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Los Mormones

Los mormones introducción.

Los mormones, también conocidos como «Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días» o «Iglesia Reorganizada de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días» es un movimiento religioso de origen norteamericano.
La iglesia surgió en Fayette, Nueva York en 1830. En sus primeros tiempos estuvo integrado por un número relativamente pequeño de miembros, pero posteriormente éstos se incrementaron de manera considerable, debido a una muy efectiva actividad de proselitismo y a la alta tasa de natalidad que ha caracterizado a sus seguidores. Salt Lake City es el principal centro del movimiento mormón (cuyo nombre oficial es Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días). El impresionante templo mormón se encuentra en el Temple Square de la ciudad. Fue acabado en 1893 después de 40 años de construcción. Sus seis torres se elevan hasta 67,1 metros.
El movimiento mormón surgió con el supuesto propósito de “restaurar” el verdadero mensaje evangélico cristiano, en tanto que sus fundadores consideraban que el cristianismo había sufrido un proceso progresivo de deterioro y corrupción. Sin embargo, esa restauración hacía necesaria una nueva revelación de , que entregara las verdades del cristianismo en una forma pura y que restableciera la divina autoridad sacerdotal de los antiguos apóstoles. Como se había perdido esa “autoridad”, sólo podría recobrarse por medio de un impulso divino. Por lo que en la opinión de las líderes de esta secta, la Biblia está incompleta, y su culminación es unas supuestas placas que un ángel le entregó al fundador de la secta Joseph Smith. Pero ¿Quién es Joseph Smith?
A Joseph Smith se le atribuye la fundación de la “Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días” (o movimiento mormón). Cuenta Smith que experimentó una serie de visiones entre 1827 y 1830 que le llamaron a restaurar el verdadero cristianismo. Según él, el ángel Moroni (o mormón) le reveló la existencia de unas placas de oro cuyas inscripciones tradujo en el de mormón. Dichas placas fueron encontradas por él en una colina cercana a su casa y, con “ayuda divina”, las tradujo al inglés. Luego las placas desaparecieron. Según la versión de Smith, fueron transportadas por un ángel una vez que estuvieron traducidas. No obstante, cuenta Smith, que al menos once personas testificaron haber podido ver y examinar las placas.
La edición de 1830 del libro de mormón, que contaba con un total de 590 páginas, fue más tarde revisada y corregida por Smith. Posteriormente, el libro se dividió en capítulos y versos, llegándose a publicar en 38 idiomas además del inglés. Este libro recoge la historia de antiguos emigrantes que marcharon desde Jerusalén hasta América. Guiados por el profeta Lehi hacia el año 600 a.C, se establecieron en América, crecieron y constituyeron una sociedad civilizada, dividida, a veces degenerada e involucrada en una serie de guerras. Después de su crucifixión, Jesucristo se apareció en su cuerpo resucitado a las gentes del Nuevo Mundo. En el año 421 d.C, un pueblo (los refitas), fue aniquilado por una tribu de raza negra, los lamanitas, antepasados de los amerindios. La narrativa de este libro es compleja y contiene escenas del pasado y supuestas revelaciones. Este libro pretende ser un complemento a la Biblia a pesar que la propia Biblia da de ser la revelación completa y final de Dios.

Capítulo I. Historia y Surgimiento de la iglesia mormona.

La historia del movimiento mormón comienza en 1820, mientras Smith trabajaba como campesino. Es en esa época que él comienza a desarrollar sus ideas religiosas, inspiradas en supuestas “revelaciones divinas”. Joseph parece haber sido un joven simpático y agradable, era inteligente y amaba la aventura. De joven parece no haber estado muy interesado en la , pero no pudo escapar a la influencia del furor religioso de esos tiempos. Según sus conocidos él era considerado como un excavador de tesoros, e intentaba suplir de esta manera los ingresos familiares. Usaba lo que él llamaba “piedra de atisbar”, una especie de cristal nativo en bruto, para localizar los supuestos tesoros. Excavaba mucho de noche, aunque fracasó en encontrar el tesoro ansiado, sin embargo esta búsqueda incesante de tesoros sentó las bases para la búsqueda de un tesoro mas jugoso, la . Evidentemente un ocultismo inocente parece haber ocupado la mente del joven Smith.
