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La Iglesia con propósito

Estableciendo los fundamentos del crecimiento

La Biblia nos dice que Dios creó todo lo que existe con un propósito. Las plantas fueron hechas con un propósito, los animales fueron hechos con un propósito y los humanos fueron hechos con un propósito. Dios nunca ha hecho algo que no tenga razón de ser. Dios nunca creó algo que no tuviese una función específica. Y en esta sesión, estaremos hablando acerca de “Cuál es el propósito de la Iglesia,” específicamente veremos los cinco propósitos para los cuales fue creada la Iglesia.

La pregunta apropiada: “¿Qué detiene el crecimiento de mi iglesia?”

Como líderes de la Iglesia, muchas veces nos hacemos la pregunta equivocada. Nos preguntamos, “¿Qué va a hacer que mí Iglesia crezca?” Cuándo en realidad deberíamos preguntarnos,

“¿Qué esta deteniendo el crecimiento de mi iglesia?” ¿Cuáles son las barreras que previenen que ella sea todo lo que Dios quiere que sea? Es que, todas las cosas vivientes crecen. Es natural que las cosas vivientes crezcan; no es natural que no crezcan. Yo tengo tres hijos. Es natural que mis hijos crezcan.

Si yo les dijera a mis hijos, “Te ordeno que crezcas,” seria ridículo. No tengo que hacer eso. Mientras ellos estén sanos, ellos van a crecer.

Por lo tanto, creo que lo que necesitamos hacer es ver las cosas que hacen que nuestra Iglesia esté sana. Y al estar sana, crecerá automáticamente. La pregunta entonces será, “¿Qué hace a una Iglesia sana?” La respuesta es, “balance.” Balance hace a un cuerpo sano, y la Iglesia es el cuerpo de Cristo.

¿Sabías que tu cuerpo es un balance de nueve sistemas? Tienes un sistema sanguíneo, que hace que la sangre circule por tú cuerpo. Un sistema respiratorio que permite que el oxígeno circule por tu cuerpo. Un sistema óseo que esta compuesto de huesos. Un sistema nervioso central. Y un sistema digestivo, para poder digerir la comida y eliminarla. Y cuando todos estos sistemas están balanceados, tú estas sano. Pero, cuando cualquiera de estos sistemas se desbalancea, llamamos a esto enfermedad.

De la misma manera, la Iglesia es un cuerpo. La Biblia llama a la Iglesia “El Cuerpo de

Cristo.” Y hay sistemas en el Cuerpo de Cristo. Hay cinco sistemas, cinco propósitos. Cuando éstos están equilibrados juntamente, ellos crean salud, y cuando hay salud, el crecimiento es automático.

Muchas veces escuchamos sobre conferencias para líderes Cristianos que solo enfatizan un sistema en particular. Si vas, escucharás a algunas personas decir, “Esta es la clave para que tu Iglesia crezca,” como si sólo hubiese una. Y ellos dicen, “La clave para tú Iglesia son los grupos pequeños.

Si tienes grupos pequeños, estos harán que tu Iglesia crezca.” Y después irás a otra conferencia y te dirán, “La clave para el crecimiento es la alabanza. Si tú tienes muy buenos servicios de alabanza, tú Iglesia crecerá.” Y en otra conferencia te dirán, “No, no, discipulado, ayudar al Cristiano a que se desarrolle y madure, es la clave para el crecimiento.” Y aún en otra podrán decirte, “No, la clave para el crecimiento es el involucramiento de gente en el ministerio”. Y después de ir a todas estas conferencias, o de leer esto en varios libros, empiezas a pensar, “Esto es algo confuso. ¿Cuál de estas es la correcta?” La respuesta es “todas”. Todas están correctas. Todas dan un verdadero cuadro de la Iglesia, pero sólo es parcial.

Y, en esta conferencia que vamos a compartir juntos, espero poner todo junto para enseñarte desde una perspectiva más amplia, cómo los cinco propósitos quedan juntos dentro de la Iglesia y como, cuando estos están balanceados, producen salud. Cuando tú Iglesia esta sana, automáticamente crece.

Definición: Conducir- “guiar, controlar o manejar.” (p. 4)

¿Sabes?, si buscas la palabra “conducir” en el diccionario, dice, “guiar, controlar o manejar.”

Cuando alguien dirige un automóvil, la esta conduciendo, guiando, controlando o dirigiendo el auto por las calles. En Estados Unidos, hablamos sobre “dirigir” clavos directamente a la madera con un martillo. Cuando clavamos clavos en la madera, les estamos guiando, controlando ó dirigiendo.

Toda Iglesia es controlada o dirigida por algo. Algunas Iglesias son dirigidas o controladas por la tradición. Simplemente hacen lo que siempre se ha hecho. Y no piensan mucho sobre el tema. Ellos simplemente dicen, “Bueno, ésta es la manera que tradicionalmente se ha hecho, y por lo tanto vamos a predicar, vamos a cantar, y vamos a tener programas de esta manera porque esta es la forma que se han hecho por generaciones y generaciones.”

Algunas Iglesias son dirigidas por personalidades, hay un líder fuerte, tal vez el pastor, anciano gobernante o líder clave en tu Iglesia que tiene personalidad de dirigente. Y que en cierta forma controla todo, y todos hacen lo que esta persona quiere. El problema con Iglesias conducidas por personalidades dirigentes, es “¿Qué pasa cuando esta persona muere?” Muchas veces, la Iglesia se viene abajo o no crece de una manera sana como Dios quiere. Y comúnmente se encuentra muy desbalanceada.

Algunas Iglesias son dirigidas o controladas por sus finanzas. A medida que viajo alrededor del mundo, una de las quejas más comunes que escucho de los líderes es, “no tenemos suficiente dinero.” En esta conferencia, espero enseñarte que no necesitas dinero para que la Iglesia crezca.

Sólo tienes que seguir los cinco propósitos bíblicos y hacer que el propósito de tu Iglesia crezca.

La Biblia dice en Proverbios 19:21, “Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; mas el consejo de Jehová permanecerá.” Nótese que lo que esto quiere decir es que nosotros como humanos tenemos muchas ideas. Tenemos nuestros planes y programas. Pero si vamos a construir algo que perdure, tendremos que construirlo dentro de los propósitos de Dios, porque éstos permanecerán. Todo lo demás, eventualmente desaparecerá, pero Sus propósitos son eternos.

Una alternativa Bíblica: Haz una iglesia con propósito.

Ahora, Jesús dijo esto en Mateo, capítulo 16, “…edificaré mi Iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella”. Escucha este versículo. Jesús dice, “Yo edificaré mi Iglesia.” Hay dos cosas aquí. Primero, una Iglesia es algo que se tiene que edificar, y segundo, quien la edifica es Jesucristo.

