El primer pecado

Artículo publicado por primera vez en: http://www.maranata.nat.cu/el-primer-pecado/

Hablemos sobre el primer pecado que se cometió, no en el planeta Tierra, sino en el cielo. Cometido no por un ser humano, sino por un Ángel. Este pasaje tiene un significado doble, habla sobre el Rey de Babilonia, pero también habla sobre Lucifer: Isaías 14:12-15 ¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Tú, que abatías las naciones, has sido derribado a tierra. Tú que decías en tu corazón: Subiré a los cielos, en lo alto, Junto a las estrellas de Dios levantaré mi trono, Y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte. Sobre las alturas de las nubes subiré, Y seré semejante a ‘Elyón. ¡Ay, pero tú, derribado eres hasta el Seol, A lo profundo del abismo!

¡El orgullo fue el primer pecado de todos! Lucifer era un Arcángel de un alto rango, pero no estaba conforme con eso. ¡Quería más! Él sintió que era mejor que eso y exigió “ir y obtener lo que (a su manera de ver) merecía”. ¿Conocemos esta manera de pensar? ¿La industria de la televisión y la música no nos dicen lo mismo? “¡Si de verdad lo quieres puedes tenerlo!”

Hazte la pregunta, si este es un pensamiento piadoso o mundano. El orgullo y la “exaltación propia” llevaron a Lucifer hacia una caída tremenda y el orgullo hoy, lleva a millones de personas a una vida en dirección equivocada. Y es el orgullo, el que lleva a pecados como mentir, robar, asesinar y cualquier otro pecado, porque la idea “puedo hacer eso, no me importa, puedo romper las reglas de Dios, paso por encima de eso” es la raíz y principio de toda corrupción.

Verifica esto y llegarás a las mismas conclusiones. La raíz de todo pecado es el orgullo y la “exaltación propia”. Pensemos en Caín, quién mató a su hermano. ¿Por qué estaba enojado con Abel? Porque Abel obtuvo algo que él no obtuvo, y en vez de reconsiderar la razón, su orgullo lo invadió y asesinó a su hermano. Fue su orgullo. Si él hubiese sido humilde, podría haber cambiado su camino, y hubiese obtenido esa misma aceptación de Dios, pero el orgullo satánico en su corazón encontró otra solución.

Pueblo de Dios, seamos honestos, ¿hay personas orgullosas en nuestras iglesias?He estado en muchas iglesias y he visto muchos pastores, misioneros, líderes, cantantes, hombres y mujeres orgullosos que piensan que ellos dirigen el servicio y que sin ellos Dios debe estar en problemas. Ellos son tan buenos cristianos…Y quizá lo son, pero la raíz de la maldad está plantada ya en sus corazones y ¡ya están en el camino de la bendición a la maldición!

Entonces, ¿qué es lo contrario al orgullo y a la exaltación propia, y qué debemos hacer? Miremos a Cristo. La Biblia dice que Él, el Hijo de Dios fue la persona más “humilde” que caminó sobre la tierra. ¡Ese es el secreto celestial! Los que se enaltecen serán humillados, pero los humildes serán enaltecidos por Dios. No tenemos que preocuparnos por nuestra “carrera cristiana”, Dios nos exaltará en el tiempo correcto para ponernos en el lugar donde le agrade tenernos, (esta no tiene que ser la posición que nosotros queremos) pero debemos mantener un corazón humilde y amar a Dios, ¡no importa cuán grande llegue a ser nuestro ministerio! Escuchen:

Mateo 18:1-5 “En aquella hora los discípulos se acercaron a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos? Y llamando a un niño, lo puso en medio de ellos, y dijo: De cierto os digo: Si no fuerais transformados y llegarais a ser como niños, de ningún modo entraréis en el reino de los cielos. Por tanto, cualquiera que se humilla como este niño, éste es el mayor en el reino de los cielos;”

Guardemos esto en nuestros corazones, Dios les bendiga, Silas Bollweg

 

1 comentario

  1. hola creo que la comunidad cristiana de cuba debe pronunciarce acerca de algo trascendental que esta ocurriendo en nuestro pais y es el proyecto constitucional, en especifico el articulo 68 donde plantean aprovar el matrimonio sin distincion de genero

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