Joseph Smith se nos revela ahora como un personaje que se interesa por temas religiosos aunque no sabe cual planteaba la bíblica. A los 14 años estando él en el bosque, buscando la “guía de Dios” se le aparecen dos personajes celestiales, afirmado que eran ¡DIOS ! y su Hijo. Según él ellos le aconsejaron que no se uniera a ninguna de las religiones de aquel entonces, pues todas estaban equivocadas. Se le advirtió que esperara otra palabra y se preparara para tareas importantes en el futuro.
Esto fue seguido de una serie de supuestas revelaciones. Según sus propios relatos, en 1827 descubre un libro formado por láminas doradas y lleno de jeroglíficos como ya hemos visto. El libro había estado enterrado en un monte cercano y él lo había hallado gracias a las indicaciones recibidas de un ángel, el ángel Moroni (o mormón). El 22 de diciembre de 1827 comienza la traducción de los documentos que se convirtieron en el libro de mormón, sin embargo pasaron muchos meses y tuvieron muchas dificultades antes de que la traducción se terminara en junio de 1829.
En 1830 “gracias al don y poder de dios” se publica el Libro de mormón que, según él, constituía un registro de verdades religiosas de los antiguos habitantes de Estados Unidos. Durante el proceso de transcripción de las placas ocurrieron sucesos dignos de desatacar. uno de ellos ocurrió en mayo de 1829 cuando Joseph Smith recibió el sacerdocio Aarónico de Juan el Bautista. En otra ocasión fue visitado según él por Pedro, Juan y Santiago. De dichos apóstoles recibió el sacerdocio de Melquicedec. En estos dos sacerdocios descansa la autoridad de la iglesia de los santos de los últimos días.
El 6 de abril de 1830 Smith fundó la comunidad que pronto sería conocida por el nombre de Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, y durante su fundación Joseph aseguró haber recibido por lo menos 20 revelaciones directas de parte de Dios. Durante los primeros meses del siguiente año su sede central se trasladó a Kirtland (actual Kirtland Hills, Ohio). De forma simultánea, otro grupo mormón se estableció en los alrededores de Independence (Missouri), ciudad a la que, según Smith, regresaría Jesús.
Los mormones no recibieron una buena acogida en esta zona y muy pronto fueron víctimas de amenazas y de violentas persecuciones. Si bien el libro de mormón fue la obra que lanzó a Smith al estrellato, sin embargo muchos recordaban su pasado de cavador de tesoros y de aventurero. Ellos lo veían como un fraude y como un insensible blasfemo. Hubo persecución a la familia de Smith y aun su esposa Emma dudó en convertirse en un miembro oficial de la iglesia.
En 1839 tuvieron que abandonar Kirtland e Independence para instalarse en Commerce (ciudad situada a orillas del río Mississippi, en el estado de Illinois, a la que rebautizaron con el nombre de Nauvoo que según el Smith significaba “hermosa plantación ” en hebreo). Para asegurar su permanencia en este nuevo centro, Smith y sus seguidores lograron un permiso de la asamblea del estado de Illinois para formar una milicia local, la Legión Nauvoo, que pasó a convertirse en un verdadero ejército privado. La colonia de Nauvoo creció sin interrupción, alcanzando en 1845 una población cercana a los 11.000 individuos. La hostilidad del resto de la sociedad hacia los mormones (en los que veía posibles competidores económicos) se vio intensificada por dos circunstancias: Smith había asumido un poder absoluto en la región y comenzó a rumorearse que sus seguidores practicaban la poligamia. En un principio las autoridades mormonas negaron este último hecho, pero más tarde lo confirmaron. En 1844 Joseph Smith y su hermano Hyrum fueron encarcelados en Cartago (Illinois) bajo los cargos de conspiración y de traición. Acto seguido, a pesar de que el gobernador de Illinois les había prometido seguridad, ambos fueron asesinados.
Cuando sucedieron estos episodios, el hijo mayor de Smith, Joseph Smith III, tenía tan sólo 11 años de edad. El movimiento mormón, que no tenía asegurada la sucesión de su líder, sufrió una grave escisión. Esta situación cismática se saldó con la aparición de tres grupos, liderados por Lyman Wight, James J. Strang y William Bickerton. Posteriormente surgieron más de veinte pequeñas entidades mormonas disidentes.
