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Los sacramentos

SACRAMENTOS – Cuando se usa en su sentido teológico técnico, para describir ciertos ritos de la fe cristiana, la palabra “sacramento” (lat. sacramentum) pertenece a un período de elaboración de la doctrina muy posterior al Nuevo Testamento. En el uso eclesiástico primitivo sacramentum se usaba en sentido amplio para cualquier observancia ritual o cosa sagrada.
En el uso cotidiano esta palabra se ha aplicado en dos formas:
(1) Para la prenda o garantía depositada en custodia pública por los litigantes en un juicio y cedida para un fin sagrado.
(2) Para el juramento que hacía el soldado romano al emperador, y por extensión para cualquier juramento. Estas ideas se combinaron luego hasta llegar al concepto de rito sagrado con sentido de prenda o voto, cuya recepción comprendía un juramento de lealtad, y esto llevó con el tiempo a la circunscripción del vocablo “sacramento a los principales ritos instituidos divinamente, o sea el bautismo y la Cena del Señor.
El uso más amplio siguió vigente durante muchos siglos. Hugo de San Víctor (s.XII) puede hablar de nada menos que treinta sacramentos, pero Pedro Lombardo en el mismo período estimaba que eran siete. Esta última estimación es aceptada oficialmente por la iglesia católica romana.
La definición corriente de sacramento aceptada tanto por las iglesias reformadas como por la romana es la de: “Una señal externa y visible, ordenada por Cristo, que declara y asegura una bendición interior y espiritual”
Esta definición le debe mucho a las enseñanzas y el lenguaje de Agustín, quien escribió sobre la forma visible que tiene cierta semejanza con la cosa invisible. Cuándo a este “elemento”, o forma visible, se le agregaba la palabra de institución por Cristo, se convertía en sacramento, de modo que se podía hablar del sacramento como “la palabra visible” ¿Enseña el NT que los ritos sacramentales son obligatorios para todos los cristianos? ¿Qué beneficio espiritual produce su recepción, y cómo se hace efectivo dicho beneficio?
La obligación de continuar con los ritos sacramentales depende de:
(1) Su institución por Cristo.
(2) Su mandato expreso de que sean continuados.
(3) Su uso esencial como símbolos de actos divinos que forman parte de la revelación evangélica.

Hay sólo dos ritos obligatorios para todos los cristianos que cumplen estos requisitos. No hay justificativo bíblico para otorgar a los otros ritos llamados también sacramentales (e. d. confirmación, orden, matrimonio, penitencia, extremaunción) el mismo rango que el bautismo y la Cena del Señor, los que desde el principio se asocian conjuntamente con la proclamación del evangelio y la vida de la iglesia (Hch. 2.41–42; cf. 1 Co. 10.1–4). Se los vincula con la circuncisión y la pascua, ritos obligatorios del AT (Col. 2.11; 1 Co. 5.7; 11.26). La vida cristiana se asocia desde su comienzo y en su continuidad con compromisos sacramentales (Hch. 2.38; 1 Co. 11.26). Algunas de las lecciones más profundas en torno a la santidad y la perfección están implícitas en lo que la Escritura dice en relación con las obligaciones sacramentales del cristiano (Ro. 6.1–3; 1 Co. 12.13; Ef. 4.5). La gran comisión del Señor resucitado a sus discípulos consiste en ir a todas las naciones; manda específicamente que se administre el bautismo y claramente da a entender que se ha de observar la Cena del Señor (Mt. 28.19–20). Cristo promete estar con sus siervos hasta el fin del tiempo. La obra a la cual los ha llamado, incluida la observancia de los sacramentos, no se completará hasta entonces.
La eficacia de los sacramentos depende de la institución y el mandamiento de Cristo. Los elementos en sí mismos no tienen ningún poder; es el uso fiel de los mismos lo que cuenta.
Los sacramentos son ritos que hablan de pacto: “Esta copa es el nuevo pacto” (Lc. 22.20; 1 Co. 11.25). Somos bautizados “en su nombre” (Mt. 28.19, cf. °VM mg, PB mg). El nuevo pacto se inició mediante el sacrificio de la muerte de Cristo (cf. Ex. 24.8; Jer. 31.31–32).
Los sacramentos, cuando se administran de conformidad con los principios estipulados en las Escrituras, nos recuerdan continuamente el gran fundamento de nuestra salvación, Cristo en su muerte y resurrección, como también la obligación que tenemos de caminar como es digno de la vocación a la cual hemos sido llamados.

-¿Cuáles son los sacramentos católicos?-

Los sacramentos de la iglesia católica son sietes, los mismos son bautismo, confirmación, Eucaristía, Penitencia y reconciliación, extremaunción, orden sacerdotal, matrimonio. Según la iglesia romana el sacramento no son solo signos visibles de la gracia invisible que Dios nos ha dado, sino que según la doctrina romana los sacramentos conceden la redención.La Biblia enseña que en Cristo Jesús, Dios pagó el precio completo de la redención del género humano (Col 1.13). Redención es liberación del poder de las tinieblas, a fin de vivir bajo la soberanía o el reino del amor de Dios. Jesucristo realiza esta redención (Ro 3.24; Gl 3.13) por medio de su sangre vertida en la cruz (Ef 1.7; Col 1.14). Por lo que la redención del hombre solo puede ser posible a través de la sangre de Cristo Jesús, el tomó nuestro lugar en la cruz del calvario y pagó el precio de nuestras transgresiones con su sangre, por lo que ¿Cómo puede la iglesia católica afirmar que los sacramentos conceden la redención? Ninguna obra que el hombre haga lo justificará delante de Dios, si en el Antiguo Testamento ningún hombre pudo ser redimido por sus propias obras, afirmar que la redención es mediante el cumplimientos de sacramentos (obras) ¿No sería negar la muerte de Cristo en la cruz? ¿Si el hombre puede ser redimido mediante sacramentos para que murió Cristo? Al respecto la palabra de Dios cita: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.”(Efesios 2:8-9)