Entonces, ¿Porqué hacer una conferencia como esta? Porque la Biblia nos dice que Dios usa a gente para edificar Su Iglesia. Escucha esto. 1ª Corintios 3, versículos 10 al 14. “Conforme a la

Gracia de Dios,” este es el Apóstol Pablo hablando, “Yo, como perito arquitecto puse el fundamento…Pero cada uno mire como sobreedifica…La obra de cada uno se hará manifiesta…Y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa.” Nótese que Dios usa a gente para edificar su Iglesia. De hecho, Pablo dice, “Yo arquitecto puse el fundamento.” Y quiero que sepas que al caminar por esta conferencia juntos, mi oración es que tú, llegues a ser un arquitecto de la Iglesia de Dios. También quiero que notes que el versículo dice que la prueba de tú ministerio, no es que tan grande crece tú Iglesia. No es que tan famosa se hace. No es que tan rica se hace. Más bien la prueba es que tanto permanece.

La Biblia dice que cuando construimos sobre los propósitos de Dios, construimos una fundación perdurable por la cual Dios puede causar gran crecimiento en los años venideros.

Ahora, para ser una Iglesia controlada por propósito, tienes que hacer tres cosas. Primero, tienes que descubrir y definir los propósitos de Dios para ella. Segundo, tienes que comunicar esos propósitos regularmente a la gente de tú Iglesia para que todos sepan el porqué de la existencia de esa

Iglesia y el llamamiento que Dios le ha dado. Y en tercer lugar, tienes que aplicar los propósitos de

Dios en cada área de tú Iglesia, aún organizar a tú Iglesia alrededor de los cinco propósitos bíblicos.

I. Definiendo los Propósitos de tu Iglesia (p. 5)

Empecemos pues. Primero. ¿Cómo descubres y defines los propósitos de Dios para tú Iglesia?

Este es el primer paso del Iglecrecimiento. Si estas plantando una nueva Iglesia, empezando desde cero, antes de hacer cualquier cosa, necesitas descubrir y definir el propósito de Dios para tu Iglesia.

¿Por qué existimos? ¿Por qué hacemos lo que hacemos? ¿Porqué vamos a poner nuestro esfuerzo en ayudar a edificar a esta Iglesia?

Por otro lado, si estás en una Iglesia establecida y está en cierta forma desanimada, no esta creciendo, o tal vez aún disminuyendo, entonces necesitas redefinir los propósitos de Dios para tu

Iglesia y recapturar la visión de las razones por las cuales Dios creó a la Iglesia en primer lugar. Las iglesias crecientes tienen una identidad bien definida. Ellas entienden su razón de ser. Ellas saben exactamente porqué existen. Ellas saben lo que Dios les ha mandado a hacer. Sin embargo, a medida que viajo alrededor del mundo, he encontrado que la mayoría de la gente esta confundida sobre la

Iglesia. No saben porqué existe. Ellos saben que Dios quiere que los cristianos tengan compañerismo unos con otros, pero no entienden exactamente porqué. Y si le preguntáramos al cristiano típico,

“¿porqué existe la Iglesia?,” lo más probable es que recibiríamos respuestas vagas y confusas.

Ahora, antes de enseñarte como descubrir y definir los propósitos de tu Iglesia, déjame que primero te dé cinco razones por las cuales es importante que hagas esto. ¿Porque es importante que entiendas los propósitos que Dios ha dado a la Iglesia?

1. Edifica la moral

Número uno, porque edifica la moral entre los cristianos de tu Iglesia. Un propósito en común reduce conflictos. Muchas veces, en la Iglesia, hay cristianos que no están de acuerdo sobre lo que se debe hacer porque no se ha definido el propósito. La Biblia dice en 1a. Corintios 1:10, que

“…habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.” ¿Escuchaste eso? Dios quiere que estemos unidos, en una misma mente y parecer o propósito. Nada desanima más a una congregación, que no saber el porqué de su existencia. Si tú Iglesia esta desanimada, tienes que retomar la visión al redescubrir el propósito por el cual Dios hizo a esta Iglesia. Los programas no motivan, pero los propósitos de Dios sí.

2. Reduce Frustración

La segunda razón que necesitas por la cual hay que definir tus propósitos es que reduce frustración. La Biblia dice en Isaías 26, versículo 3, “Tú guardarás en completa paz a aquél cuyo pensamiento en ti persevera.” ¿Sabes algo? Tú Iglesia no tiene tiempo para hacerlo todo. Las buenas noticias son, que Dios no espera que tú Iglesia lo haga todo, y hay pocas cosas que valen la pena hacer en primer lugar. Una declaración de propósito, cuando todos la entienden, no sólo define lo que hace tú Iglesia, sino que también define lo que no hace. Define lo que es el negocio de la Iglesia, su razón de existir, los negocios en los cuales no bebe meterse y cual no es su razón de existir.

Santiago capítulo 1 versículo 8 dice, “El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.” Tratar de guiar a la Iglesia sin un propósito claro, causará confusión masiva dentro de tú

Iglesia porque no se ha definido un camino. Pero, cuando conoces tú propósito, el hacer decisiones se convierte en un trabajo mucho más fácil. Cada vez que empiezas un evento, servicio o nuevo ministerio, tú haces una pregunta: ¿Nos ayudará a cumplir uno de los propósitos de nuestra Iglesia? Si ayuda a cumplir un propósito, lo haces. Si no cumple con un propósito, no lo haces.

Si no tienes un propósito claro para tú Iglesia, ó no esta completamente claro, probablemente termines sintiéndote como Isaías. Isaías 49, versículo 4, donde dice, “Por demás he trabajado, en vano y sin provecho he consumido mis fuerzas.” Muchos pastores que yo conozco el día de hoy, están desanimados, al igual que muchos líderes de las Iglesias. Y una de las razones es que hemos perdido nuestra visión. Hemos perdido el sentido de nuestro propósito. No sabemos que nos ha llamado Dios a hacer. Por eso es tan necesario redefinir nuestros propósitos.

3. Permite concentración.

Número tres. Tener un propósito claro permite concentración. Nos permite mantener nuestras prioridades enfocadas. Nos permite enfocar en las cosas que verdaderamente valen. Nos permite concentrar en los problemas mayores, y no en las cosas que no son de importancia. ¿Sabes que cuando se enfoca la luz, tiene un poder tremendo, pero cuando la luz no esta enfocada o difusa, casi no tiene fuerza? Cuando el sol cae sobre mi cuerpo en la luz del día, no tiene mucho poder. Pero, si yo tomo una lupa y enfoco la luz más directamente, puedo empezar un fuego. Y si la enfoco o concentro mucho más, se convierte en lo que en la actualidad llamamos láser, la luz que es enfocada puede aún quemar madera, piedra, hierro y edificios. Y si quieres tener una vida enfocada, entonces tendrás una vida de gran poder. Y si tienes una Iglesia enfocada, entonces vas a tener una Iglesia de gran poder.

La triste realidad es que muchas Iglesias tratan de hacer demasiadas cosas. Les falta enfoque.

