“Os doy nuevas de GRAN GOZO”

“Os doy nuevas de GRAN GOZO”

…QUE SERÁ PARA TODO EL PUEBLO…

Por: Haniel Marín Cruz

Texto: Lucas 2:8-20

Introducción

La fiesta navideña siempre ha sido una etapa en el año en que todos de una manera u otra celebramos, a pesar de que en muchos de los casos no se tiene, ni se celebra de la manera adecuada, pero lo cierto es que es una época del año en que todo el mundo aunque sea en una ocasión se acuerda de uno de los acontecimientos en la vida de Jesús y la humanidad, que ha trascendido en la historia y lo hará, aunque sea para mencionarle como una mera historia, o una leyenda de nuestros ancestros, la cual nunca ha sido la intención de la Iglesia.

La festividad de Navidad dentro del mundo cristiano siempre ha tomado un matiz definido, el que enseña la Biblia como Palabra de Dios al hombre: “Que Dios se hizo hombre y decidió habitar entre nosotros, con el fin de reconciliar al hombre con Él”.

Esta fiesta es más que una tradición, es más que una mera costumbre, más que tener la intención de celebrar una fecha conmemorativa para ocupar, entretenidos, los últimos días de un año que Dios nos ha permitido vivir; la Navidad no es ni siquiera celebrar sólo el nacimiento del niño Jesús, es mucho más que eso; ni dar por sentado, o apoyar con nuestras actividades, un acontecimiento que ha trascendido en la historia; ni es creer y aceptar que Dios decidió hacerse hombre y vivir entre nosotros; no es un lechón, o un pavo, no es realizar una liturgia en conmemoración, no son las guirnaldas, ni el arbolito, no es hacer una obra de teatro, o un cuadro plástico, que representa el principal momento en la vida de José y María, o más, el de la humanidad; no es hacer un intercambio de regalos, no es demostrarle al mundo que creemos en que Jesús haya nacido; en todo caso, estas cosas son sólo parte de la gran celebración por lo que debe representar y ser la navidad para la Iglesia de nuestro Señor Jesucristo.

La Biblia asegura que en los postreros días se levantarán hombres corruptos en cuanto a la moral y a la fe, que tratarán con toda sutileza distorsionar lo que la escritura bíblica enseña acerca de la sana doctrina, siendo un intento más de Satanás de distorsionar la verdad de Dios, para engañar a los hombres con la sagacidad de que han recibido una “Nueva revelación”, tratando de invalidar la Biblia,  o peor aún, de usarla con el único interés de convencer que la iglesia siempre ha vivido el fracaso de una interpretación equivocada, y por ende que su propósito siempre ha estado desenfocado, y que las tradiciones no son nada más que falsos cimientos que el hombre ha establecido en la iglesia. El principal interés del Diablo y de sus complotistas es remover estos cimientos, que no el hombre, sino, que el Señor mismo ha establecido en Su Iglesia como fundamentos de la fe cristiana.

Jesús en los momentos en que se le revelaba a los discípulos y en especial a Pedro de, ¿Quién es Él?, le dio una promesa a la Iglesia que perdurará hasta el fin de los tiempos, estas palabras parece que a algunos se les ha olvidado, “Sobre esta Roca edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella” (Mateo 16:18). Es cierto que la Iglesia ha marchado en medio de luchas (Juan 16:33), pero no fue, ni es, ni será nunca un fracaso, aunque en algún momento pretendan sacudir nuestros cimientos, sólo se quedará en intentos fallidos, porque nuestra principal piedra de edificación es Cristo, y Él es inconmovible.

Digamos entonces que la Navidad es el advenimiento de la obra expiatoria de Cristo para el hombre, es el principio de la solución del mayor problema al que el hombre se ha enfrentado en los tiempos, “el pecado”, y como tal debemos celebrar, si en realidad queremos estar consciente de esa gran verdad, es el comienzo del conteo regresivo al juicio del pecado, y es normal que Satanás reaccione de tal manera, lo cual creo que demoró bastante tiempo en hacerlo, considerando lo que repercute en la vida del hombre reconocer que Cristo, el Hijo de Dios decidió nacer y morir, por hacernos nuevamente compatible con los propósitos del reino, y es de sumo gozo.

