Un corazón endurecido

“Pero a pesar de que había hecho tantas señales delante de ellos, no creían en Él”.          Juan 12:37 Te has preguntado alguna vez ¿Por qué tantas personas no creen en ? Unos de las excusas a las que los incrédulos más recurren y usan como argumento vano, es decir que  necesitan ver una del cielo para venir a los pies de Jesús. Pero déjame decirte mi amigo, que si hubo alguien que hizo todo tipo extraordinaria fue nuestro Señor Jesucristo. Dice la Biblia en Juan 21,25: “Hay también otras muchas cosas que hizo Jesús, las cuales si se escribieran una por una, pienso que ni aun en el mundo cabrían los libros que se habrían de escribir”. Esa es una declaración maravillosa y a la vez sorprendente. Jesús mostró cientos de señales milagrosas mientras desarrollaba su ministerio terrenal: caminó sobre las aguas; devolvió la vista a decenas de ciegos; echó fuera demonios de muchas personas; multiplicó en varias ocasiones el pan; resucitó muertos; sanó leprosos; levantó paralíticos, etc., y nos preguntamos ¿Qué más deseaba ver la gente además del despliegue sorprendente del poder de por medio de Cristo? Si eran señales que demandaban, muchas señales hizo Jesús que, sin lugar a dudas, lo autenticaban como el Hijo de enviado del cielo: el Mesías prometido y el Hijo de encarnado. Sin embargo, ¿qué nos dice el texto de hoy?: “Pero a pesar de que había hecho tantas señales delante de ellos, no creían en Él“. El problema no era la falta de señales o la abundancia de ellas; el problema es el humano que es duro y nunca se doblega ante Dios.  En la historia del rico y Lázaro (Lucas 16:19-31), cuando el hombre rico descendió al Hades, le pidió a Abraham que enviara a Lázaro para que le predicara a sus hermanos, y muy convencido le dijo a Abraham: “Porque si alguno se levantare de entre los muertos, y les predicara, entonces serán persuadidos”. Insulso argumento; Cristo resucitó a Lázaro con cuatro días de muerto, y aquellos judíos, en vez de caer de rodillas en santa adoración ante el despliegue de la majestad divina de Cristo, ¿sabes que actitud tomaron? Querían matar a Lázaro que fue levantado de entre los muertos y querían matar a Cristo por haberlo hecho. Si es por el de un muerto resucitado que van a , Jesús se levantó de entre los muertos y nos ha predicado su palabra poderosa por medio de la iglesia y los predicadores; no obstante, son muy pocos los que creen. Amigo, así de duro y complejo es el corazón humano. Si el hombre posee un corazón que ha sido cauterizado por el pecado, no es porque Dios lo ha dejado sin testimonio, o porque Dios no haya tratado incansablemente de buscar al hombre, ¡nooo!, sino porque en su dureza de corazón el hombre se ha ido cada vez más alejando de Dios, pasando por alto todas las pruebas reales de su existencia que durante milenios Él ha estado mostrando a la humanidad caída. ¿Y sabes qué? Cada vez que rechazas el testimonio de Cristo por medio de su Palabra, acumula ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios (Ro 2:5). Amén.   — ©  Reynaldo Perez Cristianismo Conforme a las Escrituras

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