-El bautismo-

Para comenzar con el Estudio del primer de los sacramentos romanos, veamos como entiende la iglesia católica el bautismo. “El bautismo santo ocupa el primer lugar entre los sacramentos, porque es la puerta a la vida espiritual; pues por él somos hechos miembros de Cristo e incorporados a la Iglesia. . . . El efecto de este sacramento es la remisión de todo pecado, original y existente; igualmente, de todo castigo que le corresponde al pecado.”
Esta enseñanza significa que la persona sumergida o en la que se derrama agua queda limpio del pecado original y del castigo que le corresponde al pecado que según Romanos 3:26 la paga del pecado es muerte. Se desprende que el considerar la inmersión en agua como conducente al perdón del pecado original y por lo tanto como sacramento oscurece muchas verdades de la Palabra de Dios. La remisión de los pecados no le viene a una persona porque se moja con agua, y eso es verdad en relación con el pecado original y el subsecuente. La remisión solo viene por medio de la provisión de Dios por medio del sacrificio de Cristo Jesús. El sacrificio de la vida humana perfecta de Jesús libra a la humanidad del pecado y la muerte, como se declara en Juan 1:29; 2 Corintios 5:21; Hebreos 9:24-26; 1 Juan 2:1, 2. Si lo que limpia del pecado original es el lavamiento bautismal, entonces ¿Por qué murió Cristo? Tampoco podría una sumersión en agua salvar al individuo del mundo corrompido del castigo que le corresponde por el pecado voluntarioso, como se indica en Juan 15:19; Gálatas 1:3, 4; Revelación 18:3-8. La inmersión en agua no constituye a un individuo en miembro de la iglesia, el cuerpo de Cristo, la congregación espiritual.—2 Tes. 2:13; Juan 17:6; Rom. 8:30. The Catholic Encyclopedia comenta además sobre el asunto del bautismo en agua, diciendo: “Lo natural y expresivo que se reconocía que era el simbolismo del lavamiento exterior para indicar purificación interior es evidente también de la práctica de los sistemas paganos de la religión. Se encuentra el uso del agua lustral entre los babilonios, asirios, egipcios, griegos, romanos, hindúes y otros.” La autoridad católica citada aquí tiene razón al decir que entre los paganos, el lavamiento y bautismo en agua también se considera como sacramento que imparte mucho mérito. Autoridades no católicas concuerdan con esta autoridad católica en que así es, de modo que tenemos dos autoridades que unidas prueban que la alegación o teoría no cristiana de que el bautismo en agua es un sacramento es de origen demoníaco o diabólico.
En relación con esto The Two Babylons, por Hislop, declara: “Esta doctrina de regeneración bautismal también es esencialmente babilónica. Algunos quizás tropiecen ante la idea de que la regeneración se conociera de modo alguno en el mundo pagano; pero si solo fueran a la India, encontrarían en este día, [personas], que jamás han abierto sus oídos a la instrucción cristiana, tan familiarizadas con el vocablo y la idea como nosotros mismos. . . . Encontramos que diferentes autores de la antigüedad dan testimonio directo tanto al hecho de este bautismo [babilonio] como al propósito de él. . . . A los que fueran bautizados así, como nos asegura Tertuliano, se les prometía, la consecuencia, regeneración, y el perdón de todos sus perjurios.’ Se sabe que nuestros propios antepasados paganos, los adoradores de Odín, han practicado ritos bautismales, que, considerados en relación con su objeto reconocido al practicarlos, muestran que, originalmente, por lo menos, deben haber creído que la culpa y la corrupción naturales de sus hijos recién nacidos podían ser limpiados por medio de rociarlos con agua, o por medio de zambullirlos, tan pronto como nacían, en lagos o ríos. Sí, al otro lado del Atlántico, en México, se encontró la misma doctrina de regeneración bautismal en pleno vigor entre los nativos, cuando Cortés y sus guerreros desembarcaron en sus costas. . . . Por lo que hemos visto cuán fielmente ha copiado Roma el exorcismo pagano en relación con el bautismo. Todas las otras peculiaridades concomitantes al bautismo romano, como el uso de sal, saliva, crisma o ungir con aceite y el marcar la frente con el signo de la cruz, son igualmente paganas.”
Hoy en las diversas ceremonias bautismales de las iglesias católicas se incluyen los siguientes dispositivos: padrinos, el respirar sobre el rostro del candidato para exorcizar a los espíritus malignos, el hacer la señal de la cruz, la imposición de las manos, el poner sal “bendita” en la boca del candidato, el tocar los oídos y la nariz con saliva del sacerdote, el ungir con aceite, la ablución triple, el velo blanco, las vela encendidas y otros apéndices de adoración no provistos por la Biblia.

