Volver a Nueva Era

Las verdades acerca del movimiento de la Nueva Era

1. Este estudio tiene un triple propósito: por un lado proveer una información digna de crédito en lenguaje claro y popular sobre el movimiento de la Nueva Era.
En segundo lugar desafiarnos a reexaminar nuestra propia visión del . Por último, expresar nuestro deseo de ser útiles en el Reino de , compartiendo nuestras preocupaciones sobre la naturaleza y las implicaciones de este tema.
«Creo que una de las grandes fallas que existen en el evangelismo contemporáneo es que la gente no está dispuesta a ver si lo que está ocurriendo (dentro de la Nueva Era) puede ser un error».
Tratamos de examinar la literatura del movimiento en profundidad y buscamos el dar respuestas correctas partiendo de la perspectiva de la revelación bíblica, creyendo que un examen desprejuiciado de la evidencia histórica. bíblica y lógica, realmente nos llevará a adherirnos más a la verdad.
Nadie debe despreocuparse de la verdad aunque sea esta difícil de aceptar o impopular. Como dijo el pensador inglés Samuel Johnson: «Si hay tanta falsedad en el mundo no es tanto por la mentira intencional como por el descuido sobre la verdad».
Es nuestro deseo hablar sobre temas que son complejos y tratar sobre cuestiones definitivas que son muy, muy importantes. En realidad, una afirmación correcta de esos temas puede significar la diferencia entre la y la muerte, física y espiritualmente hablando.
¿Por qué? Quisiera ilustrarlo. Un león es un animal sumamente poderoso. En tanto que un león está enjaulado, no representa ningún peligro para la humanidad. Nadie en su sano juicio se metería en la cueva de un león hambriento.
Si lo hace es obvio que resultaría seriamente herido o muerto. Una vez que entra al territorio del león, el hombre está sujeto tanto a la atención como a los deseos del animal. En el mundo espiritual hay un territorio para el león; es el ámbito de lo oculto.
Lamentablemente, hoy la gente no cree que el león exista, o si lo creen no lo reconocen como tal. Por eso están metiéndose en su ámbito, atrayendo su atención, colocándose a su merced. La advierte: «Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar a (1Pedro» 5:8).

Introducción al movimiento
de la Nueva Era
1. ¿Qué es el movimiento de la Nueva Era?
Definición: El movimiento de la Nueva Era es una denominación que se refiere a una cosmovisión o filosofía de la vida que sostiene mucha gente. También se lo puede considerar una religión puesto que está basado en criterios religiosos.
Por ejemplo, los seguidores de la Nueva Era se adhieren al panteísmo, creencia que enseña que todo es una parte de Dios. Para ellos, Dios es todo y todo es Dios. Creen que cada hombre es una parte de Dios, aún cuando los que estén fuera del movimiento no se den cuenta de ello.
Por medio de experiencias místicas o mientras participan en las técnicas que alteran el estado de conciencia, mucha gente es persuadida fuertemente de que el concepto religioso del mundo que sostiene la Nueva Era es verdad.
Un ejemplo es el de la actriz Shirley MacLaine. Durante una experiencia mística fue llevada a creer lo que cuenta así: «Todo mi cuerpo parecía flotar. Lenta, lentamente yo llegué a ser el agua (del baño de vapor) Sentí la conexión íntima de mi respiración con el pulso de la energía a mi alrededor.
De hecho, yo era el aire, el agua, la oscuridad, las paredes, las burbujas, la vela, las rocas mojadas bajo el agua y aun el sonido del río que corría afuera».
Esas experiencias místicas han llevado a los seguidores a creer que son uno con el Universo y una parte de Dios. También han llegado a creer que han descubierto un «potencial humano», un presunto poder divino dentro de sí, el cual creen que existe en todos los hombres.
Quieren ayudar a todos a descubrirlo y darse cuenta experimentalmente de que son uno con Dios. Una vez que las personas han tenido esa experiencia mística, esperan que la gente viva de acuerdo a su nueva cosmovisión.
