Los dones de Spurgeon

spurgeonDejando ahora lo que el pensaba de Spurgeon en 1856, consideremos algunas de las razones que habían hecho de él el instrumento de este gran despertamiento. En primer , Spurgeon poseía destacadas capacidades naturales que fueron todas consagradas a la causa de la proclamación de la Palabra. Su poder intuitivo y descriptivo le permitía presentar verdades familiares con un vigor que sobrecogía. Tómese la declaración en que exhorta a los creyentes a despertar a la urgencia de dar a conocer el Evangelio: “, recuerda que el tiempo pasa mientras tu duermes. Si pudieras parar el tiempo, podrías permitirte algún ; si pudieses, como vulgarmente se dice, «agarrar el toro por los cuernos», podrías hacer una pequeña pausa; pero no debes descansar, pues las terribles ruedas del carro del tiempo van impulsadas a tan tremenda velocidad que los ejes están al rojo vivo y no hay pausa en esta carrera. Marchan, y pronto ha pasado un siglo como si fuera una velada en la noche.” Este lenguaje contrastaba especialmente con el apático estilo de predicación del periodo medio de la era victoriana. A ojos del religioso era una desfachatez que un joven advenedizo popularízase un nuevo estilo de predicación. Pero de hecho, eso es lo que Spurgeon hizo, y, al hacerlo, demostró que poseía una confianza en si mismo y una originalidad nada comunes. Desdeñaba presentar el Evangelio de modo solemne y poco personal, y hablaba a sus oyentes como si les tuviera de la mano y estuviese hablando con ellos en la calle.

Spurgeon tomaba verdades y temas «trillados” que hablan llegado a considerarse como poco interesantes y pesados, y los presentaba en un lenguaje tan claro Y convincente que los oyentes difícilmente podían impedir que la predicación les captara Y les conmoviera profundamente. Vea la riqueza del lenguaje de la y de la ilustración, por ejemplo, en la siguiente cita sobre la perpetuidad de la Iglesia: “¡Reflexiona primero en el hecho de que existe una Iglesia. qué maravilloso es esto! Es quizá el mayor milagro de todos los siglos que tenga una Iglesia en el mundo”… ¡Siempre una Iglesia! Cuando toda la fuerza de los emperadores paganos se precipitó como una avalancha atronadora sobre ella, se sacudió de encima la tremenda carga como un hombre se sacude los copos de nieve del abrigo, y siguió viviendo sana y salva. Cuando la Roma papal descargó su malicia aún más furiosa e ingeniosamente; cuando perseguían cruelmente a los santos en medio de los Alpes, o los acosaban en la tierra baja; cuando los albigenses y los valdenses vertían su sangre en los ríos, y teñían de púrpura la nieve, la Iglesia seguía viviendo, y nunca estuvo en mejor salud que cuando estuvo sumergida en su propia sangre. Cuando después de una reforma parcial en nuestro país, los que pretendían tener religión determinaron que los auténticamente espirituales habían de ser arrojados del mismo, la Iglesia de no durmió ni suspendió su carrera de vida o servicio. Que el pacto firmado con sangre dé testimonio del vigor de los santos perseguidos. Oíd sus salmos en medio de las colinas de Escocia, y su en las cámaras secretas de Inglaterra. Oíd la voz de Cargil y Cameron tronando sobre los montes contra un falso rey y un pueblo apóstata; oíd el testimonio de Bunyan y sus compañeros, que preferían pudrirse en las mazmorras a doblar la rodilla a Baal. Preguntadme: ¿Dónde está la Iglesia? y podré hallarla en cualquier periodo y en todo momento, desde el día en que por primera vez, en el Aposento Alto, el descendió, hasta ahora. Nuestra sucesión apostólica se presenta en línea ininterrumpida; no a través de la Iglesia de Roma; no en las manos supersticiosas de los papas hechos por el sacerdocio, o de los obispos creados por los reyes (¡cuán disfrazada mentira la sucesión apostólica de los que tan orgullosamente se jactan de ella!) sino a través de la sangre de hombres buenos y genuinos, que nunca abandonaron el testimonio de ; a través de los lomos de pastores auténticos, evangelistas laboriosos, mártires fieles, y hombres de Dios honorables, vamos descubriendo nuestro árbol genealógico hasta llegar a los pescadores de Galilea, y nos gloriamos en que, por la gracia de Dios, perpetuamos aquella Iglesia verdadera y fiel del Dios vivo, en quien Cristo habitó y habitará hasta el hundimiento del mundo.