-¿Qué enseña la Biblia sobre el bautismo?-

Para determinar lo que verdaderamente significa el bautismo cristiano no nos dirigimos a la tradición ni al paganismo, sino a la Biblia, la Santa Palabra de Dios, la guía religiosa de los cristianos. (Mat. 15:1-9; Mar. 7:1-8) En Mateo 28:19, 20 se halla una sobresaliente referencia al bautismo para los cristianos.
Las palabras de Jesús (Mat. 28:19, 20) que constituyen instrucciones que tienen que ver con el bautismo fueron declaradas un poco antes de ascender él al cielo en el cuadragésimo día después de su resurrección de entre los muertos en el año 33 E.C. Esas palabras constituyen un mandato general que es vigente desde cuando lo dio y a través de los siglos hasta su venida.
Poco después de haber dado Jesús el mandato en cuanto a hacer discípulos y bautizarlos, diez días después de su ascensión, en el día de la fiesta del Pentecostés unos tres mil judíos y prosélitos judíos circuncisos fueron convertidos a la fe en Jesucristo. Allí mismo en Jerusalén los apóstoles de Cristo comenzaron un trabajo en obediencia a su mandato, a saber, bautizaron en agua a estos miles de creyentes circuncisos, haciéndolo “en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados.” (Hech. 2:1-41) Más tarde, como se muestra en el relato de Hechos 10:1-48, personas que no eran judías y que nunca habían estado dentro del arreglo del pacto de la ley de Israel comenzaron a bautizarse, igualmente en el nombre de Jesucristo. Este es un uso de agua ordenado por la Biblia en relación con la ceremonia religiosa cristiana de sumersión, inmersión o bautismo.
Aunque el bautismo cristiano no quita los pecados, es un símbolo que indica que el que se bautiza en agua se ha dedicado incondicionalmente a Dios mediante Jesucristo. (Mateo 16:24.) El dedicar algo está relacionado con una declaración o afirmación o entrega por devoción. El dedicarse a Dios se refiere al acto por el cual uno se aparta sin reserva por un acuerdo para hacer la voluntad de Dios mediante Cristo. Figurativamente, cuando el que se bautiza es “enterrado” temporalmente bajo el agua y luego es levantado de ella, muere respecto a su vida anterior y es levantado a un nuevo estilo de vida, para hacer sin reserva la voluntad de Dios (Romanos 6:4-6.)

-La confirmación-

Las iglesias cristianas rechazan la idea de que la confirmación sea un sacramento pero ¿Practicaron la confirmación los primeros cristianos? ¿Es esa ceremonia un requisito cristiano para nuestros días? La iglesia católica define como confirmación lo siguiente: “Cuando hacen su confirmación, los niños de las familias católicas romanas se arrodillan distribuidos a lo largo de la barandilla del altar de su iglesia. El obispo pasa a lo largo de la fila de estos jovencitos y les pone en la frente una combinación de aceite de oliva y bálsamo en la forma de la cruz mientras repite una fórmula prescrita por la tradición. A esta ceremonia se le considera como “un sacramento en el cual se da el Espíritu Santo a los ya bautizados a fin de hacerlos cristianos y soldados fuertes y perfectos de Jesucristo.”
La New Catholic Encyclopedia admite que “no hay absolutamente nada en el Evangelio que indique que Jesús instituyese personalmente el Sacramento de la Confirmación”. Entonces, ¿por qué enseñaron después los maestros de la Iglesia que, a fin de que la persona sea un miembro más pleno de la Iglesia, después del bautismo necesita un segundo rito (que puede incluir la unción con el crisma y la imposición de manos)?

-Origen de la confirmación-

El bautismo de infantes fue uno de los factores clave que condujeron a que se necesitase otro sacramento. “Conscientes de los problemas que surgen debido al bautismo de niños —dice el libro Christianity—, las iglesias […] ‘confirman’ más adelante en la vida a los que han recibido el bautismo para recordarles lo que este significa.” Pero, ¿es cierto que la confirmación recuerda a esas personas lo que significa el bautismo?
Lo cierto es que el bautismo de niños no tiene base alguna en las Escrituras. Por ejemplo, el rociar agua sobre un bebé no lo libra del pecado original; lo único que puede librar al ser humano de ese pecado es la fe en el sacrificio de rescate de Cristo. (Juan 3:16, 36; 1 Juan 1:7.) El bautismo en agua es un símbolo externo de que la persona que se bautiza se ha dedicado por completo, mediante Jesús, para hacer la voluntad de Jehová Dios. El bautismo en agua es para personas que son discípulos, que han llegado a ser creyentes, no para niños. (Mateo 28:19, 20; Hechos 8:12.)“¿Dónde termina el Bautismo y dónde empieza la Confirmación?”, Pregunta la New Catholic Encyclopedia. La respuesta que se da en esa misma enciclopedia es: “Quizás no deberíamos tratar de hacer una distinción demasiado precisa, pues en la Iglesia primitiva eran un único rito”. En el primer siglo, el “único rito” que convertía a la persona en miembro pleno de la congregación cristiana era el bautismo. (Hechos 2:41, 42.) De modo que cuando se examina a fondo la idea de que la confirmación reanuda la imposición de manos practicada por los apóstoles y que, como dice la Enciclopedia de la Religión Católica, “este sacramento no puede reiterarse, porque imprime carácter”, se ve que no tiene base bíblica.