Esto significa luchar por la unidad y la paz mundial y luego usar sus nuevos poderes para producirlas. Muchos de ellos describen encuentros con guías o seres espirituales. Estos espíritus son descritos como seres buenos que declaran ser personas que han muerto y que ahora residen en el mundo espiritual para guiar y ayudar a otros espiritualmente.
Su interpretación de estas experiencias en el campo de la mística, de una conciencia superior, de seres espirituales, etcétera, difieren de las interpretaciones del cristianismo ortodoxo.
Quienes seguimos los caminos de éste nos parece haber llegado a la conclusión de que la Nueva Era consiste en una mezcla de creencias religiosas orientales junto con muchas formas del ocultismo y de posesión demoníaca.
Creemos que las dramáticas experiencias fuera del cuerpo, los conocimientos extrasensoriales y los «viajes» que ellos reciben durante su estado de conciencia alterada son típicamente casos de lo que es dado por los demonios para enloquecer a la gente, de modo que crea en la filosofía de la Nueva Era.
Por ejemplo, quienes están en hospitales a menudo ven grandes ratas o elefantes rosados que los asustan. Nadie duda de que realmente los están viendo, pero las visiones son una falsa realidad.
Del mismo modo, los demonios pueden darnos maravillosas visiones y experiencias, a fin de enloquecer a la gente para que lleguen a creer en falsos conceptos sobre el mundo. Que se trata de malos espíritus puede ser documentado por medio de la sicología, la historia, la religión y la experiencia de muchos miembros del movimiento.
En 1Timoteo 4:1, leemos:

En Juan 8:44, Jesús declara: .
En 2Corintios 11:14, leemos: .
En resumen, el cristianismo (ortodoxo) ve al movimiento de la Nueva Era como una falsa cosmovisión, motivada y enseñada por los demonios de , los cuales se disfrazan como «espíritus guías» benévolos, con sumo interés en el bienestar de la humanidad.
2. ¿Por qué es importante el movimiento de la Nueva Era?
La Nueva Era es importante a causa de su actual potencial para influir en todos los niveles de la sociedad, en la educación, la , la sicología, las artes, los negocios, la industria, el gobierno, la religión, la ciencia y las distracciones.
De acuerdo con Marilyn McGuire, directora ejecutiva de la Alianza Publicadora y Distribuidora de la Nueva Era, hay 2.500 librerías de ocultismo en los Estados Unidos y tres mil editores de y periódicos sobre lo mismo.
Las ventas de libros de la Nueva Era se estiman en mil millones por año en ese país. Esto hace de la Nueva Era una industria multimillonaria que atrae el interés de las corporaciones comerciales y gubernamentales.
Famosos personajes del espectáculo han sido influidos por la Nueva Era y a su vez, influyen sobre mucha gente. Algunos de ellos son Tina Turner, Helen Reddy, Marcha Mason, Lisa Bonet y el músico Paul Horn.
Los libros y la miniserie de la actriz Shirley MacLaine han llevado a millones de personas a tener contacto con el ocultismo de la Nueva Era y los demonios. Muchas otras famosas personalidades han aparecido en programas de televisión y radio apoyando la idea de «estos guías>.
Por ejemplo, el 25 de julio de 1986, el actor Michael York apareció en un programa que se supone es manejado por el espíritu llamado «Lazaris» ante una audiencia de millones.
La actriz Sharon Gless, que hace el papel de Cagney en una popular serie de televisión, ganó el Premio Emmy de 1987. En su discurso de aceptación, dijo a decenas de millones que su éxito se debía a «Lazaris». Linda Evans, la protagonista de «Dinastía» y Joyce DeWitt siguen la dirección de otro espíritu llamado «Mafu» cuya médium es Penny Torres, un ama de casa.
Varias películas sobre el ocultismo están promoviendo sesiones y necromancia (contacto con los muertos) en algunas escuelas primarias. Las cartas de tarot son ofrecidas en un restaurante de la cadena McDonald, donde miles de estudiantes están acudiendo para escuchar conferencias sobre el ocultismo.