La maravilla más sorprendente es que permanezca en la perfección. Ni uno solo de los elegidos de Dios ha vuelto atrás; ni uno solo de los comprados con la sangre ha negado la fe. Ni una sola alma de las que fueron llamadas eficazmente puede ser obligada a negar a Cristo, aunque su carne le sea arrancada de los huesos con tenazas calientes, o que su cuerpo atormentado sea echado a las fauces de las fieras. Todo lo que el enemigo ha hecho contra la Iglesia ha sido inútil. La roca antigua ha sido asaltada una y otra vez por las olas tempestuosas, sumergida mil veces en los torrentes y las inundaciones, pero aun sus aristas permanecen inalteradas e inalterables. Podemos decir del Tabernáculo del Señor, que ni una de sus barras ha sido quitada, y ni una de sus lazadas ha sido rota. La casa del Señor, desde el fundamento hasta el pináculo, sigue perfecta: <Descendió la lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon Contra aquella casa; y, no cayó>, no, ni una piedra cayó ,porque estaba fundada sobre la roca.”

No cabe duda de que una de las principales razones de la influencia de Spurgeon fue que poseía capacidades que le permitían romper los moldes de su época, y también la confianza para resistir la tormenta que sus acciones despertaban. “A menudo -declaraba en un sermón sobre la oración -, debido a que no he orado en forma convencional, se ha dicho: «¡Ese hombre no tiene reverencia!» Señor mío, usted no es juez de mi reverencia. Hermanos, me gustaría quemar las antiguas oraciones que hemos usado en estos últimos cincuenta años: aquello del «aceite que va de vaso en vaso»; aquel texto mal citado y manoseado: «Donde dos o tres se reúnen, estarás en medio de ellos para bendecirlos»; y todas aquellas citas -que hemos estado fabricando, desplazando y copiando de unos a otros. Ojalá llegáramos a hablar a Dios desde nuestros propios corazones”. Era igualmente inflexible cuando contestaba a los críticos de su predicación: “No soy demasiado meticuloso en cuanto a mi manera de predicar. No he buscado la estimación del hombre; no he pedido a nadie que se someta a mi ministerio; predico lo que deseo, cuando lo deseo, y como lo deseo.”

Probablemente sólo ha habido en la historia de la iglesia de Inglaterra dos evangelistas con los cuales Spurgeon se pueda comparar debidamente. En varios de sus dones naturales se parece a Hugh Latimer y George Whitefield; pero en uno de esos superaba en gran manera a estos dos predecesores. Tenía un poder mental que le permitía asimilar, digerir y luego popularizar prácticamente todo lo que leía. A esto hemos de añadir el hecho de que la formación de Spurgeon habla sido tal, que cuando llego a Londres habla leído una cantidad enorme de libros para un hombre de su edad. Estaba empapado en lo que él mismo llamaba la edad de oro de la inglesa, el periodo puritano, y sobre todo había sido un asiduo lector de la desde la edad de seis años. Lo que Spurgeon escribió de Bunyan se puede aplicar igualmente a él: “Leed cualquier cosa de su pluma, y comprobaréis que es casi como leer la misma. Había estudiado nuestra Versión Autorizada, que en mi opinión nunca será superada hasta que Cristo venga; la había leído hasta que todo su ser estuvo saturado de la Escritura. Pinchadle donde queráis, y descubriréis que su sangre es «biblina», la mismísima esencia de la , que mana de él. No puede hablar sin citar un texto, pues su alma está llena de la Palabra de Dios” .

4 comentarios

Ir al formulario de comentarios

    • Isabel en 27 febrero, 2014 a las 1:31 pm
    • Responder

    Saludos a toda la comunidad de Maranata, y en especial al o los que hacen posible este blog, verdaderamente Spurgeon era un hombre dotado de dones de Dios, de esta manera fue que Dios por medio de él alcanzó tantas almas.
    Quisiera que, dependiendo de las posivilidades que se publicara la biografía de Spurgeon, ya vi la de Martín Lutero, pero quisiera leer la de Spurgeon.
    Atentamente, su servidora

    1. Hola Isabel, agradezco a Dios por tu presencia continua en nuestro blog, especialmente por tus comentarios a menudo, lo de publicar la biografía de Spurgeon está en nuestras posivilidades, de hecho ya latengo en mis manos, solo que tengo que pasarla de pdf a word porque estña bastante extensa y al copiar y pegar de pdf a word sale con cantidad de errores.
      Dios te bendiga y te aseguro que dentro de muy poco tendremos publicada la biografñia de Spurgeon la cual la menos a mi me ha ministrado cantidad mientras la leo.
      Dios te bendiga.

    • Leonardo en 4 marzo, 2014 a las 5:59 pm
    • Responder

    Cuenta con mis comentario tambien y mi presencia a menudo por este blog, es una bendiciópn, no conocía del mismo, pero no fué una casualidad que lo encontrara.
    Dios les bendiga a todos.

    • Olopez en 31 agosto, 2015 a las 9:57 am
    • Responder

    Saludos hermanos, que la bendición del padre esté en la hermosa labor que realizan, si anibal si logras armar la autobiografia de Spurgeon es sería para mí muy gratificante. Dios los bendiga

Deja un comentario

Tu email nunca se publicará.

MaranataCubaTV

Ya estamos en Youtube, únete al canal