Hacen esto aquí y eso allá, un programa, y ese evento, y esa actividad, pero no hay dirección general que mantiene a la Iglesia en una línea o enfoque. Cuando no hay propósito o enfoque claro, uno termina gastando mucho tiempo en cosas que en realidad no importan.

4. Atrae la colaboración

Número cuatro. Tener un propósito claro atrae la colaboración. En otras palabras, a la gente le gusta ayudar. Ellos quieren participar si tú Iglesia sabe hacia donde va. El pueblo de Dios le dijo a

Esdras, en el libro de Esdras, capítulo 10, versículo 4, “Levántate, porque este asunto es tú responsabilidad, pero estaremos contigo…”si nos diriges. Ellos querían ser parte de lo que Dios estaba haciendo porque era una visión clara. Pablo dijo a los Filipenses, “Me han ayudado en el trabajo del evangelio”. ¿Por qué? ¿Por qué fueron de tanta ayuda para Pablo? Porque Pablo sabía a donde iba. Él sabía a qué Dios lo había llamado. Él tenía un propósito claro. La Biblia dice, si tus metas son claras, serás respetado. Si tu propósito es claro. La gente querrá cooperar y ser parte de eso.

5. Ayuda a evaluar.

Una quinta razón que necesitas para definir el propósito de tú Iglesia es que, ayuda a evaluarla. Te ayuda mas claramente a ver tú Iglesia y evaluar si esta sana ó no, y si va a crecer o no va a crecer. La Biblia nos dice en 2ª Corintios 13, versículo 5, “Poneos a prueba para ver si estáis en la fe…”. Pruébense. La Biblia nos dice que debemos evaluarnos regularmente para estar seguros que estamos haciendo lo que Dios quiere. Cuando tienes los cinco propósitos de Dios claramente definidos, puedes ponerlos como estándar en tú Iglesia. Entonces puedes evaluar todo lo que haces, diciendo, “¿Estamos viviendo de acuerdo a los estándares de Dios?

Cómo definir los propósitos de tu iglesia

1. Dirige a tus miembros al estudio de los pasajes bíblicos acerca de la

Iglesia:

Ahora, vamos a hablar sobre como definir los propósitos de Dios por un momento. He aquí algunos pasos. Número uno. Da un estudio a los miembros sobre los pasajes bíblicos relacionados con la Iglesia. La primer cosa que necesitas es estudiar la Biblia, y encontrar lo que Dios dice acerca de cual es el propósito de la Iglesia. Y al leer las escrituras juntos, encontrarás que hay ciertas verdades que sobresalen. Ahora, hay varias cosas específicas que vas a querer estudiar. Primero, vas a querer estudiar el ministerio de Cristo aquí en la tierra. Lee sobre la vida de Cristo y ve lo que Él hizo, y después pregúntate esto: ¿Qué hizo Jesús mientras estuvo en la tierra? Porque, cualquier cosa que

Jesús hizo mientras estaba aquí en cuerpo físico, quiere continuar en su cuerpo espiritual. ¿Dónde esta el cuerpo de Cristo el día de hoy? Esta en la iglesia. La iglesia es el cuerpo de Cristo. Y ¿Qué haría

Jesús hoy? Él haría lo mismo que hizo hace dos mil años cuando anduvo por la tierra. Y lo que Él hizo entonces, nosotros debemos hacer hoy.

2. Pregunta dos preguntas:

También necesitas estudiar las imágenes de la Iglesia, los nombres de la Iglesia. ¿Sabes?, en la Biblia, se usan diversos nombres para la Iglesia. Es llamada el Cuerpo de Cristo, la Novia o Esposa de Cristo. La Biblia llama a la Iglesia la Familia de Dios. La frase favorita de Jesús era, Pequeño

Rebaño. Él la llamó, Mí rebaño, como un rebaño de ovejas, y dijo “Yo soy el buen pastor”. La Biblia llama a la Iglesia una comunidad de creyentes. También la llama el ejército de Dios. Cada una de estas palabras o términos, y hay muchos más, que dicen mucho sobre lo que la Iglesia debe estar haciendo. Por eso, estúdialos profundamente, en detalle. Medita, ora y pide a Dios que te ayude a pensar, “¿Qué quiere decir esto? ¿Qué espera Dios que la Iglesia haga?”

3. Anota algunos párrafos que digan todo lo que tú crees que ha de ser dicho.

Una tercera cosa que necesitas es, estudiar todas las Iglesias del Nuevo Testamento. Hubo muchas iglesias. Había una en Jerusalén, había una en Corinto, había una en Filípos, otra en

Tesalónica, etc… Y cada una de estas era diferente. Pero todas tenían un propósito en común. Y al estudiarlas en el Nuevo Testamento, te harás perspicaz sobre el plan para esta maravillosa creación llamada el Cuerpo de Cristo.

4. Resume tus respuestas en una oración.

La cuarta cosa que querrás estudiar, son los mandamientos específicos de Cristo. Jesús nos dio instrucciones específicas que nos manda a hacer. Y obviamente, si Él manda a los Cristianos a hacer estas cosas, entonces la Iglesia debe hacerlas. Por lo tanto, haz una lista de los mandamientos de

Cristo y estúdienlos juntos.

Ahora, recién he pasado un par de minutos compartiendo lo que debes estudiar. Pero, esto puede tomar unos seis o siete meses o aún hasta un año de estudio que debes realizar con tú grupo, guíalos a través de un estudio profundo de lo que es la Iglesia y lo que Dios quiere que haga. Al finalizar esta lección, habrá una lista de muchas de las mejores escrituras, las más importantes y de estudio necesario en relación a la Iglesia. Al llevar esta lección a cabo, querrás recordar a tú grupo que nuestro trabajo no es inventar los propósitos de la Iglesia. Nuestro trabajo es simplemente redescubrirlos.

Es la Iglesia de Dios, y por lo tanto le toca a Él decidir los propósitos para ella y no a nosotros. Y cada generación de Cristianos tiene que re-descubrir los propósitos de Dios para la

Iglesia.

Al empezar a ver todos los versículos bíblicos en las Escrituras, hay dos preguntas que necesitarás hacer. Estas son, “¿Qué debemos ser como Iglesia?” y “Qué debemos hacer como

Iglesia?” Al hacer estas preguntas comenzaras a hacer una lista de lo que Dios a revelado como respuesta a ellas. Yo te sugiero que verdaderamente tomes papel y escribas todo lo que Dios dice sobre los propósitos de la Iglesia . Al hacer esto encontraras que muchos versículos en la Biblia dicen la misma cosa.

