¿Por qué no soy feliz? (parte 2 y final)

Hoy continuamos nuestro recorrido por el misterio de por qué no logramos, como seres humanos, ser felices.

¿Por qué razones las cosas de este mundo, lo material y temporal, nos da alegría y placer, pero no puede hacernos verdaderamente feliz?

  1. Porque aquello que no puede satisfacer los deseos y necesidades del alma no puede hacernos felices. Nada en esta tierra puede satisfacer nuestras almas. Nuestras almas son espirituales y todo en este mundo es material.  Las necesidades y deseos espirituales de nuestras almas no pueden satisfacerse con las cosas materiales de este mundo. Las cosas de este mundo pueden darnos alegría, pero no hacernos verdadera y eternamente felices. Dice Dios en su palabra:  El que ama el dinero y se saciará de dinero, y el que ama la abundancia no se saciará de ganancias. También esto es vanidad. (Ecl.5:10) ¿Podrán las riquezas y las cosas de este mundo librar a un alma de ser condenada bajo el juicio de Dios?

(Ezeq.7:19) Arrojarán su plata en las calles, y su oro será desechado; ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día del furor de Jehová; no saciarán su alma, ni llenarán sus entrañas, porque ha sido tropiezo para su maldad.

No te dejes engañan por la idea de que los que tienen más que tú están experimentando mucha tranquilidad, ya que no tienen los aprietos económicos que tu enfrentas a diario. Esta es una idea que viene de una filosofía materialista y no bíblica.

Las riquezas tienden a endurecer el corazón de aquel que las posee.  Las riquezas son entonces un gran peligro.

La búsqueda de la Felicidad se enrumba cuando se considera el concepto bíblico de ser feliz. Foto: Tomada de RT

Dice Salomón: (Ecl.5:13-20) (BLS)

En esta vida he visto que guardar mucho dinero no es nada bueno, pues acaba por perjudicar a quien lo tiene. Además, todo ese dinero puede perderse en un mal negocio; así, quien antes fue rico luego no tiene nada que dejarles a sus hijos; al fin de cuentas, acaba por irse de este mundo tan desnudo como cuando nació, ¡y sin llevarse nada de lo que tanto trabajo le costó ganar! A mí me parece terrible que al morir nos vayamos tan desnudos como vinimos. ¿De qué nos sirve entonces tanto trabajar, y pasarnos la vida tristes, molestos, enfermos y enojados?

Desde mi punto de vista, es muy poco lo que vivimos. Así que comamos y bebamos, y disfrutemos de lo que tanto trabajo nos ha costado ganar, pues así Dios lo ha querido.

Si él nos da mucho, también nos permite disfrutar de lo que nos da; disfrutemos entonces de lo que tanto trabajo nos ha costado, porque es un regalo de Dios. Ya que Dios nos hace estar felices, dejemos de preocuparnos tanto por la vida…

El camino a la felicidad pasa por entender que las riquezas y los bienes no satisfacen eternamente. Foto: tomada del sitio BLes

Las riquezas por lo general son el principal combustible del orgullo. (Ez.28:5)(1 Tim.6:9)

  1. Porque Dios es el único que puede dar verdadero deleite al alma.
  • Algo en lo que nuestras almas pueden encontrar un deleite sin igual es experimentar en conocer a Dios y tener comunión íntima con Él. Por eso es que Pedro en su primera epístola dice que nosotros nos gozamos en Cristo con un gozo inefable y lleno de gloria. Nada en este mundo nos puede dar un gozo igual.
  1. Porque en Dios hay una plenitud infinita.
  • En Dios hay toda plenitud en una manera infinita y perfecta; toda plenitud para saciar al alma en todas sus necesidades y deseos. No así las cosas de este mundo, las cuales son materiales, limitadas y pasajeras. Solo Dios puede saciar la sed de nuestras almas.  En Él estamos completos, no nos falta nada.  Por eso dice el salmista:
  • ¡Cuán preciosa es, oh Dios, tu misericordia! Por eso los hijos de los hombres se refugian a la sombra de tus alas. Se sacian de la abundancia (de lo mejor) de tu casa, y les das a beber del río de tus delicias…  No de las gotas sino del río de sus delicias.  Las bendiciones espirituales que Dios da a cada uno de sus hijos son abundantes.
  1. Porque en Dios es todo para el creyente.
  • En Dios el creyente lo tiene todo. Dios no solo le bendice en abundancia, sino también que Él es todo para el creyente. No hay nada que el alma pueda desear que no lo encuentre en Dios.  Él es un sol para sus hijos, un escudo, una fuente, una roca fuerte; Él es su porción su salvación, su fortaleza, su alegría, su suficiencia, su consuelo, su sostén, su sustento, su Padre, su Consejero, su Amigo, su Benefactor, su Consolador, su Pastor.  Dios es todo para el creyente.  Por eso Dios es el único que en verdad puede satisfacer todas las necesidades de nuestras almas y hacernos felices.
  1. Porque solo Dios es perfecto.
  • El gozo que tenemos en Dios es un gozo en un ser perfecto; nuestro gloriarnos es un gloriarse en un ser perfecto. Si en Dios hubiera defecto o imperfección alguna, nuestra felicidad fuera incompleta; no fuera verdadera. Las cosas de este mundo son imperfectas, se gastan, se rompen, se pierden, se las roban.  Cosas como estas no pueden hacernos feliz.
  1. Porque Dios es eterno.
  • Si tenemos a Dios y Él es nuestra felicidad, nuestra felicidad entonces es eterna. Dice el Señor: …Yo les doy vida eterna.  ¿Qué cosa en este mundo nos puede dar una vida eterna libres de imperfección moral; libres de todo llanto, clamor y dolor?  Solo Dios puede hacerlo.  Él es la roca de la eternidad.  Lo peor que nos pueda pasar en esta vida, la muerte, no puede quitarnos nuestro sumo Bien, Dios.  Más bien, la muerte nos permite entrar en el gozo eterno de nuestro Señor.
  1. ¿Qué es la felicidad verdadera?
  • Aquello que si trae felicidad.La felicidad está en poder conocer a Dios, en ser amado y amar a Dios, y en poder gozar del El aquí y por siempre. Como dice el (Salmo 144:15)
  • bienaventurado el pueblo cuyo Dios es el Señor.No las riquezas, no las cosas de este mundo, sino Dios el Señor.
  • El alma solo puede ser feliz cuando disfruta de una buena relación con aquel que lacreo y le conoce a la perfección. Con aquel que sabe cómo satisfacer sus más profundos deseos y necesidades. Aquello que hace al alma feliz se encuentra solo en Dios, porque el alma fue creada para ser principalmente saciada por Dios.
  1. ¿Por qué es que solamente Dios puede hacernos verdaderamente feliz?
  • Porque Dios es infinitamente más excelente que nuestras almas.
  • Porque solo Dios sobrepasa infinitamente el valor del alma humana. El mundo está por debajo de una sola alma humana. No hay nada en este mundo que sea másexcelente que un alma, por tanto, nada en este mundo la puede ennoblecer, hacerla feliz. Para que algo o alguien nos dé verdadera felicidad tiene que ser más valiosa que nuestras almas

Conclusión

Pidamos perdón a Dios por nuestra codicia y nuestra ingratitud, y reconozcamos que Dios lo es todo para nosotros.

Busquémosle a Él. Sin Él, aun si tuviéramos muchas cosas, no las disfrutar como podríamos. (Sal.73:24-25)

(también puedes leer ¿Por qué no soy feliz? parte 1 )

Tomado de MaranataCuba

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