También hay una nueva fe que emerge en el «misticismo científico», es decir que una mezcla de lo oculto y la ciencia —junto con los temas ocultistas de la Nueva Era— está impactando a muchos sectores de sociedad.
En resumen este movimiento es importante porque está haciendo variar la forma en que muchos piensan, alejándose de los valores judeo cristianos para ir a las prácticas ocultistas.
3. ¿Quiénes son algunos de los líderes del movimiento de la Nueva Era?
Shirley MacLaine es la más notoria de los que promueven La Nueva Era. Sus miniseries de televisión llegan a millones de personas y aparentemente inspiran a miles a practicar la posesión demoníaca
En 1987 sus seminarios a escala nacional en los Estados Unidos fueron seguidos por 14.000 personas. Ha comenzado un enorme centro espiritista en Crestone, Colorado, que hará que aquellos que quieren ser portadores de los espíritus puedan acudir allí, junto con todos los visitantes.
Aunque rechaza el título de líder o gurú, el diario Los Angeles Times en su revista le dio el título de «la súper vendedora del movimiento de la Nueva Era en su rápido crecimiento».
Una breve lista de algunos de los notables de la Nueva Era incluyen al teórico y sicólogo «transpersonal» Ken Wilbur, catalogado por algunos como el «Einstein de la investigación de la conciencia», (la sicología «transpersonal», por ejemplo, trata de mezclar la religión oriental con la sicología moderna).
La médium Ruth Montgomery fue en un una dura periodista que se declaraba agnóstica. Se convirtió a la Nueva Era y escribió el exitoso : La conspiración de Acuario: transformación social y personal en la década de 1980.
También es editora del Boletín de cerebro y mente y de otros donde se discuten las ventajas científicas y sociales de la Nueva Era. Otros influyentes del movimiento incluyen a Werner Erhard, fundador de seminarios; Fridjof Capra, un físico que es autor de textos de la Nueva Era
(El Tao de la física y El punto de cambio) y Carlos Castañeda, un antropólogo de la Universidad de los Angeles cuyos estudios lo han llevado al ocultismo. Es el autor de una serie de libros sobre brujería que se venden por millones, como Las enseñanzas de don Juan: un camino yanqui al conocimiento.
Benjamín Creme es el autoproclamado precursor de Maytreya, un gurú de la Nueva Era. También es autor de La reaparición de Cristo y los maestros de la sabiduría.
John Lilly y Charles Tart son investigadores científicos de avanzada sobre estados alterados de conciencia y Robert Muller, asistente del secretario general de las Naciones Unidas, es el autor de Nuevo Génesis. moldeando una espiritualidad universal.
En los Estados Unidos hay siete instituciones principales de la Nueva Era: Esalen (California). Otras grandes instituciones del movimiento son las casas editoras, tales como Shambala de Boston y J.P. Tarcher de Los Angeles, quienes han provisto buena cantidad de material para la Nueva Era.
Entre los doctores famosos del movimiento se puede encontrar a Nornan Shealy, autor de Occult Medicine Can Save Your Life, Robert Leightman, quien ejerció como médium de varios muertos famosos, y el místico W. Brugh Joy, autor de Joy”s Way.
Como gurúes renombrados están Shree Rajneesh, Swami Muktananda y Sri Aurobindo, entre otros. Aunque son muchos los guías humanos influyentes del movimiento, es el mundo de los espíritus el que en las dos últimas décadas ha provisto la base y el liderazgo más poderoso detrás del escenario.
Estos espíritus —por medio de agentes humanos— han producido cientos de textos que se han impreso en millones de copias. Dos médiums.modernos, en particular, pueden ser considerados importantes promotores para el actual avivamiento de los libros «escritos por los espíritus».
Entre 1960 y 1970 y algo después, tanto Jane Roberts como Ruth Montgomery han escrito más de treinta libros para varias grandes editoriales, en los que constan los mensajes de sus guías espirituales que se llaman «Set’n» y «Lilly», respectivamente.
No sólo han roto los moldes sino que han establecido una tendencia. Cuando de Richard Bach —también dictado por un ser espiritual—rompió todos los récords de venta desde «Lo que el viento se llevó» y se transformó en un éxito de taquilla por más de dos años, la suerte ya se había echado.