Cuando yo implementé esto en mi Iglesia, tomamos cinco hojas de papel, las pusimos en la pared juntos, buscábamos los versículos y yo les decía, “¿Ahora, qué dice este versículo que debe hacer la Iglesia?” Por ejemplo, ellos decían, “Bueno, este dice que debemos adorar.” Y entonces decíamos, “Esta bien, apuntemos en una de las páginas que debemos adorar a Dios”. Y después encontrábamos otro versículo y decíamos, que dic e este versículo. Bueno, este dice que debemos ayudar a los cristianos a crecer. Pues este es otro propósito de la Iglesia y lo apuntábamos. Después encontrábamos otro versículo que decía, oh, el propósito de la Iglesia es el compañerismo y el apoyo de unos a otros como Cristianos en la familia de Dios. Y entonces apuntábamos todos los versículos que tenían que ver con compañerismo en una página. Y después al seguir leyendo versículos encontramos algunos que hablaban sobre como los cristianos deben ministrar y preocuparse por las necesidades de otros. Debemos demostrar amor en formas prácticas. Y apuntábamos todos estos versículos en otra página. Al final encontramos muchos versículos que tenían que ver con nuestra responsabilidad de compartir las buenas nuevas, de enseñar el evangelio y compartirlo con nuevos creyentes y el testificar o evangelizar como función de la Iglesia. Escribimos todos estos versículos en otra página.

Y a medida que estudiábamos todos estos versículos, encontramos que muchos de ellos caben en una de estas cinco categorías; alabanza, evangelismo, compañerismo, discipulado o ministerio.

Después de estudiar todos estos versículos, lo que nos tomó varios meses, empezamos a resumir todas nuestras respuestas. Porque tú meta es eventualmente escribir una declaración de propósito de una frase. Preferiblemente una declaración de propósito que todos en tú Iglesia puedan memorizar. Y por eso es importante poder resumirla en una sola frase.

Cuatro características de una buena declaración de propósito: (p. 7)

1. Bíblica

Ahora, permíteme darte algunas características de una buena declaración de propósito.

Diferentes Iglesias usarán diferentes palabras, y por supuesto, en diferentes culturas, habrá diferentes ejemplos e ilustraciones. Pero los propósitos de Dios no son algo que viene de una cultura, como Sur

América, Estados Unidos, Asia, Europa ó África. Los propósitos de Dios están en la Biblia, y si un propósito es bíblico, entonces toda la Iglesia tiene que adherirse a el, sin importar el país donde se encuentra. Al componer tú declaración de propósito, ésta debe tener cuatro características. Primero, tiene que ser bíblico. Necesita venir de la Escritura. Obviamente, la declaración de propósito para tú

Iglesia debe estar basada en lo que la Biblia dice. Como dije al principio, no nos toca escoger los propósitos de la Iglesia. Dios, nos dice porqué creó a la Iglesia. Hacemos sólo lo que Él nos manda.

Ahora, sí podemos, escoger el estilo en que llevamos a cabo los propósitos. Por ejemplo, uno de los propósitos de la Iglesia es alabar a Dios. Pero Dios dice que hay muchas formas apropiadas para alabar, siempre y cuando se haga en espíritu y en verdad.

2. Específica

La segunda cosa que necesitas es, ser específico. Tú declaración de propósito necesita ser clara, no obscura, borrosa o general. Por ejemplo, yo he hablado con gente que a dicho, “El propósito de la Iglesia es glorificar a Dios”. Bueno, seguro que es glorificar a Dios. Ese es el propósito de la Iglesia. Pero, ¿Cómo se mide eso? Específicamente, ¿Cómo glorificas a Dios? De aquí a un año, cuando mires hacia atrás y veas a tú Iglesia, ¿Cómo puedes decir?, “Glorificamos a Dios de esta manera”. Necesitas ser específico. Nada se hace dinámico, hasta que se hace específico. Y entre más específica sea tú declaración de propósito, más poderosa va a ser para movilizar a tú Iglesia hacia el servicio del Señor Jesucristo.

3. Transferible

Tú declaración de propósito también debe ser, transferible. ¿Qué quiero decir con esto?

Quiero decir, que necesitas tener la habilidad para transferirla a otros. Si es muy larga, la gente no la recordara. De hecho, entre mas corta sea, mejor. En los Estados Unidos, muchos negocios tienen declaraciones de propósito, y entre mas cortas sean, mejor. Ahora, algunos de ustedes tal vez han escuchado de un lugar de entretenimiento que tenemos en Estados Unidos llamado Disneylandia. La declaración de propósito de Disneylandia son sólo cinco palabras: Hagamos a la gente feliz. Es un propósito muy simple, hacer a la gente feliz. Pienso que cuando compongas tú declaración de propósito, entre más corta la hagas, mejor.

4. Mesurable

Y después, por supuesto, tú declaración de propósito debe ser mesurable. Debes poder mirar hacia atrás y decir, ¿Como podemos evaluar a nuestra Iglesia basados en lo que Dios nos ha dicho que debemos hacer? Voy a darte un ejemplo de la declaración de propósito de nuestra Iglesia. Si quieres usar el nuestro, esta bien. Pero no quiero que por eso dejes de estudiar la Escritura. Es necesario guiar a tú congregación a través de un estudio. No digas, “he aquí nuestra declaración de propósito”. Lean juntos los pasajes Bíblicos que te estaremos dando, y descubran juntos lo que Dios dice que quiere que haga la Iglesia. Una iglesia con propósito en una declaración.

Hace muchos años, empecé la Iglesia Comunicaría de Saddleback Valley en el Sur de California, Estados Unidos. Y empecé con sólo mi esposa, mi hija de cuatro meses y otra familia.

Por lo tanto tuvimos un primer servicio muy pequeño. Hubo siete personas en nuestro primer servicio.

Y al empezar a estudiar las Escrituras juntos, empecé a orar y decir, “Dios, dame una declaración de propósito muy clara y corta para tener una declaración en la cual podamos construir Tú Iglesia”. Y Dios me dio esta frase, “Un gran compromiso al Gran Mandamiento y a la Gran Comisión hará una gran Iglesia y un gran cristiano”. Déjame repetirlo una vez más, “Un gran compromiso al Gran Mandamiento y a la Gran Comisión hará un gran cristiano y un gran iglesia”.

El Gran Mandamiento (p. 7)

Encontramos que los cinco propósitos de Dios, aunque se encuentran en muchas partes de las Escrituras, se encuentran específicamente en estos dos versículos de Jesús que llamamos el Gran Mandamiento y la Gran Comisión. Quiero que veamos estos por un minuto mientras estudiamos lo que Dios dice sobre la Iglesia. Un día, un hombre vino a Jesús, y dijo,

“¿Jesús, cuál es el mandamiento más importante? ¿Si tengo que saber uno, cual es el más importante?” Esto se encuentra en Mateo, capítulo 22, versículo 36 al 40. Y Jesús dijo esto, “Esta bien, voy a sintetizar toda la Biblia. Toda la ley y los profetas se pueden resumir en esto. Él dijo, ama al Señor tu Dios con todo tú corazón, con toda tu alma y con toda tu mente.