El apóstol Pablo ya dijo que algunos se desviarían de la verdad básica de la Biblia: “Vendrá un tiempo en que los hombres no soportarán la doctrina sana, sino que […] se harán con un montón de maestros por el prurito de oír novedades; apartarán sus oídos de la verdad y se volverán a las fábulas”. (2 Timoteo 4:3, 4, Biblia de Jerusalén.) Por lo que un análisis exhaustivo saca a la luz que la confirmación es una doctrina que la Biblia no enseña en ninguno de sus versículos.

-Eucaristía-

El sacerdote católico Martín J. Scott, en su libro Things Catholics Are Asked About (Lo que se pregunta a los católicos), define la misa de la siguiente manera: “La Misa es la inmolación incruenta del Cuerpo y la Sangre de Cristo. En el Calvario tuvo lugar el sacrificio cruento de Cristo. La Misa es, en esencia, la renovación del sacrificio de la cruz. No hay figura retórica, ni metáfora, ni exageración”. Y añade: “La Misa nos aporta la presencia del Hijo de Dios en el altar para que sea ofrecido en oblación a Dios Padre”. La iglesia católica romana enseña que Cuando el vino y el pan son consagrados por el sacerdote, los mismos se convierten en la sangre y el cuerpo de nuestro señor Jesucristo. Según las escrituras en Mateo 26:26-28 Jesús expresó: “Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.” Esta doctrina en la cual el pan se convierte en el cuerpo de Cristo y el vino en su sangre se conoce como transustantación, pero ¿Puede un pedazo de pan y un poco de vino ser el cuerpo y la sangre de nuestro Señor? Por supuesto que no, la sangre de nuestro Señor vertida en la cruz del calvario, y su cuerpo quebrado por todos nosotros es mucho mas que un pedazo de pan y un poco de vino. Es evidente que Cuando Jesús partió el pan y ofreció el vino y los bendijo, diciendo que ese era su cuerpo y su sangre, esto Jesús lo dijo en sentido simbólico, por lo que estando el ahí no se cambió su persona a líquido, ni se transformo en pan. No Cuando Jesús habló del pan y del vino como su cuerpo y su sangre, estaba usando un lenguaje figurativo. De la misma manera en la Biblia se utilizan otras expresiones que son en sentido figurado, en Juan 8:12 comenta que Jesús es la luz del mundo, nadie pensaría que la luz con que podemos ver es Jesucristo, por lo que es evidente que se utiliza el sentido simbólico, en Juan 10:9 Jesús dijo “Yo soy la puerta”, sería ilógico tomar esta frase literalmente, es evidente que es una expresión figurativa. En Juan 15:15 Jesús dijo que él era la vid verdadera, ningún teólogo interpreta que Jesús literalmente es una mata de uvas, sino que él usó una metáfora. 1Corintios 10:4 compara al Señor con una roca, pero también aquí se hace evidente el uso de una metáfora, pues nadie alzaría una roca para afirmar que es Jesucristo, por lo que estas expresiones la puerta, la vid verdadera, la luz de este mundo, la roca, son figurativas, al igual que Cuando expresó este es mi cuerpo, esta es mi sangre lo hizo de manera simbólica.
La iglesia católica afirma que el pasaje en que Jesús parte el pan y ofrece el vino, es literal, pero si los elementos no eran pan y vino ¿Por qué nuestro Señor aun después de haber vendecido el sacramento llamó al vino fruto de la vid? (Mateo 26:29) Si el pan es su cuerpo literalmente, entonces no sería necesario comerlo hasta su regreso, porque si es su cuerpo entonces él estaría ya en medio nuestro.
Por lo que sí aceptamos que el vino se convirtió en la sangre de Jesús, estamos aceptando que Jesús no cumplió con toda la ley. Por otra parte, el comer carne y sangre humanas sería canibalismo. Por esa razón se escandalizaron los judíos que no tenían fe en Jesús y que no entendieron su afirmación sobre comer su carne y beber su sangre. Esta reacción indica el punto de vista judío respecto a comer carne y sangre humanas, según enseñaba la Ley. (Juan 6:60) Asimismo, el beber sangre era una violación de la ley que Dios dio a Noé antes del pacto de la Ley (Gen 9:4; Lev 17:10), y el Señor Jesucristo nunca mandaría a otros que violasen la ley divina. (Mateo 5:19.) Jesús mandó: “Sigan haciendo esto en memoria de mí”, no ‘en sacrificio de mí’. (1Co 11:23-25.)
Es en el catecismo del concilio de trento donde se los mandó a los sacerdotes que enseñaran que no solamente los elementos de la misa contienen a Cristo de un modo completo. Según esta enseñanza Cuando el sacerdote el sacramento, realmente se está ¡sacrificando a Cristo de nuevo! Por lo que recibe el nombre de “Sacrificio de la misa” o “Renovación del sacrificio de la cruz.”
Por lo que según la enseñanza de esta doctrina Cristo no murió de una vez y para siempre en la cruz del calvario, sino que cada misa es un Nuevo sacrificio de Jesús, lo que conlleva a un error teológico pues entonces el sacrificio del Mesías no fue una obra completa, pues había que repetirla una y otra vez en las misas. Al respecto la palabra de Dios enseña en Hebreos 9:25-28 lo siguiente: “y no para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada año con sangre ajena. De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado”. ¿Qué comentario podemos hacer Cuando la palabra de Dios es clara y precisa? En el antiguo Testamento el sacrificio de animales era continuo pues no era un sacrificio perfecto, mas Jesús es el sacrificio perfecto, él fue ofrecido de una vez y para siempre Hebreos 10:10-14 dice: “En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados; pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios, de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies; porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados”
La escritura lejos de dar la idea de que el sacrificio de Cristo tiene que continuarse indica todo lo contrario. El testimonio de la Biblia es que Jesús fue el sacrificio perfecto, porque el se dio una vez y este sacrificio justificó todos los pecados para siempre de los que invocan su nombre y lo reconocen como el camino, la verdad y la vida.
Después de haber sido convertido en “El cuerpo de Cristo” el pan el mismo es colocado en la patena, donde se exhibe para su adoración. Esta cajita tiene un hueco interior para colocar el pan “consagrado”, todo alrededor de este objeto se llama sagrario, el cual es de plata y en el hay diseñados unos rayos solares. Por lo que también en el sacramento de partir el pan y tomar el vino la iglesia católica ha sido influenciado por el paganismo de las naciones.