En 1852, cuando por fin Joseph Smith III decidió asumir la jefatura del mayor grupo escindido (que residía en el Medio Oeste), nació la Iglesia reorganizada de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Ésta rechazaba la poligamia, así como algunas innovaciones doctrinales y teológicas formuladas en Nauvoo. Mientras tanto, el liderato de la gran mayoría de los mormones había sido ejercido por los Doce Apóstoles. En 1847, después de guiar a la comunidad en su éxodo desde Illinois hasta la Gran Cuenca, el líder de los Apóstoles, Brigham Young, se transformó en presidente y profeta de la Iglesia. La zona en que se asentaron sería con el el estado de Utah, mientras que el enclave que escogieron como centro se convertiría en la ciudad de Salt Lake City. Pese a esta migración, los problemas de los mormones no concluyeron. Sus pretensiones de formar una economía comunitaria en torno a cooperativas fueron consideradas un peligro comercial. Por otro lado, el hecho de que los mormones orientaran el voto político de toda la comunidad hacia partidos concretos despertó un fuerte descontento en su seno. Durante los siguientes 38 años se practicó la poligamia, que había sido reconocida abiertamente en 1852, aunque era defendida sólo por un grupo minoritario (entre el 10 y el 20%). A partir de una serie de informes que revelaban una actuación desleal por parte de los mormones, el gobierno federal envió un contingente de tropas a Utah en 1857, lo que ocasionó la denominada guerra de Utah (que a punto estuvo de convertirse en una verdadera catástrofe). Esta actuación gubernamental fue seguida de toda una serie de esfuerzos legislativos y judiciales tendente a modificar los hábitos de los mormones, a los que se conminó en repetidas ocasiones para que respetaran el modelo matrimonial monógamo.
En 1890, finalmente, el entonces presidente de la Iglesia, Wilford Woodruff, publicó un manifiesto que ponía fin a la poligamia. Pese a que siguieron existiendo casos de relaciones polígamas y a que un pequeño grupo de mormones fundamentalistas hizo caso omiso de la amenaza de ser excomulgados y de ser castigados por el Estado si seguían practicando la poligamia, el movimiento mormón dio por terminado su apoyo a esta práctica y, poco a poco, se produjo un proceso de inserción en el sistema de vida del conjunto de la sociedad estadounidense.
En la interpretación mormona, la iglesia cristiana fue apóstata hasta 1830. Los mormones no aceptan doctrinas cristianas tradicionales como la Trinidad, sino que enseñan la existencia de infinidad de dioses que fueron una vez hombres. Los humanos pueden transformarse en dioses y alcanzar la divinidad en la vida venidera y difieren con las enseñanzas apostólicas en cuanto a la salvación. En la opinión de esta secta la encarnación de Cristo no es única para ellos, ya que otros dioses, después de una existencia como espíritus, se establecieron en algún planeta para recibir cuerpos antes de alcanzar la deidad. Los mormones utilizan a los miembros varones para la obra misionera, a la cual tienen que prestar servicio en la juventud. Su ministerio incluye desde un Colegio de Apóstoles hasta sacerdotes y diáconos. Hasta recientemente los miembros de raza negra no podían entrar al sacerdocio. Este tema tenía una importancia fundamental, ya que a todos los mormones varones, mayores de 12 años y que tuvieran ciertos méritos, se les hacía partícipes de esta ordenación. Esta política fue modificada en 1978, cuando la presidencia general estableció que, desde ese momento, la ordenación se realizaría “sin considerar la raza ni el color”. Más controvertida es la cuestión de la participación de las : a pesar de que tienen muchas oportunidades para servir a nivel congregacional y se les incentiva para que puedan desarrollar sus cualidades y logren alcanzar una educación superior, no se les permite la ordenación sacerdotal ni formar parte de la jerarquía eclesiástica.
Uno de los apóstoles de la iglesia es su presidente y es una especie de «profeta viviente» que puede cambiar doctrinas y prácticas.
El movimiento mormón se a extendido por casi todo el mundo, incluyendo la América Latina y disponen de cuantiosos recursos financieros. La iglesia mormona levantado enormes templos en varias ciudades del globo y su principal institución educativa es la Universidad Brigham Young en Salt Lake City, ciudad donde radica la sede de la iglesia. La Iglesia reorganizada a creciendo progresivamente y, a comienzos de 1980, contaba con aproximadamente 350.000 miembros en todo el mundo A comienzos de la década de 1990, en Estados Unidos había 4 millones de mormones. Antes de la II Guerra Mundial, la conversión fue bastante numerosa en Estados Unidos, Gran Bretaña y Escandinavia, aunque durante los últimos años el movimiento mormón ha crecido mucho más en otros espacios geográficos. Por ejemplo en México, en 1992 había más de 600.000 mormones, convertidos en su mayoría a partir de 1975. Lo mismo ocurre en Corea del Sur, donde en los últimos 40 años se ha creado una comunidad con más de 100.000 miembros. La razón de este espectacular crecimiento hay que buscarla, de nuevo, en su dinamismo misionero, al que se dedican unos 45.000 predicadores repartidos por todo el mundo.