Este es el primer y más grande mandamiento. Y el segundo es parecido, ama a tú prójimo como a ti mismo”. Llamamos a este el Gran Mandamiento. Jesús dijo que debemos hacer dos cosas – amar a Dios con todo nuestro corazón y amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Estos son dos mandamientos del Gran Mandamiento, y Dios dice, si tienes que resumir la Biblia entera, ésta, esta contenida en estas dos frases. Y entonces, obviamente, Dios quiere que la Iglesia haga estas dos cosas. Primero, debemos amar al Señor nuestro Dios con todo nuestro corazón y después amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos.

La Gran Comisión

Entonces, Jesús dio la Gran Comisión en Mateo, capítulo 28, versículo 19 y 20. Ahí, Él dice,

“Vayan y hagan discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado, y he aquí, estaré con vosotros siempre”. En la Gran Comisión, Jesús nos da tres mandamientos. Quiero que hagas discípulos, que los bautices en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo y entonces les enseñes todas las cosas que te he mandado”. Así que Jesús no da dos mandamientos en el Gran Mandamiento y nos da tres en la gran comisión. Y de esos dos versículos hemos tomado los cinco propósitos de la Iglesia.

Cinco instrucciones para la Iglesia (p. 8)

1. “Ama a Dios con todo tu corazón” Adoración

Déjame explicarte. Primeramente Jesús dice; “Ama al Señor con todo tú corazón.” La palabra bíblica es “Adorar. Adorar es simplemente la expresión de tú amor hacia Dios.

Cada vez que expresas tú amor por Dios, estas adorando. Ahora, no importa si le adoras en medio de una multitud de cincuenta personas, cien ó más. No importa si lo haces en medio de un grupo pequeño, en un hogar con cinco, seis ó diez personas. No importa si lo haces sólo ó con tu familia.

Cada vez que expresas tú amor por Dios, le estas adorando. Y el primer propósito de la Iglesia es adorar a Dios, por que la Biblia nos dice que debemos amar a Dios con todo nuestro corazón.

2. “Ama al prójimo como a ti mismo” Ministerio

Entonces Jesús dijo, debes amar a tú prójimo como a ti mismo. La palabra bíblica es “servir” ó

“ministrar”. Siempre que ames a tú prójimo como te amas a ti mismo, estas ministrando a esa persona. La Biblia dice que si das un vaso de agua en nombre de Jesús, estas ministrando. Siempre que ayudas a alguien en una manera práctica, estas ministrando. El ministrar no es algo que solamente los pastores hacen. Ministerio es algo que cada cristiano ha sido llamado a hacer. Si tú eres llamado a ministrar.

Eso quiere decir que debes usar tus talentos, habilidades y recursos para ayudar a otros en el nombre de Jesucristo. Y siempre que uses tú vida para ayudar a otros en el nombre de Jesucristo, les estas ministrando, estas amando a tú prójimo como a ti mismo.

Así que, en el Gran Mandamiento tenemos dos de los propósitos de la Iglesia, Adoración, amar a Dios con todo nuestro corazón, y Ministerio, amar a tú prójimo como a ti mismo.

3. “Ir…hacer discípulos” (p. 8) Evangelismo

Cuando nos referimos a la Gran Comisión, nos dice, quiero que vayan y hagan discípulos. La palabra bíblica es “evangelismo”. ¿Qué es evangelismo? Evangelismo, simplemente significa;

“compartir las buenas nuevas”. Compartir las buenas nuevas de que Dios vino al mundo en la forma humana de Jesucristo… y vivió una vida perfecta, libre de pecado en la tierra, y nos enseñó como vivir. Nos enseñó como relacionarnos con el Padre. Y Él murió en la cruz por nuestros pecados, fue sepultado y al tercer día resucitó, y regresó al cielo. Y un día regresará a la tierra para recibir a toda su familia, la Iglesia de Dios.

Ahora, esas son las buenas nuevas, y la Biblia nos dice que debemos de ir y compartir con todo aquel que no conoce a Jesucristo. Dios quiere que todos le conozcan. Fuimos hechos para tener una relación con Dios. Tú fuiste hecho por Dios y para Dios. Y hasta que no llegues a comprender eso, la vida no va a tener sentido para ti. Así que, los propósitos de la Iglesia son; compartir las buenas nuevas, evangelizar, ir y hacer discípulos.

4. “Bautizarlos” Compañerismo

La Biblia dice, que Jesús nos dice que debemos bautizarlos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. ¿Por qué incluyó Dios el bautismo como parte de la Gran Comisión? ¿Porqué nos dice Dios que este es uno de los cinco propósitos de la Iglesia? Por lo que representa el bautismo. El bautismo es el reflejo de dos cosas. Primeramente, es el reflejo de lo que pasa cuando te conviertes en cristiano. El bautismo no te hace ser cristiano, sólo demuestra que ya eres… cristiano. Demuestra lo que ha pasado en tú corazón. El bautismo es un símbolo público que manifiesta tú compromiso personal. Y al momento de ser bautizados, le estamos diciendo al mundo; no me avergüenzo de decir que soy un creyente en Cristo Jesús. No me avergüenzo de ser identificado como creyente. Si no te haz bautizado todavía, necesitas hacerlo. Muchas veces la gente se convierte en cristiana, en seguidores de

Cristo, pero esperan mucho tiempo para ser bautizadas. Esa no es la forma que se menciona en la

Biblia. De hecho, la Biblia nos dice que tan pronto como te conviertes, debes ser bautizado. En

Hechos capítulo dos, dice que en el día de Pentecostés, tres mil personas aceptaron a Cristo y fueron bautizadas ese mismo día. Así que si tú aún no has sido bautizado, no tardes en hacerlo, hazlo ahora.

Mucha gente cree, oh, después de que me convierta en un cristiano maduro, entonces me voy a bautizar, después de que aprenda un poco más y crezca espiritualmente, entonces me voy a bautizar.

No, no, no. La Biblia nos dice que el bautismo es el comienzo de una vida cristiana, no el final de esta. No es como el tener una graduación después de que has aprendido todo. Es sólo el principio, es el primer paso a tomar. Es decirle al mundo entero, no me avergüenzo de ser cristiano. El bautismo representa primeramente, que soy un creyente en Jesucristo. Y segundo, que soy parte de la familia, porque la Biblia nos dice, que somos bautizados en el cuerpo de Cristo. Es un rito. de iniciación, es un símbolo ó señal que dice, .. soy parte de la Iglesia de Dios. Y necesitas ser bautizado, porque eso dice; soy parte de la comunión. de la familia de Dios.

El bautismo no sólo es un símbolo de la salvación. Sino que también es símbolo de la comunión, que es uno de los propósitos de la Iglesia. Dios creó a la Iglesia para que fuera un compañerismo, un grupo de apoyo al que pertenecemos, no sólo somos parte de Jesucristo, sino que nos pertenecemos los unos a los otros. Y somos parte de la familia de Dios.

5. “Enseñarles a actuar” Discipulado

El quinto propósito de la Iglesia lo encontramos en la Gran Comisión. Él dice “Enseñándoles todas las cosas que les he ordenado”. La palabra bíblica para eso es… “discipulado”. Quiere decir que no sólo debemos alcanzar a la gente para Cristo, sino que debemos enseñarles. No sólo debemos de traerlos a ser parte del Cuerpo de Cristo, sino que debemos de ayudarles a crecer en madurez espiritual.

