¿Cómo es posible que algo tan complejo se desarrollara producto del azaroso proceso evolutivo? Dios bendiga a los evolucionistas por ser personas de mucha más fe que nosotros.

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