En la actualidad la iglesia mormona se ha desmembrado en varias ramas. Aparte de la iglesia de los Santos de los últimos días que se encuentra en Salt Lake City Utah y es la iglesia que fundó Brigham Young. De este grupo se derivó la iglesia reorganizada de los Santos de los últimos días. Este grupo constituye la mayoría de los mormones que no aceptan el liderato de la organización de Salt Lake City. Estos mormones afirman ser la verdadera iglesia fundada por Joseph Smith y niegan el liderato de Briagham Young .
La iglesia de Cristo.(Templo Lot) fundada en Bloomington Illinois por un pequeño grupo. Repudian el bautismo por los muertos, la poligamia y la elevación del a la deidad. Su nombre lo deben a que pensaban que el templo de lot sería el centro de la restauración.
Iglesia de Jesucristo. (Bicketonites) fundada por William Bicketon en Pittsburg, Pensilvana. Este grupo sigue las enseñanzas de Brigham Young.
Iglesia de Jesucristo. (Cutlerites) fundada por Alpheus Cutler en 1853. el creyó que el templo debía ser construido en Nauvoo, Illinois.

Iglesia de Jesucristo (Strangites) J.J. Strang sostenía que él era el verdadero sucesor de Joseph Smith. Era un abogado hábil y ambicioso de Wisconsin. Fue coronado “rey de Sion” por sus seguidores en Beanver Island en el lago superior y tenía ambiciones políticas nacionales. Su grupo era polígamo y permitía órdenes secretas. Fue asesinado a balazos por dos de sus seguidores y el grupo casi ha desaparecido. Solo quedan algunos cientos en Wisconsin, Michigan, Colorado y Nuevo México.
Otras iglesia mormonas son las fundadas por Sydney, Lyman Wight, Austín Cowles, Jammes Emmet, Gladden Bishop, George M. Hinkle, W. E. M´Lellin, Martín Harris, y John C. Whitmer, todos en diferentes tiempos comenzaron grupos propios que afirmaban ser la verdadera iglesia mormona.

Capítulo II. Las placas doradas, la Biblia y el libro de mormón.

Para el creyente la Biblia es la palabra de Dios. La misma no es un libro, sino el libro. Es la revelación final y completa de Dios, la norma de fe y conducta del cristiano. Ella es la palabra de un Dios inerrante inspirada mediante el Espíritu Santo a los santos hombre que la escribieron. Por lo que siendo la palabra de un Dios que no miente la misma no se puede contradecir y debe ser una unidad desde Génesis hasta Apocalipsis.
A lo largo del trascurso de la historia muchas personas se han referido a la Biblia de diferentes maneras, pero es de destacar como el himnólogo William W. How se refiere a la santa Biblia como “el cofre dorado donde están guardadas las gemas de la verdad.” El libro de mormón por su parte afirma tener su origen en unas misteriosas placas doradas descubiertas por Joseph Smith reveladas por un ángel. ¿Están también las gemas de la verdad guardadas aquí? ¿Están en armonía estos dos libros?¿Será entonces que el libro de mormón es otro libro religioso fabricado por el hombre? Estas y otras interrogantes serán respondidas por si misma cuando valoremos los hechos que acompañaron esta “nueva revelación” y al comparar la enseñanza de la palabra Divinamente inspirada con el libro de mormón.
El libro de mormón es un libro que como obra literaria no produjo un gran impacto en medio de la sociedad americana del siglo XIX. Sin embargo a pesar de haber sido ignorada por la crítica literaria, el mismo ha sido anunciado por los misioneros en todo el mundo como historia religiosa solo superada por la Biblia. Pero ¿Qué características tiene este libro que ha sido tan ignorado, y sin embargo de tanta influencia, tan alabado y tan condenado?
Este libro como ya hemos visto tiene su origen en una “misteriosas placas” encontradas por el “profeta” Smith, placas que al ser traducidas, originaron el llamado libro de mormón. Por lo que si queremos adentrarnos en el citado libro, debemos comenzar repasando algunos hechos que acompañaron la “traducción” de dichas placas.