De manera que ahora tenemos el propósito de Adorar, ama a Dios con todo tú corazón, el propósito de Ministrar, ama a tú prójimo como a ti mismo, el propósito de Evangelismo, de ir y hacer discípulos. El propósito de comunión con la familia de Dios, como lo simboliza el bautismo, y el propósito del discipulado,… enseñándoles… todo… lo que les he ordenado.

El ministerio de Jesús mostró estos cinco propósitos: Juan 17:1-26 Ahora, no voy a entrar en eso en detalle, pero si buscas en las Escrituras, vas a encontrar, por ejemplo, en Juan capítulo 17, que el ministerio de Jesús nos dio ejemplos a seguir de cada uno de esos propósitos. En el versículo 4 Jesús dice “Yo te he glorificado en la tierra”. Eso es adoración. En el versículo 6 Él nos dice, “He manifestado Tú nombre a los hombres que del mundo me diste”. Eso es evangelismo, y Él dijo en el versículo 8, “las palabras que Tú me diste les he dado”. Eso es discipulado. En el versículo 12 Él dice, “Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en Tú nombre”. Eso es compañerismo. En el versículo 18 nos dice, “Como tú me enviaste al mundo, así yo les he enviado al mundo”. Eso es ministerio. Jesús nos dio… el ejemplo de los cinco propósitos de la

Iglesia.

La Iglesia primitiva cumplió estos cinco propósitos: Hechos 2:41-47

Cuando vemos el libro de Hechos capítulo 2, versículos 41 al 47, encontramos que la Iglesia primitiva, la primera Iglesia en Jerusalén, cumplió con cada uno de esos propósitos. La Biblia nos dice

“Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; … Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. Los que habían creído estaban juntos… y repartían a todos según su necesidad. Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas… Alabando a Dios. Y el Señor añadía cada día a la Iglesia los que habían de ser salvos”. ¿Puedes oír los cinco propósitos en este pasaje? Se bautizaban como parte del símbolo de la comunión y se reunían todos juntos cada día. Ellos alababan juntos.

Ministraban a las necesidades de cada persona. Evangelizaban a los inconversos. Y también

discipulaban… ayudando a los Cristianos a crecer en las enseñanzas de los apóstoles del Nuevo

Testamento.

Pablo explicó los cinco propósitos: Efesios. 4:11-16

Otro ejemplo que tenemos, se encuentra en Efesios capítulo 4, versículos 11 al 16. Pablo explica los cinco propósitos en este pasaje. Escucha esto: “El mismo constituyó a unos apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros. A fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo”. ¿Escuchas esto? Nos está hablando del ministerio, acerca del cuerpo de Cristo siendo edificado. “Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe –eso es comunión- y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto-eso es discipulado- a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo. De quien todo el cuerpo bien concentrado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente,… recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.

Cuando la iglesia se edifica sobre los cinco propósitos, crecerá automáticamente y aumentará, por sí misma.

La Iglesia existe para:

1. Celebrar la presencia de Dios (Adoración)

Ahora, a la luz de este versículo que acabamos de ver, la Biblia nos enseña que la Iglesia existe por cinco razones. Número uno, nosotros existimos para celebrar la presencia de Dios en adoración. La Biblia dice que la adoración debe ser una celebración. La Biblia dice en Salmos 34, versículo 3, “Engrandeced a Jehová conmigo, y exaltemos a una Su Nombre”. En Salmos 122 versículo 1, la Biblia dice,”Yo me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová iremos”. Así que el propósito de la Iglesia es el de glorificar a Dios, celebrar la presencia de Jesucristo, el hecho de que Él está vivo. En la Iglesia cada domingo es día de resurrección, celebramos la resurrección de Jesús semana tras semana. La adoración es el primer propósito de la Iglesia.

2. Comunicar la Palabra de Dios (Evangelismo)

Entonces nuestro segundo propósito es, el de comunicar la palabra de Dios a los no-creyentes.

Eso es Evangelizar. Eso es ser testigo, compartir las buenas noticias. Y evangelizamos al mundo entero, que viene a ser nuestro ministerio en la vida. En Hechos capítulo 20 versículo 24, Pablo dice; “ Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios”. ¿Sabes que Dios te ha dado a ti un ministerio? En el momento que te conviertes en creyente, Dios te da una misión específica, y el compartir las Buenas Nuevas con otros a tu alrededor es parte de esa misión. Quizá seas el único cristiano que alguna de esa gente conoce. Y lo más grande que puedes hacer por ellos, es el compartir a Jesucristo. Tal vez no lean la Biblia, pero verán tu vida y oirán tus palabras. Y que cosa tan maravillosa será que al llegar al cielo, alguien se acerque a ti y te diga; “quiero agradecerte, porque es por tí que estoy aquí”. Déjenme preguntarles abiertamente a todos en particular ¿Alguna persona va a ir al cielo por lo que tú hiciste?, ¿Has compartido tú fe con alguna otra persona? Ese es uno de los propósitos de la Iglesia y también es uno de los propósitos que Dios tiene para ti, el de comunicar la palabra de Dios a través del evangelismo.

3. Incorporar a la familia de Dios (Compañerismo)

El tercer propósito de la Iglesia es el de incorporar a la familia de Dios, eso quiere decir traer a la familia a la comunidad de Dios. Y debemos animarnos los unos a los otros como miembros del cuerpo de Cristo. La Biblia dice en Efesios 2, versículo 19; “Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios”. Dios quiere que seas parte de la familia de Su Iglesia y quiere que tengas la comunión y el apoyo que viene de los creyentes.

4. Educar a la gente de Dios (Discipulado)

El Cuarto propósito es el de educar a la gente de Dios. Él quiere ayudarles a crecer a través del discipulado. Queremos ayudarles a crecer en su madurez espiritual. El versículo que leímos anteriormente, Efesios 4, nos dice lo siguiente, “Debemos perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios”. No es suficiente solamente ganar a otros para Cristo. Debemos ayudarles a ser cada vez más como Jesucristo, en sus acciones, actitudes, en sus palabras, en sus pensamientos y en cada área de sus vidas, en sus relaciones con la gente del trabajo y en sus hogares.

Así que el discipulado es uno de los propósitos de la Iglesia.

5. Demostrar el amor de Dios (Ministerio)

Y el quinto propósito es el de demostrar el amor de Dios a través del ministerio. La Biblia dice que debemos ser ejemplos al mundo del amor de Dios. Y como pastores y maestros debemos de equipar a los creyentes de la familia de nuestra Iglesia para desarrollar sus ministerios personales. La Biblia nos dice en Efesios 4:12; que los líderes, pastores y maestros deben de preparar a la gente de

Dios para los trabajos ministeriales.