En todo el mundo se han vendido más de veinticinco millones de ejemplares. Hoy el numero de libros «escritos por los espíritus» no tiene precedentes.
4. ¿Cuáles son las doctrinas básicas de la cosmovisión de la Nueva Era?
Hay cuatro doctrinas básicas:
Que toda la verdadera realidad es divina («Dios es todo; todo es Dios»);
Que la «iluminación» personal es importante (ya que los hombres viven en un estado de ignorancia en cuanto a su naturaleza divina);
Que la conciencia alterada, los poderes síquicos y los contactos de los espíritus son los medios para tal iluminación; y
Que en muchos lugares se necesita un activismo social y político para producir un mundo unido social, económica, religiosa y políticamente.
Si bien hay variaciones en las creencias de la Nueva Era, hay un amplio consenso sobre los puntos básicos: la naturaleza de Dios (que es impersonal), el hombre (como parte de Dios); el problema del hombre (la ignorancia de su naturaleza divina) y la solución de los problemas humanos (la aceptación de las creencias y prácticas de la Nueva Era).
La cosmovisión básica de la Nueva Era de que «todo es Dios» es lo que hizo posible que la actriz Shirley MacLaine estuviera ante el océano Pacífico, cantando: «Yo soy Dios, yo soy Dios, yo soy Dios».
Por eso los gurúes orientales declaran que son Dios, como lo son todos los demás. Por ejemplo, el gurú Sathya Sai Baba declara que «…tú eres el Dios de este universo».
5. ¿Qué consecuencias morales siguen lógicamente a cualquiera que sostiene una cosmovisión de la Nueva Era?
Creer que todo es Dios tiene sus lógicas consecuencias. Sin embargo, sólo daré una ilustración. En el área de la moralidad, la cosmovisión de este movimiento es un concepto ocultista que enseña que el mal realmente es una ilusión y que la creencia en una moralidad absoluta es un error.
Por eso, el gurú Bhagwan Shree Rajneesh declara: «No creo en la moralidad y «Me he dedicado a destruirla»; «enfatizar la moralidad es mezquino, degradante, inhumano».
Como Dios es todo en el pensamiento oriental, incluye tanto el bien como el mal. Como es impersonal, no puede preocuparse de lo que es exacto o errado. De modo que todo lo que es, es bueno.
De hecho, una vez que una persona se da cuenta y acepta su propia divinidad, entonces por definición todo lo que hace es naturalmente bueno, aun si es malo. Por eso, Rajneesh declara en otra parte: «Mi ashram (comunidad espiritual) no hace diferencia entre lo demoníaco y lo divino».
Por eso Swami Vivekananda puede decir: «El bien y el mal son una y la misma cosa». Aunque la Biblia enseña «No matarás”, Swami Vivekananda dice: «El asesino también es Dios». Y Rajneesh llega a decir, explicando el Bhagavad Gita (un libro sagrado de los hindúes): «Mata, asesina, en plena conciencia, sabiendo que nadie es asesinado y nadie es muerto».
De ese modo vemos que la cosmovisión básica de la Nueva Era («todo es uno») es capaz de pervertir un tema tan importante como los valores humanos. Aunque muchos otros aspectos pueden ser discutidos, mencionemos que la cosmovisión de la Nueva Era también es algo que abarca todo el mundo.
Quiere reinterpretar todos los campos del conocimiento para armonizarlos con las doctrinas de la Nueva Era, incluyendo la física, la sicología, la biología, la religión y la sociología.
La razón para esto es que las experiencias místicas los han persuadido de que eso es necesario, no sólo porque les han revelado la «verdadera» interpretación de estas disciplinas, sino porque eso ayudará a educar a la gente para aceptar el pensamiento de la Nueva Era. Por eso, su producción literaria consiste en relaciones del mundo espiritual sobre estos temas.