-¿Cómo y por que surge esta doctrina en la iglesia católica?

La doctrina de la transustantación no fue mas que otro compromiso que roma hizo con el paganismo, porque las religiones de las naciones tenían teorías parecidas a la de la transustantación. En la enciclopedia de religiones y ética de Hasting en su Artículo “Comiéndose a Dios” hay abundantes evidencias de ritos de transustantación pagana existente en estas religiones. Esta doctrina era una de las ceremonias más antiguas de las religiones primitivas, En Egipto se suponía que un pedazo de pastel después de ser consagrado por el sacerdote se convertía en el cuerpo de Osiris, después se comía y se tomaba vino como parte del rito. En el Mitraismo los pasteles y la bebida de Haoma de Mitra lo mismo que la idea de la transustantación era muy similar a la idea de la eucaristía católica. En América (México)existía la costumbre de comerse el cuerpo de su divinidad, amasando tortas de harina y comiéndola después de ser consagrada.
En muchas de las religiones paganas de las naciones aun antes de la venida de Jesús ya existía la costumbre de comerse el cuerpo de su Dios, por lo que al ver esto los líderes católicos de la iglesia romana, disfrazaron estos ritos paganos con la idea de que era el cuerpo y la sangre de nuestro Señor Jesús lo que se ministraba en la eucaristía. Otras de las pruebas que demuestran que la idea de la transustantación viene de los ritos paganos es que la hostia tiene que ser redonda, pero en la cena del Señor el tomo el pan y lo partió, por lo que una hostia redonda es contrario a las escrituras. ¿Por qué se utiliza una hostia redonda en lugar del pan?. La hostia redonda no es mas que un antiguo símbolo del dios sol, su redondez es muy importante para el misterio romano, es solamente otro símbolo de Baal, o el dios sol. Estos pasteles redondos eran usados en Egipto, Cuando esta religión de misterios llegó a roma bajo el nombre de Mitraismo los pasteles se recibían en forma de un disco redondo de pan sin levadura que simbolizaba el disco solar. Por lo que Cuando los católicos toman la hostia por mas que piensen que es a Jesús el que están recibiendo, es a Baal al que reciben, tanto por la forma, como por los ritos que acompañan a la ceremonia. En el libro de 2crónicas 34:4 vemos como Baal aparece asociado al dios sol, y como Dios desprecia la adoración a este dios solar. “Y derribaron delante de él los altares de los balees, e hizo pedazos las imágenes del sol, que estaban puestas encima…” ¿Enseña la Biblia que el verdadero cristiano debe adorar de alguna forma a este Baal o dios solar? Por supuesto que no. En el romanismo no solo se mantiene el culto a Baal mediante la ministración de la hostia, también sobre el altar de la basílica de san Pedro aparecen imágenes del dios sol iguales a las usadas por los paganos, las mismas se encuentran en miles de iglesias, y catedrales católicas por todo el mundo, como continuación de la tradición babilonia en la cual ponían las imágenes del dios solar frente al sol del amanecer.
Otro argumento que prueba que esta doctrina tiene sus raíces en el paganismo es la costumbre de que el participante de la comunión debía ayunar antes de recibir el sacramento. Tal idea es contraria a la enseñanza bíblica, Jesús instituyo la cena después de cenar, por lo que no estaba en ayunas ni dijo nada acerca de esto.(Mateo 26:20-26)
Si bien la Biblia no plantea el ayuno como requerimiento para recibir la comunión los misterios religiosos si lo estipulaban; aquellos que querían ser iniciados en los misterios eleusenios si no estaban en ayuno no podían sea iniciados.
Evidentemente la eucaristía que realiza la iglesia católica no es lo que Jesús mandó a hacer en conmemoración a su sacrificio en la cruz del calvario, sino una mezcla de la doctrina cristiana con el paganismo babilonio, Egipcio, y de las demás naciones, pues los ritos paganos eran en honor de los dioses o demonios que estaban detrás de este culto. Al respecto el apóstol Pablo escribió en su primera carta a los corintios 10:16-21. “La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo? Siendo uno solo el pan, nosotros, con ser muchos, somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel mismo pan. Mirad a Israel según la carne; los que comen de los sacrificios, ¿no son partícipes del altar? ¿Qué digo, pues? ¿Que el ídolo es algo, o que sea algo lo que se sacrifica a los ídolos? Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios. No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios.”