La declaración de propósito de “Saddleback”

Ahora, esos son los cinco propósitos de la Iglesia. Lo que tú debes hacer es decirlos en tus propias palabras y estructurarlos en una sola frase. Déjame darte la declaración de propósito de la

Iglesia que pastoreo, la Iglesia de Saddleback… Te lo voy a leer, Este es nuestro propósito.”Guiar a las personas a Jesucristo y a hacerles miembros de Su familia, para desarrollarles en su madurez cristiana y prepararlos para desarrollar su ministerio y su misión en la Iglesia y en el mundo, con el fin de glorificar el nombre de Dios.” Ahora, presta atención a esta frase, muy claramente. Primero, alcanzar a las personas para Jesús, eso es… evangelismo, y, hacia la membresía de Su familia, eso es comunión. Entonces les ayudamos a crecer maduros a ser como Cristo, eso es discipulado, y les equipamos para llevar a cabo su ministerio en la Iglesia, eso es servicio o ministerio, su misión en el mundo, es también parte del evangelismo, con el propósito de glorificar el nombre de Dios, eso es adoración.

1. Se establece en los resultados, no se establece en actividades.

Ahora, quiero que tomes en cuenta las tres cosas que hacen efectiva una declaración de propósito. En primer lugar, se establece en los resultados,.. no se establece en actividades. En otras palabras, tú declaración de propósito debe decir; ”Esto es lo que queremos ver como resultado. Queremos ver vidas cambiadas, queremos ver gente alcanzada para Cristo, queremos verles incorporados a la membresía de la familia de Dios, queremos que crezcan en madurez espiritual, queremos ayudarles y equiparles para desarrollar su ministerio en la Iglesia y queremos entrenarles para llevar a cabo su misión en el mundo, compartiendo las buenas nuevas de Jesucristo. Queremos guiarles hacia una vida de adoración y cumplimiento de los planes de la Iglesia, con el propósito de glorificar a Dios”.

2. Esta declarada de una manera que promueve la participación de cada uno de los miembros.

Fíjate también que esta declaración de propósito promueve la participación de todos. Todos pueden participar en esto. Los propósitos no son algo que solamente los pastores o líderes hacen. Los propósitos son algo que cada cristiano tiene que cumplir como parte de su responsabilidad.

3. Los propósitos están acomodados en un proceso secuencial

Y lo más importante de todo, toma cada uno de los propósitos y desarrolla un proceso paso a paso. Debes darte cuenta, obviamente, que el evangelismo debe venir antes que el discipulado. Hay una secuencia lógica. Tienes que ganar a alguien para Cristo, antes de ayudarles a crecer. Y tienen que crecer antes de poder servir en el ministerio efectivamente, y al crecer efectivamente, ellos serán testigos a todo el mundo.

Esto es lo que hacemos en nuestra Iglesia. Traemos a personas a la Iglesia, las ganamos para Cristo, les ayudamos a crecer en madurez, les entrenamos en su ministerio y les enviamos al mundo a compartir el Evangelio. Los traemos, les ayudamos a crecer, les entrenamos para desarrollar su ministerio y los enviamos al mundo. Y lo único que hacemos es repetir el proceso una y otra y otra vez.

La Iglesia Saddleback es una de las más grandes en los Estados Unidos, y tiene solamente dieciocho años de haber sido establecida, con sólo siete personas. Una de las razones por las que ha crecido tanto, es debido a las cinco cosas que hacemos. Ponemos énfasis en la adoración, evangelismo, compañerismo, ministerio y discipulado. Y los enfatizamos vez tras vez. Nuestro objetivo es que cada uno de los creyentes se involucre en cada uno de estos propósitos. Los traes a la Iglesia y los ganas para Cristo, los haces crecer en madurez, los entrenas para desarrollar sus ministerios y los envías al mundo. Y haces todo esto con el objetivo de glorificar a Dios, que es una adoración razonable, como

la Biblia nos lo dice en Romanos capítulo 12.

II. COMUNICAR LOS PROPÓSITOS

Ahora, no es suficiente con sólo descubrir los propósitos de Dios. Ni tampoco suficiente el definir los propósitos de Dios. Sino también, debes comunicar estos propósitos de Dios a cada miembro de tú Iglesia, se los debes comunicar una y otra vez. La tarea número uno del liderazgo es el de clarificar continuamente, definir y comunicar los propósitos de tú Iglesia. ¿Cómo logras esto?

¿Cómo puedo comunicar los propósitos de Dios en una forma innovativa a la gente de mi Iglesia?

Bueno, esas son técnicas que tú tienes que desarrollar. Déjame darte cinco diferentes formas que puedes usar para comunicar los propósitos a la Iglesia. De manera que ellos los puedan recordar.

1. Lemas

Primero, haz uso de lemas. Los lemas son frases pequeñas que la gente puede recordar.

Nuevamente, no podemos memorizar historias, frases o párrafos muy largos. Podemos recordar frases sencillas como; “cada miembro es un ministro”. Ese es un lema que usamos en la Iglesia Saddleback,

“cada miembro es un ministro”. Y otro es, “Dios quiere que todos le conozcan”, “Dios quiere que todos le conozcan”. Puedes usar símbolos,… los símbolos son herramientas que todos los grandes líderes entienden. Hay algunos símbolos que no voy a mencionar, que te pueden hacer llorar. Otros quizá te hagan sentir orgulloso. Por ejemplo, si sostengo en alto la bandera de tú país, eso te daría una sensación de orgullo, y alegría. Si levantáramos en alto el símbolo de la cruz, tú como cristiano entenderías el significado de este símbolo. Si sostuviéramos un martillo y una Hoz, ese es el símbolo del comunismo. Si levantáramos el símbolo de una luna en cuarto menguante, sabríamos que ese es el símbolo del Islamismo. Si levantáramos el símbolo nazi de la segunda guerra mundial, probablemente crearía un odio en tú corazón, debido a lo que esto representó.

2. Símbolos

Todos los grandes líderes entienden el poder que tienen los símbolos. Y en unos minutos voy

a compartir contigo los símbolos que usamos en nuestra Iglesia para explicar los cinco propósitos. Tú puedes usar estos mismos ó crear tus propios. Eso no es tan importante, pero ayuda a la gente a recordar cosas visualmente cuando les das los símbolos de los propósitos.

3. Escrituras

Una tercera forma por la que enseñas los propósitos de la Iglesia es a través de la enseñanza de las Escrituras. Conforme les enseñas la palabra de Dios y escudriñas las Escrituras, siempre harás referencia a ellas. ¿Qué dic e la Biblia?. No, mi opinión, ó lo que las otras personas creen, ó cuál es la tradición, pero lo que nos dice la Biblia. Por que es lo único confiable, ninguna otra cosa es completamente confiable.