Traduciendo las placas doradas. Si bien habíamos citado el alegado descubrimiento de las placas, cabe señalar que fue Emma Smith, esposa de Joseph quien tuvo el alto honor de ser la primera escritora de la traducción. Ella testificó que Joseph traducía las placas sin tan siquiera quitarle el pequeño mantel de lino que las cubría. Él simplemente miraba sus “piedras” y empezaba a dictar mientras ella tomaba nota. Para las primeras 116 páginas Joseph usó las piedras que supuestamente venían con las placas y que él llamó “Urim y Tummim”. Para el resto de la traducción usó su pequeña “piedra oscura de vidente”. Evidentemente esto le da a la traducción de las placas un toque de misticismo ligado con oscurantismo. Evidentemente existe una marcada diferencia en la forma en que Dios nos da su palabra en la Biblia a través de su Espíritu Santo (2 Ped 2:21) y la forma utilizada por el señor Smith, que recuerda mas las prácticas adivinatorias que la misma Biblia condena que la forma en que Dios se le revela a los seres humanos. (Dtn 18:10-12)
Cabe señalar también que el Urim y Tumim era parte de la indumentaria del sumo por medio de la cual averiguaba la voluntad de Dios en casos dudosos, nunca era utilizado para transcribir documentos. El Urim y Tumim no se empleaba para averiguar la voluntad divina en asuntos privados, sino en asuntos nacionales (Nm 27.21) y por consiguiente estaba en el pectoral el juicio que tenía las doce piedras con los nombres de las doce tribus de Israel. El sumo usaba el Urim y Tumim no tan solo en el santuario donde estaba el arca, sino en cualquier parte donde estuviera con el efod (Jue 20.27, 28; 1 S 22.10). En la mayoría de los casos las respuestas eran simplemente sí o no. Por lo que hubiera resultado imposible transcribir documentos completos con solo citar estas piedras, Ademàs de ser completamente innecesario en estos tiempos en que el Espíritu Santo es el que revela. La Biblia enseña que mientras Dios se valió de la inspiración profética no hubo necesidad del Urim y Tumim. Cuando Moisés legisló para el período después de su muerte, mencionó la necesidad de utilizar el Urim y Tumim (Nm 27.21); y cuando la época de profecía pasó definitivamente, los líderes pidieron otra vez este tipo de dirección (Esd 2.63; Neh 7.65). Por lo que definitivamente en estos tiempos Dios no necesita hablar a través del Urim y Tumim.
En abril de 1828, Martín Harris se trasladó a casa de Joseph y Emma con el propósito de ayudar en la trascripción de las placas. Cabe destacar que su lugar de trabajo consistía en una mesa situada a un extremo del cuarto de Joseph, pues desde el otro extremo el señor Smith dictaba lo que interpretaba al mirar fijamente sus piedras. Cabe señalar que entre Mr Harris y Joseph mediaba una soga con una manta tirada sobre ella, con el propósito de dividir el cuarto. Esto tenía como objetivo que Martín no viera como el “vidente” traducía las placas, pues Dios le había revelado que verlo como traducía las placas o examinar las mismas causaría que Dios lo derribara.
Después de varios meses Martín estaba muy entusiasmado con el trabajo, al punto de pedirle que le prestara el trabajo hecho para que su esposa incrédula creyera. Increíblemente Joseph accedió y la reacción de la lectura no fue la esperada. Muy a pesar de Mr Harris su esposa lejos de creer escondió el documento y retó a Harris a que si el documento era verdadero que Joseph lo volviera transcribir para compararlo con la primera trascripción. “Si esta es una comunicación Divina, el mismo ser que te las reveló puede volver a traducir otra vez.” Se burlaba la señora Harris.
Sabiendo que el volverlas a traducir implicaría una comparación Joseph casi desesperó. Pero siendo este “profeta” un hombre de recursos manifestó que había inquirido al Señor y que le había prohibido volver a traducir la primera parte de las placas, pues el diablo estaba impidiendo la publicación del libro y se encargaría de que la versión robada se publicara en forma alterada. Por lo que de esta manera tan elegante pudo Joseph salir del atolladero que hubiera significado el tener que demostrar que la trascripción era verdaderamente guiada por Dios.
En abril de 1830 Oliver Cowdery un joven maestro de esc