Lucas hace un reconocimiento del sumo gozo como “gran gozo”, de lo que iba a representar la Navidad para todo el pueblo, era de alegría para todos, pero lo interesante de esta noticia, su esencia, está dada en el propósito del nacimiento de Jesús, no es sólo que había nacido Jesús, sino de, ¿quién había nacido?, es que ha nacido el SALVADOR del mundo. Esto es lo que debe conmover y motivar a todos, a la celebración,  de que Dios se “acordó” de la necesidad nuestra de salir del pecado, y que únicamente, podía ser por medio de quien hoy se hacía presente, no nos debía interesar tanto que Jesús naciera, si hubiera sido otro su propósito, lo importante de su nacimiento es que fue para salvación. El pueblo lo esperaba, estaban esclavos del pecado y de los romanos, y aunque anhelaban un salvador militar, no era ese su principal problema,  el yugo político; sino el espiritual, que era quien los separaba de Dios. Dios mostró a Israel que mientras que ellos estuvieran en paz con Él, ellos iban a estarlo con sus enemigos, ya fuera por medio de las victorias en tiempos de guerras, como en la paz; pero la lejanía de Dios, provocaba un conflictoen ellos que se extendía en las demás áreas, económica y política. Así sucedió en todas las épocas de vida de Israel, ya fuera como familia, pueblo o nación.

En esta etapa del apogeo romano donde estaban inmersos, no era diferente, ellos vivían su sedentarismo espiritual, y colgando de ellos estaba, el yugo político, la opresión y esclavitud económica. Y en medio de ese capítulo que ya ellos lo habían vivido en varias ocasiones, se veían envueltos anhelando un nuevo juez que librara a Israel de sus enemigos, para este nuevo Juez que vendría, que podía nuevamente liberar a Israel, ya el escenario estaría listo, un opresor imbatible humanamente, y un esclavo alejado del altísimo, no podía nada más que augurar penumbras por siglos, pues ya no era un pueblo o algunos enemigos, era todo un imperio en su contra, que sólo Dios podía disipar. Este era el episodio que vivía Israel, ¿Cómo no anhelar un salvador? Más aún, ¿Cómo no podía ser de gran gozo para todo el pueblo?

Hay en nuestros días de fe, muchos que para no celebrar la Navidad, esgrimen el argumento de que Dios no mandó a celebrar su nacimiento, sino su muerte, bueno…, me gustaría al respecto decir, que están doblemente equivocados, primero, porque Dios no mandó a celebrar su muerte, en el sentido más común del vocablo (fiesta), sino a recordarla, y recordar el motivo de ella “…Hacedlo en memoria de mí…”,recuerden cuanto sufrí por vosotros, mediante un acto solemne que personalmente Jesús mismo instituyó (Lc 22:19); (1 Co. 11:24-25), y que guarda la misma relación en cuanto a propósito, que su nacimiento, “SALVACIÓN”, “…Este es mi cuerpo que (por vosotros) es partido…; Segundo, Dios movió ángeles del cielo, para anunciar un acontecimiento que ocurriría una sola vez en la historia, por el único motivo, que Jesús dejaría su trono de gloria, un hecho sin precedentes, ni sucediente en tiempo, orden y lugar, o sea, nadie en otro tiempo ni después, de ningún orden inferior ni superior, en ningún otro lugar ni en el mismo; que sería de gozo para todo el pueblo, era algo personal de Dios, y que Dios quería hacerlo público para júbilo de todos, es pura celebración, no sé si han logrado interiorizar las palabras del ángel, “Os doy nuevas de gran gozo[1](era algo que iba a mover las emociones y los sentimientos del pueblo, a causa del beneficio que traería a las vidas)”,este favor debía nacer en el corazón de las personas, por la aceptación de las buenas nuevas anunciadas por el ángel. De repente se vieronsumados, una multitud de huestes(ejércitos) espirituales (Lc 2:13-14)[2], que alababan a Dios sin ser para ellos la Gracia de la Salvación, anunciando su beneplácito y voluntad de ser partícipes de la obra expiatoria notificada a los hombres, cuanto más debe la iglesia del Señor celebrar lo que es absolutamente para nosotros. Por demás está decir, que este argumento entre nosotros, está totalmente descartado.

Continuará…

[1]Luc 2:10-11:Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.

[2]Luc 2:13-14: Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían: ¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!

 

1 comentario

    • leo en 26 diciembre, 2017 a las 9:54 am
    • Responder

    Gracia es la palabra que se puede usar y yo diria la unica que nosotros como pecadores podemos dar a la unica persona que nos rescato, sin importa donde y que haciamos , Ayer todos lo que seguimos a Jesus y por ello nos llamamos critianos celebramos una vez mas su nacimiento y en las calle todos , creyentes o no te decean Feliz navidad?? yo particularmente estare eternamante agradecido con mi Dios por su amor infinito con mi vida , mi familia y con todos lo que un dia decidimnos dejarlo todo por seguirle, llego la navidad , y un año nuevo empesara y el que se va , se lleva consigo todo lo que no pudimos alcanzar . pero seguro estoy asi como Dice la biblia que todo lo que obra en la vida de un critiano Siempre es para bien , El Señor no nace solo los 25 de diciembre sino cada dia en nuestras vida , dandole color y alegria , marcando en nosotros la diferencia , que Dios bendiga el nuevo año con alegria , paz y que la gracia del Señor simpre repose sobre nosotros , Muchas felicidades , feliz navidas , prospero año y felicidad

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