4. Historias

Puedes enseñar los propósitos de Dios a través de historias, puedes contar historias de cómo se han multiplicado los cristianos. De cómo los cristianos han ministrado a otras personas. Cuenta historias en las que el compañerismo de la Iglesia ha ayudado a personas que han pasado por tiempos difíciles. Historias de creyentes que han dado testimonio de su fe a no-creyentes. Cuenta historias de experiencias con el significado de adoración. Cuando cuentas historias, la gente logra entender la verdad de una manera mucho más clara que si las contaras sin ilustraciones.

5. Especificaciones

Y entonces, sé específico. Puedes decir, así es como hacemos esto en nuestra Iglesia. Así es como evangelizamos en nuestra Iglesia y esta es la manera en que se lleva a cabo el crecimiento espiritual de nuestra Iglesia. Estas son las clases que ofrecemos. Estos son los estudios que tenemos.

Estos son los grupos de estudio que te pueden ayudar a crecer. Da detalles específicos de como tú Iglesia está tratando de cumplir con cada uno de los propósitos.

Maneras en que hemos comunicado nuestros propósitos en Saddleback

Una de las formas que tenemos en la Iglesia de Saddleback para comunicar los propósitos de Dios, es la clase para nuevos miembros. Enseño una clase al mes para todas las personas que están interesadas en ser miembros durante ese mes. Explico los propósitos de la Iglesia en esa clase…. Una vez cada año doy un mensaje específico. Cada enero doy el mensaje titulado “¿Para qué existe la Iglesia?. Doy el mismo mensaje cada año. Solamente uso nuevas historias. Y digo, amigos, es tiempo de revisar otra vez el porqué de nuestra Iglesia. ¿Por qué hacemos lo que hacemos? Y lo repasamos una y otra vez, porque nadie lo puede memorizar la primera vez que enseñas. Lo tienes que enseñar una y otra vez. Puedes dar un enfoque mensual sobre los propósitos de tú Iglesia. Por ejemplo, un mes haces énfasis en la adoración, el próximo mes haces énfasis en evangelismo, el siguiente en discipulado, el siguiente en compañerismo, el siguiente en ministerio. Puedes llevar a cabo actividades y estudios bíblicos que te ayuden con cada uno de estos propósitos. Puedes imprimir un pequeño folleto o si cuentas con un boletín o programa que se entrega a cada persona, podrías decir así; “Estos son los propósitos de nuestra Iglesia”, para que cuando la gente venga puedan ver cuales son.

Y entonces, por supuesto, es muy importante que los enseñes una y otra vez. Puedes enseñar algunas Escrituras que ya hayan visto anteriormente, por ejemplo, Hechos capítulo 2. No tengas miedo de la repetición, ya que tenemos

Ahora, no es suficiente… con enseñar los propósitos de la iglesia solamente. No es suficiente

con sólo definir el propósito de la Iglesia. No es suficiente con decirle a todos acerca de los propósitos.

También debes aplicar los propósitos de tu Iglesia para cada parte de la Iglesia. Así que la clave aquí será el balance. Tu sabes que, el balance es un principio con el que Dios hizo al mundo. Cuando Dios te creó, te dio dos piernas para que tengas balance. Si sólo tuvieras una te sería muy difícil mantenerme de pie todo el tiempo. Quizá te caerías. Te dio dos manos para tener balance para poder sostener cosas. Te dio dos oídos para tener una audición balanceada. Dos ojos para poder ver balanceadamente. Cuando construyes una casa, debes tener paredes igualmente balanceadas, para que el techo no se venga a bajo. Y en cada área de tu vida, Dios quiere que tengas un balance. El mundo está balanceado de tal manera que gira en la forma adecuada y la gravedad nos mantiene a todos en la tierra, de la manera que Dios lo diseño para que funcionara.

Ahora, cuando se trata de la Iglesia, Dios quiere que tú Iglesia este balanceada de acuerdo a estos cinco propósitos. Déjame decirte que si no tienes un plan para hacerlo así, tú Iglesia va a estar

desbalanceada. Si no tienes un plan que intencionalmente balanceé, y le dé un énfasis equilibrado a la adoración, evangelismo, compañerismo, ministerio y discipulado, entonces vas a sobre-enfatizar uno de los propósitos y descuidar los otros. Quizá te preguntes ¿Cómo puede suceder eso? Esto pasará debido a que cada quien tiene un propósito al que se siente más atraído. Mientras estaba explicando estos propósitos, algunos de ustedes sentían más pasión hacia la adoración y quieren tener buenos servicios de adoración, otros sienten pasión por el evangelizo, y alcanzar a los no creyentes para Cristo. Para algunos la pasión no es el evangelismo, sino el ayudar a cristianos a crecer, madurar y llegar a ser todo lo que Dios quiere que sean. Otros tienen pasión por el ministerio y el hacer cosas en formas prácticas para ayudar a los que están sufriendo y tienen alguna necesidad.

Dios nos ha puesto a todos en la Iglesia, para que se pueda llevar a cabo todo esto. Así que nos da a cada uno una pasión diferente, con un propósito diferente. Pero, si no tienes un plan, y ese es un punto del que voy a hablar en la próxima sesión, para desarrollar los propósitos de tú Iglesia de una forma balanceada, tu tendencia será el sobre enfatizar el propósito que entusiasma más al pastor o líderes claves . Por ejemplo, si soy el pastor y mi don es el evangelismo, entonces mi tendencia será el enfatizar el evangelismo y descuidar los otros propósitos. Y quizá edifique una Iglesia en la que se gana a mucha gente para Cristo, pero en la que nadie esta creciendo en la fe. Por otro lado, si como pastor tengo el don de la enseñanza, y mi pasión es la de ayudar en el crecimiento de los creyentes, quizá les ayude y tengamos a muchos de ellos creciendo en el Señor, pero nadie se esta convirtiendo.

O, si mi corazón, pasión y ministerio es el de ministrar a las necesidades de la gente, de los pobres, de los que sufren y de los que no tienen esperanza, quizá invierta todo mi tiempo en edificar esa área y la Iglesia llegue a contar con muchos ministerios enfocados en el desvaído y necesitado. Pero quizá no se esté llevando a cabo ninguna clase de crecimiento espiritual. Quizá no haya evangelismo. O quizá tenga un llamamiento especial para la Adoración y tengamos un gran servicio de adoración, pero descuidamos los demás propósitos. Quizá gocemos de una gran comunión y todos los cristianos se sientan muy apegados los unos a los otros y nos amemos como hermanos y hermanas en Cristo, pero estemos descuidando los otros propósitos. Para poder tener una Iglesia sanamente balanceada, tienes que contar con un plan que haga el balance de los propósitos de la Iglesia. Y vamos a hablar de esto en nuestra próxima sesión.

que oír algo varias veces antes de memorizarlo en nuestras mentes y corazones.

III. APLICANDO TUS PROPÓSITOS

 

1 comentario

    • Carlos Yoan Delgado Gainza on 22 septiembre, 2017 at 9:18 pm
    • Responder

    Dios les bendiga mucho, anhelo comensar con este estudio muchas gracias por lo que hacen.

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