Una sui géneris marcha llegó esta semana a la capital norteamericana, con cerca de doscientas personas que confiesan haber sido liberados de las prácticas homosexuales por el poder del Espíritu Santo de Dios.
La llamada Marcha de la Libertad, reúne a antiguos transgéneros y homosexuales que tuvieron un cambio de vida al conocer el Evangelio de Jesucristo y están deseosos de compartir sus testimonios de transformación con otros.
Jeffrey McCall explicó en el contexto de la marcha que ese cambio en sus vidas no se debe a ninguna imposición de otra persona sobre ellos. «Fue el poder del Espíritu Santo y la gracia de Jesucristo que cayó sobre todos nosotros», declaró, según Evangélico digital.
Ángel Colón fue otro de los participantes que compartió un testimonio muy impactante, pues sobrevivió a la masacre del club nocturno Pulse en Orlando, Florida, donde perdieron la vida 49 personas. Su caminar con Cristo comenzó tras ese suceso, y ha sido mucho lo que ha cambiado.
«Mientras estaba tirado en el suelo habiendo recibido disparos, no podía moverme, y le dije al Señor: “No saldré muerto de este edificio esta noche”», recordó.
«Tú me prometiste que tengo un propósito en la vida. Le prometiste a mi mamá que el bebé dentro de su vientre era especial y [Tú] tenías un propósito para mi vida», dijo. «No me voy de aquí muerto, Señor; Me voy de aquí con vida y cuando lo haga, te adoraré por el resto de mi vida».
Colón ha mantenido su promesa a Dios, viajando por el mundo predicando sobre la libertad que ha encontrado en Jesucristo.
«Esa promesa no fue nada fácil, pero mire hoy», dijo Colón. «Mire a todos estos vencedores aquí, celebrando que hay un cambio en Jesucristo».









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