Tablas de Piedras. Parte 3

l-tablas de PiedrasLos Diez Mandamientos Son un Pacto

Las Escrituras, clara y consistentemente, identifican a los Diez Mandamientos como un “Pacto”, considerándolos un pacto distinto, separado de otros.  Esto ya lo hemos visto en varios textos bíblicos. Sin embargo, a pesar de la abundancia de evidencia a tal efecto en las Escrituras, algunos teólogos aún no admiten que los Diez Mandamientos constituyen tal pacto separado, particular.  Su predisposición básica de que hay “un pacto bajo dos administraciones distintas” les imposibilita considerar o aun hablar de los Diez Mandamientos como un pacto distinto, separado.  Hacer tal cosa destruiría el fundamento de su sistema teológico.

 En dicho sistema, el “Arreglo Mosaico”, o “Administración Mosaica”(6), bajo ningún concepto puede ser un pacto separado, mucho menos uno legal.  Para ellos, la “transacción mosaica” tiene que ser una “administración de un pacto único: a saber, el de gracia”.  Sin embargo, la Palabra de es bastante clara en cuanto a que los Diez Mandamientos fueron los términos específicos de un pacto distinto, separado.  Veamos, a continuación, varios textos que diáfanamente establecen este punto:

“Y él os anunció su pacto, el cual os mandó poner por obra; los diez mandamientos, y los escribió en dos tablas de piedra” Deuteronomio 4:13.

“Cuando yo subí al monte para recibir las tablas de piedra, las tablas del pacto que Jehová hizo con vosotros… y me dio Jehová las dos tablas de piedra escritas con el dedo de Dios… Jehová me dio las dos tablas de piedra, las tablas del pacto” Deuteronomio 9:9-11.

“Y Jehová dijo a Moisés: Escribe tú estas palabras; porque conforme a estas palabras he hecho pacto contigo y con .  Y él estuvo allí con Jehová cuarenta días y cuarenta noches; no comió pan ni bebió ; y escribió en tablas las palabras del pacto, los diez mandamientos” Exodo 34:27-28.

¿Cómo puede alguien leer los textos citados, ser honesto con las palabras usadas y, luego, negar que los “Diez Mandamientos” eran específicamente las palabras de un pacto particular, distinto?  Un sistema teológico erigido sobre términos no bíblicos, que al mismo rehúsa utilizar términos bíblicos, es de sospecharse.  Cuando una persona usa terminología peculiar, que a la vez es esencial a su sistema teológico, tanto el como su sistema caen bajo sospecha.

Será imposible comenzar a comprender la naturaleza y función de los Diez Mandamientos en la historia de la redención hasta tanto no comencemos por donde comienza la Palabra de Dios, a saber: usando los términos que el Espíritu Santo usa.  Así, automáticamente pensaremos y hablaremos de los Diez Mandamientos principalmente como un pacto distinto.  Si nuestro sistema teológico prohibe o, cuanto menos, dificulta tal entendimiento, debe ser obvio que en ese punto, nuestro sistema no es bíblico.

El énfasis bíblico siempre es: las Tablas de Piedra
contienen los términos de un pacto.

Recordemos que la considera los “Diez Mandamientos”, las “Tablas del Pacto”, el “Antiguo Pacto” y las “Palabras del Pacto” como términos equivalentes o intercambiables.  Es claro, pues, ante todos los textos citados en el capítulo uno, que, al leer las palabras “Diez Mandamientos”, o cualesquiera de los siete términos sinónimos que los describen, Dios quiere que pensemos: “pacto”.  Dicho sencillamente: es imposible pensar bíblicamente en los Diez Mandamientos, aparte de la realidad de que son las “Palabras del Pacto”, escritas en las Tablas de Piedra.

La Biblia nunca nos instruye a pensar en términos de: “la inalterable ley moral“.  Repase los textos bíblicos que hacen referencia a los Diez Mandamientos, y verá cuán claramente esta se manifiesta en cada uno.  Es igualmente claro y asombroso cuando las primeras tablas son rotas y las segundas son preparadas. La Biblia no puede ser más clara al decir que los Diez Mandamientos son precisamente las palabras, o términos, del Antiguo Pacto que en los siguientes textos:

“Y aconteció que cuando él llegó al campamento, y vio el becerro y las danzas, ardió la ira de Moisés, y arrojó las tablas de sus manos, y las quebró al pie del monte” Exodo 32:19.

“Y Jehová dijo a Moisés: Alísate dos tablas de piedra como las primeras y escribiré sobre esas tablas las palabras que estaban en las tablas primeras que quebraste. Y él contestó:  He aquí yo hago pacto delante de todo tu pueblo… Y Jehová dijo a Moisés:  Escribe tú estas palabras; porque conforme a estas palabras he hecho pacto contigo y con Israel… y escribió en tablas las palabras del PACTO, LOS DIEZ MANDAMIENTOS” Exodo 34:1, 27,28.

Resumen

Si nuestro sistema de no nos enseñó a ver los Diez Mandamientos como un pacto distinto, separado, no nos enseñó a pensar bíblicamente.  Si se nos enseñó a ver las Tablas de Piedra como la “inalterable ley moral de Dios”, también se nos enseñó mal. Lamentablemente, si así se nos enseñó, entonces se nos enseñó a ignorar las palabras y términos usados por el Espíritu Santo.  Tal vez lo hicimos sin saberlo, pero, la verdad es que sustituimos términos teológicos incorrectos en el de terminología bíblica.  Peor aún, si se nos enseñó que los Diez Mandamientos no podían ser un pacto particular, sino sólo una administración distinta del llamado Pacto de Gracia, entonces fuimos enseñados a contradecir la Palabra de Dios.

El Espíritu Santo siempre vincula los Diez Mandamientos, como unidad particular, con las “palabras del pacto” escritas en las Tablas de Piedra en el Monte Sinaí.
Notas del capítulo 3: _____________________________________

6  Estas son expresiones de teólogos que no usan terminología bíblica.  Al usar términos como “arreglo”, “administración”, o “transacción” en vez de “pacto”, para describir lo que sucedió en el Sinaí, el escritor no obra con rectitud exegética.

 

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