Opción para un momento de crisis

crisisPor: Rev. Radimir Matos Legrá

Tomado de La Antorcha Pentecostal

… doscientos principales, entendidos en los tiempos, y que sabían lo que debía hacer, cuyo dicho seguían todos los hermanos. 1Crónocas 12:32

En estos momentos de crisis moral y económica de la nación de Israel en la , ha estado presente el factor o la condición espiritual; no obstante, a pesar de ser el hombre el responsable, se ha dolido de la situación, y siempre ha tenido fieles reformadores que han traído de vuelta su bendición.

En los tiempos del profeta Joel, la nación pasaba por una gran crisis, especialmente, por una plaga que devastó todo su sustento. Dios llamó, por medio del profeta, al arrepentimiento sincero, para traer de vuelta la bendición, puesto que había frialdad y liviandad en la relación con Dios,

En la época postexílica según registra el libro del profeta Hageo, hubo una gran crisis. A través de él, Dios reprochó a la nación: “Meditad bien sobre vuestros caminos. Sembráis poco y recogéis poco; … ¿Por qué?… por cuanto mi casa está desierta, y cada uno de vosotros corre a su propia casa”. Un pueblo que no percibía la salida de la situación, porque su atención estaba en sus intereses personales y materiales. No había construido el templo; habían dejado de dar el primer lugar a Dios; sin embargo, no hallaron pretextos para artesonar sus casas.

En la época de Malaquías, Dios le levantó en medio de una gran crisis nacional a consecuencia del descuido espiritual y moral: la adoración era superficial e hipócrita, había robo de los diezmos y ofrendas, cinismo de los sacerdotes; la nación dudaba del amor y la fidelidad de Dios, creían que servir a Dios era en vano, pues “Él no mostraba interés en ellos”.

En los tiempos del profeta Elías, el rey impío Acab, llevó a Israel a la idolatría, y sufrieron una gran sequía y un hambre devastadora. Entonces el profeta comisionado por Dios, enfrentó al rey y al pueblo. En este reto, lo primero que hizo fue restaurar el altar de Dios que estaba arruinado; el responde con fuego, y le pone fin a la sequía.

Ese es, justamente, el principio de lo que se requiere hacer para que las circunstancias puedan cambiar. Necesitamos, como Elías, arreglar el altar de Dios que está arruinado. El secularismo, los afanes que produce la diaria, sumado a nuestros intereses propios, provocan, a menudo, que descuidemos un poco el altar de Dios en nuestras vidas. Es preciso restaurarlo.

Cuando David fue proclamado rey de Israel, a pesar de que logró un equipado ejército y muchas riquezas; poseía extraordinarias cualidades como hombre de guerra y líder, era diestro, intrépido, y arriesgado; trajo el Arca a Jerusalén, porque sabía que era especial la de Dios en Israel. Fueron las cualidades de su corazón lo que Dios halló de infinito valor en él.

Podemos apreciar que no son suficientes el valor, las armas, las habilidades, ni cuanto poseemos. Necesitamos ser conocedores de los tiempos, de la voluntad de Dios pata el momento, y tener una fuerte influencia  de Dios en nuestras vidas que sirva de inspiración para los demás. En Jeremías 9:23-24 dice: “Así dijo Jehová: no se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico en sus riquezas. Más alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová”.

Necesitamos para momentos de crisis:

1-    Restaurar el altar de Dios en nuestras vidas, hogares y congregaciones.

2-    Tener presente los tiempos, y prestarle la debida atención a las advertencias de nuestro Señor en su Palabra.

3-    Andar en la voluntad de Dios, aun cuando diste de la nuestra.

4-    Tener influencia divina para que nuestras vidas sean de inspiración a muchos. No permitir que las circunstancias sean las que determinen para hacer la obra, sino la palabra de Dios; por tanto, tener fe en ella, y obedecerla.

9 comentarios

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    • Adrian en 27 febrero, 2014 a las 1:21 pm
    • Responder

    Creo que todos en un momento de nuestras vidas dado hemos sufrido crisis, tanto crisis espiritual como de otra índole, lo importante es ve cuál es nuestra reacción en estos momentos, ¡que hacemos en este momento?
    El pueblo de Israel sufrió unas cuantas crisis severas, crisis espirituales, y todo era por su dureza.

    1. Gracias por tu comentario Adrian
      Es verdad lo que dices, todos hemos enfrentado momentos de crisis

    • Isabel Castillo en 27 febrero, 2014 a las 1:23 pm
    • Responder

    Hola a todos, muy bueno este artículo, la revista “La Antorcha Pentecostal” tiene muy buenos artículos que son buenos para la vida espiritual de cada creyente.

    1. si, la Antorcha tiene muy buenos artículos, hay algunos que quisiera publicar pero dicen claramente “Derechos Reservados”

    • Ibraín en 27 febrero, 2014 a las 1:24 pm
    • Responder

    Muy bueno este artículo hermano, buscaba en la web artículos de crisis, pensaba encontrar algo en páginas de medicina, pero no me esperaba encontrar una página cristiana.
    Dios les bendiga a todos

    1. estamos para servirles, y esperamos que nos visites de ves en cuando

    • Richard Sarmiento en 27 febrero, 2014 a las 1:26 pm
    • Responder

    Gracias por publicar este texto, muy bueno, si puedes aborda más sobre este tema, así como de la depresión, es algo que está afectando a muchos cristianos hoy en día.

    1. Saludos Richard, trataré de conseguir material de este tipo.

  1. Me uno ha ese comentario yo también creo que todos pasamos por momentos de crisis, pero siempre creyendo en el Señor.

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