Quién es el famoso ex-abortista que inunda las redes (Testimonio + Video)

Su nombre es Dr. Anthony Levatino, y aunque no es una nueva noticia, sí vale la pena acercarnos a las razones de su explosiva fama en redes sociales y sitios cristianos de internet.

Los portales menos trabajados citan su perfil con titulares tan rimbombantes como el que hemos usado hoy, con un poco de culpa.

Pero por esta vez, el perfil del doctor Levantino parece merecerlos.

En el testimonio que ofreciera al portal Pro Life Action, el obstetra cuenta con detalles bastante gráficos que eliminó a bebés hasta de 24 semanas mediante técnica de envenenamiento por solución salina u otros métodos bajo las siglas «D y E» (dilatar el cérvix y extraer al bebé).

Este testimonio, junto a su participación en un movimiento provida y su tono francamente arrepentido develan el misterio de su popularidad: es un abortista de dimensiones descomunales que se ha «pasado de bando».

De pensar en los derechos de las mujeres, cuenta Levantino, comenzó a sentir que sus cientos de procedimientos… «con las pinzas en la mano, introduciéndome en el útero de alguien» no se trataba de otra cosa que de «arrancar a un bebé».

Abortista: profesión difícil

«Como médico sabes que son niños; que se trata de seres humanos con brazos, piernas, cabeza y que se mueven, son muy activos… Cada vez que escaneas hacia abajo en el útero de alguien lo reafirmas. ¡Porque ves los niños allí, corazones palpitantes, brazos alzándose!

«No hay mejor noticia para mí que mostrar un latido del corazón y decir: Su bebé está bien. Como ginecólogo lo haces continuamente… Y entonces, una hora más tarde, cambias tu ropa, entras en una sala de operaciones y haces un aborto. Si tienes algo de corazón, te afecta».

Al ser interrogado sobre la rentabilidad del negocio abortista, el Doctor fue bastante enfático:

«Es rentable, sí, ¡hay mucho dinero en esto! Obtienes mucho dinero haciendo abortos… He escuchado muchas veces a otros obstetras decir: Bueno, yo no soy realmente pro aborto,estoy a favor de la mujer», dice.

«¿Cuántas veces hemos escuchado esto?… Que de alguna manera la destrucción de una vida es para apoyar a la mujer. Una gran cantidad de ginecólogos usan esa justificación para sí mismos. Yo solía hacerlo.

«No es difícil convencerse de ello. Durante mi residencia de obstetricia (formación en la especialidad), al menos una o dos veces a la semana me correspondía hacer hasta seis abortos en una mañana usando la técnica de aspirado conocida como D & C», recuerda en el video.

Raspar y succionar una vida

El procedimiento al que se refería era el llamado D y C, o «succión y curetaje».

Según sus explicaciones, los médicos abortistas dilatan la cérvix de la madre hasta que está lo suficientemente ancha para introducir una cánula en su útero.

La cánula es un tubo plástico hueco que se conecta a un tipo de bomba al vacío mediante una manguera flexible.

Continúa explicando el portal ReligiónLibre que quien realiza el aborto desplaza la punta de la cánula por la superficie del útero para despegar al bebé y absorberlo por la bomba, ya sea completo o en pedazos.

Cualquier parte que haya quedado en el interior de la madre es raspada del útero por un instrumento llamado cureta.

El doctor rememora còmo desde su etapa de estudiante le causaba contradicciones de conciencia realizar las prácticas abortivas mediante solución salina.

En especial vivía un conflicto tremendo, dice, al practicar la técnica de inyectar una solución salina a la madre.

«Veías nacer un bebé entero (muerto por envenenamiento y buena parte de su cuerpo quemado)… y a veces estaban vivos. Era algo aterrador que me revolvía el estómago y afectaba mi vida…»

Perder a un hijo: abrir los ojos

Pero este proceso de cambio no se dio de la noche al día. Primero, fue el doloroso adiós de su hija lo que cambió el modo de percibir del doctor.

Antes de eso, la ardua trayectoria de èl y su esposa para lograr tener un hijo, al conocer de su esterilidad lo hizo repensar el asunto de las vidas intrauterinas.

«Empezamos a buscar desesperadamente un bebé para adoptar, cuando yo estaba tirando a la basura a razón de nueve o diez bebés a la semana…», cuenta en el testimonio viral en Internet.

Levatino y su esposa decidieron contactar personalmente a los 45 obstetras de su ciudad para intentar adoptar fuera de las normas legales.

«Un día, cuenta, recibimos una llamada, nunca olvidaré ese día. Tres días después habíamos adoptado una saludable niña pequeña. Estábamos felices. La llamamos Heather».

Ya como especialista graduado Anthony se asoció con un ginecólogo especialista en abortos para trabajar con él.

La familia vivía una etapa reposada de estabilidad. La esposa, asombrosamente, quedó embarazada y nació un hijo.

Anthony permaneció en su trabajo sin atender demasiado a los momentos de conflicto para sustentar establemente a su familia. Hasta que llegò el incidente decisivo: la muerte de su hija.

El 23 de junio de 1984 fue el dìa fatal.

«Tenía turno ese día, pero estaba aún en casa con algunos amigos antes de partir», cuenta el médico.

Los niños jugaban en el patio cuando Anthony escuchó el sonido de los frenos precipitado.

Corrimos fuera y Heather yacía en la carretera. Hicimos todo lo que pudimos, pero ella murió.

«Cuando pierdes un hijo, tu hijo, la vida es muy diferente. Todo cambia. De repente, la idea que tenías de la vida de una persona se vuelve muy real. No es un curso de embriología más. No es sólo un par de cientos de dólares. Es la cosa real. Es a tu hija a quien entierras»…

«Yo perdí a mi hija, alguien precioso para mí, y ahora iba a tomar al hijo de alguien destrozándolo, desgarrándolo desde su vientre. Estaría matando al hijo de alguien. Me empecé a sentir como un asesino a sueldo. Eso es exactamente lo que era…»

A partir de este momento, Anthony abandonó toda práctica de aborto y desde el fallecimiento de Heather comenzó a dar su testimonio en defensa de la vida en diversos medios de comunicación y conferencias públicas que están disponibles online y en sitios web.

Aunque no se afirma en esos sitios que haya puesto su fe en Cristo, su mensaje está sensibilizando a muchos.

En Maranata Cuba te regalamos el video, para que reflexiones sobre la vida como un regalo de Dios.

Tomado de MaranataCuba

1 comentario

    • vanier en 21 junio, 2019 a las 9:06 am
    • Responder

    Increíble cómo cambia nuestra percepción sobre las cosas que creemos saber, o conocer después de ver como es la cruda realidad, es como una película de terror solo que esta es real, o señor que sería de nosotros sin tu amor, misericordia consolación “…… “estaríamos totalmente perdidos. Mientras creemos vivir nuestra vida, de lo más normal pensamos, todo está bien, pero nada de eso, muchos sufren y mueren como es el caso el derecho a la vida es algo que DIOS nos da a todos por igual, pido en estos momentos de corazón sea DIOS sembrado amor en las personas amén.

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