-Penitencia y Reconciliación-

Según este sacramento el católico debe declarar sus pecados al sacerdote para que él le dé la absolución de sus pecados. La fórmula tradicional, que todavía se usa a menudo, es: “Perdóneme, Padre, porque he pecado. Han pasado [lapso de tiempo] desde la última vez que me confesé”, y acto seguido al sacerdote haber escuchado la confesión el mismo absuelve al confesante con alguna de las fórmulas que utilizan en el nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo. Fundamentalmente este sacramento consta del acto de arrepentimiento moral en la cual el confesante se arrepiente de sus pecados ante el sacerdote, y le confiesa sus pecados; y las penitencias externas, impuestas como extensión del arrepentimiento interior.
La teología católica sostiene como dogma que Jesucristo instituyó este sacramento y como base bíblica toman Juan 20:22-23. Según roma se ha de entender que este versículo es interpretado textualmente, por lo que Jesús le dio a sus discípulos la facultad de perdonar o retener pecados tras el examen judicial que sigue a la confesión del penitente.
Si Jesús en este versículo no mandó a sus discípulos a perdonar los pecados de los que se los confiesen, entonces ¿Qué quiso significar Jesús Cuando dijo a sus discípulos “Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo. A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuviereis, les son retenidos?”
Los teólogos evangélicos ven en esta expresión de Jesús la responsabilidad que él delegaba en sus discípulos como mensajeros del evangelio, pues es mediante el conocimiento del evangelio que se proporciona el perdón de pecados a las personas que lo aceptan. Todo aquel que predica el evangelio tiene la oportunidad de ofrecer el perdón de los pecados, según sea su diligencia de dar a conocer las buenas nuevas, si el que evangeliza no le predica a personas necesitadas de la palabra de Dios ¿No les está reteniendo los pecados? Pero si les predica ¿No les está dando la oportunidad de que le sean perdonados sus pecados? ¿No es el anuncio del evangelio el medio para que le sean perdonados sus pecados?
Para el católico común esta interpretación es un poco forzada pero, no lo es e absoluto si tenemos en cuenta la forma de hablar de los judíos. Un ejemplo de esto está en levítico 13, para explicar que el sacerdote hebreo declarará limpio o inmundo al leproso el texto original en la Septuaginta dice que “Lo limpiará o lo contaminará”
Evidentemente el sacerdote no podía limpiar a nadie de su lepra o contaminarlo, sino que él era el perito, el que dictaminaba que el hombre estaba limpio. Otro ejemplo está en Lucas 14:26 donde Jesús dijo: “Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo.” Lo que tomado al pie de la letra contradice la palabra de Dios, y la misma palabra de Jesús Cuando dijo amarás a tu prójimo como a ti mismo. El pensamiento de Cristo requiere esta determinación “En el caso de que los padres sean impedimento para seguirme”. El Señor no lo expresa claramente porque era perfectamente entendible por sus discípulos, así mismo en Juan 20:22-23 los discípulos entendieron lo que el Señor les comunicaba, prueba de esto es la conducta posterior de los apóstoles, pues la Biblia no enseña que después del pentecostés ellos comenzaron a recibir confesiones, perdonar pecados e imponer penitencias, sino que salieron a predicar el evangelio. Otro ejemplo de lo que estas palabras significaban es 2Corintios 2:10 donde un miembro ha caído en pecado, los cristiano de la iglesia lo declaran indigno de participar de la comunión, el pecador reconoce su falta y el apóstol recomienda benignidad diciendo “Y al que vosotros perdonareis yo también.” Estas palabras nos indican que la facultad de perdonar no es atributo exclusivo de un individuo, sino que se atribuyó a la iglesia.
La Biblia indica que la confesión de pecados es necesaria, pues dice: “El que oculta sus pecados no prosperará, el que los confiesa y se enmienda alcanzará misericordia”. (Proverbios 28:13, Versión Nácar-Colunga, 1972.) El cristiano debe confesar sus pecados para que le sean perdonados, cada vez que un cristiano peca va a la presencia de Dios, en oración, en intimidad, pidiendo perdón y fortaleza de su Dios, el único que tiene autoridad para perdonar pecados(1Juan 1:7). Por lo que el cristiano que verdaderamente edifica su vida espiritual conforme a las enseñanzas de Jesús no tiene que confesarse con un sacerdote tan pecador como él, sino que a través de Jesús puede ir directamente a la presencia del padre, pues Cuando confesamos nuestros pecados ante nuestro padre celestial, es él quien nos redime de nuestras faltas, pues para ello envió a su hijo Jesucristo, para que podamos tener libre absceso al trono de su gracia. (Juan 3:18)