Por ejemplo, estos espíritus enseñan que la verdadera ciencia es tanto material como espiritual, a causa de cosas como la percepción extra sensorial y la sanidad síquica
La ciencia de la parapsicología (el estudio científico de lo oculto) ayuda a alinear las ciencias generales con los criterios orientales y ocultistas. La línea de base es que hay muy pocas áreas que quedan sin tocar por la Nueva Era.
6. ¿Hay gentes no religiosas —científicos, ateos, racionalistas, etcétera— que aceptan este nuevo criterio religioso?
Una razón para que así ocurra es que, al margen de sus creencias personales, los hombres siguen siendo seres espirituales creados a la imagen de Dios (Génesis 1:27; Eclesiastés 3:11).
Como tales necesitan algún tipo de realidad espiritual para proveer una base cierta que les dé significado en la vida. En el texto Sabiduría antigua y Ciencia moderna, de Stanislav Grof, se encuentra una ilustración de cómo algunos científicos no religiosos pueden llegar a desencantarse con la ciencia y abrir las puertas a la religión de la Nueva Era.
Allí se ve cómo científicos de importancia han mezclado la ciencia moderna con el ocultismo antiguo. Este texto y muchos como él revelan que cientos de estos científicos se están inclinando hacia la Nueva Era. También muchos de ellos admiten haberse vuelto a los gurúes orientales o haber estado practicando diversas tradiciones ocultistas.
Se han unido a la Nueva Era porque los atrae la idea de un potencial divino en el interior del hombre y porque ven una «prueba” de ello en el poder oculto que experimentan. Estos científicos dicen que no han podido encontrar un significado para la vida por medio de una ciencia puramente material y han determinado no investigar el cristianismo, sino que han encontrado la respuesta en la Nueva Era.
En consecuencia, han integrado la ciencia y el ocultismo, llegando a una concepción religiosa oriental de la realidad. En el proceso han distorsionado la ciencia y la han convertido en una religión. Por ejemplo, algunos de lo principales científicos ahora declaran que debido a su conversión a la Nueva Era han cambiado su criterio sobre la naturaleza del Universo.
Ahora creen que es una ilusión lo que antes pensaron que era un mundo real. Lo que antes consideraban una ilusión (los criterios ocultos del Universo) ahora es visto como una realidad. Es precisamente esta «realidad» lo que ellos intentan investigar.
7. ¿Qué son las experiencias místicas?
Las experiencias místicas son muy importantes en el movimiento de la Nueva Era, principalmente porque tienden a confirmar sus creencias. En la Nueva Era esas experiencias —la mayoría de las veces— son inducidas por medios humanos (yoga, meditación, uso de drogas) o por medio de contacto con los espíritus.
Una experiencia mística generalmente envuelve una percepción errada de la realidad física o espiritual. Para aquellos que no creen aún en una cosmovisión oriental, las experiencias místicas son importantes porque parecen aportar toda la prueba que se necesita para ser convencido.
De ese modo, en la Nueva Era la experiencia mística convence definitivamente de que «todo es Dios» y «Dios es todo», y que los hombres pueden absorber una reserva de poder divino interior.
Más allá de la sensación de la unidad divina de todas las cosas, la experiencia mística común envuelve un sentimiento de ir más allá de la materia, el tiempo y el espacio, todo lo cual es concebido como una ilusión.
Las experiencias místicas también producen diversos cambios de conducta y actitud que reflejan las doctrinas de la Nueva Era. Además, la experiencia de los espíritus o de energías inusuales es lo más común.
Desde un punto de vista bíblico, estas experiencias son peligrosas y deben ser evitadas, puesto que llevan al contacto con el mundo espiritual, a creer en la filosofía ocultista y a desarrollar aptitudes síquicas.
Estas experiencias también pueden llevar a la posesión de espíritus. Estas experiencias hacen que la gente crea, erróneamente, que en su interior son Dios. Sobre esa base eluden la fe en Cristo como Salvador, por lo cual tales espíritus no pueden ser divinos, sea cual fuere su apariencia
Fin de la Primera Parte

Deja un comentario

Your email address will not be published.

Optimization WordPress Plugins & Solutions by W3 EDGE