-La penitencia-

El concepto de penitencia exterior ha estado influenciado por el concepto Gnósticode que el cuerpo carnal es fuente de corrupción moral, por lo que el cuerpo hay que castigarlo como medio de expiación del pecado que contiene. El sacramento de la penitencia es administrado por un sacerdote que oye la confesión, concede absolución e impone obras compensatorias que pueden requerir que la persona se castigue a sí misma, o rezar una cantidad determinada del “Padre nuestro” o del “Ave María”. Durante los primeros años de la Iglesia Católica la confesión y la penitencia solo se requerían en el caso de pecados graves. Pero como ha sucedido con la doctrina católica al penetrar mas y mas el paganismo a la iglesia romana, la penitencia se estableció como dogma de la iglesia católica Hasta fines del siglo VI el sistema penitencial era muy duro: el sacramento podía administrarse solamente una vez en la vida, la confesión era pública, la penitencia era larga y severa”.
¿Cuán severa era aquella penitencia? En 1052 a cierto penitente se le exigió que caminara descalzo ¡desde Brujas, en Bélgica, hasta Jerusalén! “En 1700, en pozos y manantiales sagrados todavía podía hallarse a católicos de rodillas y en agua helada hasta el cuello, diciendo sus rezos penitenciales” Puesto que en aquel tiempo se retenía la absolución hasta que se hubiera cumplido la penitencia, muchos aplazaban su confesión hasta el momento de la muerte. A fines del siglo VI unos monjes celtas introdujeron en Francia un nuevo tipo de penitencia. Fue la confesión auricular, en la cual el penitente confesaba sus pecados en privado a un sacerdote, y fue una adaptación de la práctica monástica de dar consejo espiritual. De acuerdo con la práctica monástica antigua, los monjes confesaban sus pecados unos a otros para conseguir ayuda espiritual que les permitiera vencer sus debilidades. No obstante, con respecto a esta confesión auricular posterior la iglesia afirmó que el sacerdote tenía la mucho mayor “potestad o autoridad para perdonar pecados”. ¿Enseña la Biblia que el hombre puede alcanzar el perdón de sus pecados mediante penitencias (obras)? La Biblia enseña que la salvación es por fe, ninguna obra que el hombre haga podrá justificarlo delante de Dios. Efesios 2:8 dice: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. La salvación es por fe y no por obras para que el hombre no se gloríe del mérito propio. El rey David del Israel antiguo, un hombre con un corazón conforme a la voluntad de Dios escribió al pecar y reconocer su culpa delante de Dios: “Por fin te confesé mi pecado, y no encubrí mi error. Dije: ‘Haré confesión acerca de mis transgresiones a Jehová’. Y tú mismo perdonaste el error de mis pecados”.(Salmo 32:5.) David no hizo ninguna penitencia, sino que solo se arrepintió de corazón ante Dios, se los confesó y Dios mismo le perdonó sus pecados. Los actos penitenciales no pueden conseguir ese perdón. Solo Dios puede otorgarlo. Él toma en cuenta los requisitos de la justicia perfecta, pero su perdón expresa su amor a la humanidad. Su perdón es también una manifestación de bondad inmerecida basada en el sacrificio de rescate de Jesucristo, y se otorga únicamente a los pecadores arrepentidos que se han apartado de lo que es malo a la vista de Dios. (Salmo 51:7; Isaías 1:18; Juan 3:16; Romanos 3:23-26.) Solo las personas a quienes Dios perdona alcanzarán la vida eterna. Y ese perdón solo puede venir de una acción de verdadero arrepentimiento por parte del pecador, no de ninguna penitencia o disciplina, pues Dios a donde mira es al corazón de las personas.

-Extremaunción-

Consiste en ungir al enfermo con aceite en caso de extrema gravedad, y en peligro de muerte con el objetivo de que sus pecados le sean perdonados antes de la muerte y no tenga que ir al infierno por un pecado cometido a última hora y que no haya podido confesar producto del estado de inconsciencia que posee el enfermo. Este sacramento aumenta la gracia santificante, y si bien puede por medio de la ministración del sacramento lograr el perdón de los pecados mortales, no borra los pecados temporales, por lo que no libra a la persona de ir al purgatorio.
La teología romana dice que este sacramento ha salvado a miles de personas, sin embargo ¿Cuántos católicos que han muerto en accidentes, o en lugares donde no hay quien ministre el sacramento? Con respecto a que la ministración de un sacramento puede salvar a alguien del justo juicio de Dios, a quedado demostrado que solo Dios puede perdonar pecados, Jesús no habló de ningún rito o ceremonia para perdonar los pecados de nadie, por lo que esta es otra práctica que la Biblia no enseña.

– Orden sacerdotal –

En este sacramento es donde se escogen los ministros de la iglesia católica y el mismo consta de tres niveles, los obispos, presbíteros y diáconos. El obispo es el que gobierna un distrito eclesiástico, conocido por diócesis. Los presbíteros, llamados sacerdotes, son nombrados por el obispo, y son los que guardan y dirigen la congregación. Los Diáconos ayudan en la celebración del culto y auxilian a los presbíteros en el culto.
Tanto los obispos como los diáconos tienen que hacer votos de celibato en su ordenación, no así los presbíteros, que si pueden prescindir del celibato eclesiástico. (Con respecto al celibato ver artículo en Misceláneas Católicas página 1 y 2).

– El matrimonio –

Este es el último de los siete sacramentos de la iglesia católica, y su sacramentalidad se basa en Efesios 5:32 “Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia.” Pues la vulgata latina tradujo donde dice misterio, sacramento. Los teólogos modernos aunque no aceptan esta Traducción, si afirman que en Efesios cinco presenta una imagen perfecta de la unión de Cristo con su iglesia, unión que confiere la gracia, hecho indisoluble por mandato de Cristo,(1Corintios 7:10) por lo que es un símbolo sobrenatural instituido a perpetuidad y productor de gracia y por consiguiente sacramento.
Para los teólogos evangélicos Efesios cinco no representa un medio de gracia, sino como un ejemplo del amor que de Cristo por su iglesia, como modelo del amor de los maridos por sus esposas. Si la iglesia católica plantea que para alcanzar la salvación hay que participar de los sacramentos, entonces ¿No iría el celibato en contra de este sacramento?
La Biblia enseña una sola causa por la cual el matrimonio puede ser anulado, el adulterio. En Mateo 5:31-32 “También fue dicho: Cualquiera que repudie a su mujer, dele carta de divorcio. Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio” por lo que según Jesús solo existe una sola causa por la que la pareja se puede divorciar por fornicación. Sin embargo existen una serie de impedimentos no bíblicos que según roma pueden anular el matrimonio, algunos de estos impedimentos son:
– La previa impotencia física para consumar el matrimonio.
– Próxima consanguinidad, votos solemnes, matrimonio atentado con un no bautizado sin la debida dispensa.
– Todo matrimonio que no es contraído ante un ordinario, (obispo, vicario, sacerdote, diácono.)Es invalidado según el código de derecho canónico.

¿En que parte de la Biblia están todos estos acápites de autorizo de divorcio que contradicen lo que el Señor instituyó como causa de divorció? La iglesia católica reclama para el Papa el derecho tanto de invalidar como de hacer ilícito un matrimonio. En el libro YO CREO Pequeño catecismo católico, página 110 en el tema del matrimonio se hace referencia a Marcos 10:9 donde dice: “Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.” Por lo que ¿Conque autoridad el Papa puede separar un matrimonio aun en contra de la palabra de Dios? En la Biblia no existe ni un solo ejemplo bíblico de que Pedro o los apóstoles hayan disuelto un matrimonio por algunas de estas causas aquí planteadas, por lo que el matrimonio en el sentido que lo concibe roma en la cual el Papa tiene autoridad sobre la validez del matrimonio es una práctica que esta basada en la tradición y que la Biblia no enseña en ninguna parte.

3 comentarios

  1. Hermano podría ponerte una series cosas que contradicen todo lo que dices, pero no voy a entrar en detalles. Cada uno es libre de pensar como quiera, solo te digo que pienses por tu cabeza y no por la de nadie, para eso Dios nos creo libres. Solo te diré para las conclusiones que pusiste o sacaste que:

    LA BIBLIA ENSEÑA QUE JESUCRISTO HIZO A SAN PEDRO EL PRIMER PAPA

    JESÚS DA LAS LLAVES DEL REINO DE LOS CIELOS A PEDRO (MATEO 16)

    Mateo 16, 16-19: “Tomando la palabra Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios vivo. Y respondiendo Jesús, dijo: Bienaventurado eres Simón hijo de Jonás; porque no es la carne ni la sangre quien te ha revelado, sino mi Padre que está en los cielos.
    Y yo te digo a ti que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré yo mi iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Yo te daré las llaves del reino de los cielos; y cuanto atares en la tierra será atado en los cielos; y cuanto desatares en la tierra será desatado en los cielos”.

    Jesús dio a Pedro las llaves del reino de los cielos, y declaró que todo lo que él atare en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que él desatare en la tierra será desatado en los cielos. Si bien que los 12 discípulos se estaban presentes, Jesús sólo le dijo estas cosas a San Pedro.

    HABLANDO CON PEDRO, JESÚS DICE QUE ÉL EDIFICARÁ SU IGLESIA SOBRE ESTA MISMA PIEDRA

    Jesús dice: “tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré yo mi iglesia”. La palabra “esta” – como en esta piedra – viene del griego taute, el pronombre demostrativo. Su significado es “esta misma” piedra. Taute es usado cuando “se desea llamar la atención con una énfasis especial hacia el objeto designado, ya sea en la región física del orador o el contexto literario del escritor”. (H. E. Dana y J. R. Mantey, A Manual Grammar of the Greek New Testament

    “Manual de Gramática del Griego del Nuevo Testamento”, edición inglesa, 127). En la Biblia versión de King James, taute es traducido como “the same” o sea “el mismo” que viene de 1 Corintios 7, 20, y, “this same” o sea “este mismo” de 2 Corintios 9, 4.

    Por lo tanto, la declaración de Jesús a Pedro tiene el siguiente sentido: tú eres Pedro y sobre ESTA MISMA PIEDRA edificaré yo mi iglesia. En el contexto, “esta roca” se refiere naturalmente a Pedro. También Jesús cambia el nombre de Simón por el de “piedra”

    Puedes leer más detalles sobre esto en:
    http://www.vaticanocatolico.com/Articulos/La_Biblia_Prueba_las_ensenanzas_de_la_Iglesia_catolica/papado_biblia.php

    1. Amigo, te invito a que leas con detenimiento este tema sobre el texto que citas de Mateo 16, la interpretación que haces tiene muchas preguntas sin respuestas y sería interesante que si las tienes nos las compartas,
      http://labuenasemilla.cubava.cu/2017/04/17/y-yo-tambien-te-digo-que-tu-eres-pedro-y-sobre-esta-roca-edificare-mi-iglesia/

      TE LO RECOMIENDO de todo corazón, porque mientras no busquemos con toda nuestras fuerzas la verdad (que es Jesús) no seremos verdaderamente libres de la mentira, la religión y la tradición.
      Dios te bendiga

    • Gilberto Portales on 29 junio, 2015 at 12:01 am
    • Responder

    Hermano como ustedes modifican a su antojo todo para adaptarlos a sus puntos de vistas

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