¿Practican siempre la magia negra las brujas norteamericanas y europeas?
Muchos neopaganos modernos y otros practicantes de lo que llaman “la vieja religión” insisten en que no están involucrados en la magia negra. 1 Aunque se llaman a sí mismos brujos y usan el término “brujería” en referencia a lo que hacen, repudian el uso de una magia negra manipuladora o malévola, y han adoptado una ética que por lo general se adapta bien a los valores morales de la cultura occidental. Los observadores externos encuentran desconcertante que esos grupos se refieran a su práctica religiosa como brujería, a pesar de que el término tiene tantas malas connotaciones.
¿Existe realmente alguna diferencia entre la magia blanca y la magia negra?
En la terminología tradicional de ocultismo, la magia negra es una magia malévola que procura hacer daño, mientras que la magia blanca se usa para sanar y para otros propósitos. 1
Desde una perspectiva bíblica, esta distinción no es válida. La magia -ya sea negra o blanca- obtiene su poder de las mismas fuentes. Toda la magia -negra o blanca- procura conectarse con una fuente de poder controlada por el ritual o la fórmula.
A diferencia de la magia, la oración (cuando se entiende debidamente) apela a una fuente de poder personal, una Autoridad Máxima que está a cargo de nuestras vidas y a quien debemos someternos (Mateo 16:25). 2 Es cierto que algunas personas religiosas tienen una perspectiva “mágica” de la oración, y piensan que una fórmula de oración en particular coloca la iniciativa tanto en el que lleva la petición a Dios como en Dios mismo. La interacción de la oración que se ofrece libremente con la providencia soberana de Dios es misteriosa, pero está basada en la confianza, la sumisión y la obediencia moral, no en puro secreto o conocimiento esotérico ni ritual oculto.
La Biblia indica que no existe una fuente impersonal legítima de poder mágico. Condena toda la magia igualmente. 3 La comprensión de las leyes naturales que se obtiene de la ciencia es una fuente de poder impersonal, pero las leyes naturales no son arbitrarias ni caprichosas. Están bajo la autoridad de Dios y a su vez ponen limitaciones en aquellos que las usan. La ciencia “negra” o la ciencia “blanca” no existen. La ciencia es ciencia, independientemente de las maneras beneficiosas o destructivas en que se use.
A diferencia de la ciencia, la magia no depende de la observación cuidadosa de la naturaleza, y no es accesible a nadie que tenga la disciplina de seguir sus reglas. La magia viola la ley natural y es accesible únicamente a unos cuantos iniciados que conocen los rituales secretos que desencadenan su poder inexplicable.
Según las Escrituras, toda la magia real -ya sea blanca o negra- saca su poder de fuentes demoníacas divinamente prohibidas que influyen al mago tanto fuera de sí mismo como dentro de su ser.
Escrito por: Dan Vander Lugt
Notas:
- El término “magia” aquí se refiere a la magia “real”, la magia que intenta usar fuerzas sobrenaturales por medios de hechizos y encantamientos. No se refiere a la inofensiva habilidad de manos de los ilusionistas y personas que entretienen público.
- La idea de que las fuerzas espirituales se pueden invocar a voluntad para cambiar las condiciones materiales de nuestras vidas, o las de los demás, pertenece debidamente, no a la religión ni a la espiritualidad genuina, como lo han entendido los más grandes maestros religiosos, sino más bien a la magia. No es por accidente que una de las frases más importantes de la oración cristiana sea: “Hágase Tu voluntad.” La Biblia hebrea y el Nuevo Testamento por igual hacen hincapié una y otra vez en que la verdadera oración, y la verdadera espiritualidad, descansan en someter la voluntad humana a la divina, y no a la inversa. También enfatizan que el plan divino no es necesariamente el plan humano. “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos-declara el SEÑOR” (Isaías 55:8).
- Magia. Las Escrituras no condenan la obra de los “magos” ilusionistas. No habla de la clase de “magia” o “habilidad de manos” que se hace con fines de entretenimiento sano. Las Escrituras se refieren a la magia de verdad. La magia -el intento de explotar poderes sobrenaturales por medio de recitaciones para alcanzar metas que de otra forma no se pueden alcanzar- se veía en una luz negativa en el Antiguo Testamento (Levítico 19:26,31; 20:6; 1 Samuel 28:9; Isaías 8:19; 44:25; 57:3; Jeremías 27:9; Ezequiel 22:28; Miqueas 5:12; Nahúm 3:4; Malaquías 3:5), y fue prohibida bajo pena de muerte (Éxodo 22:18; Levítico 20:27; Deuteronomio 18:10-11).










3 comentarios
Podrian poner mas cosas que tengan que ver con esto. Dios los bediga
La magia siempre me ha llevado hacerme preguntas, y cuando leo la biblia me doy cuenta de que fue prohibida su práctica en el pueblo de Dios pero me surge una duda que he tenido por años y es acerca de cuando Saul a traves de una espirista consulta el espíritu de Samuel, y este responde y habla incluso con el, que poder tiene la magia sobre los espiritus aún de aquellos siervos de Dios. por favor si alguien pudiera contestarme se lo agradecería. Blessing
Buenos días Rudelis
Tu planteamiento es bien interesante. Para dar una respuesta a la cuestión que te preocupa, no debes de olvidar para nada qué es lo que Dios opinaba entonces y opina ahora de las prácticas demoniacas como son la magia , el espiritismo y cosas afines. No olvides que la Ley que Jehová Dios promulgo a Israel por medio de Moisés prohibía y castigaba so pena de muerte estas prácticas.(Levito 19:31; 20:6, 27; Deuteronomio 18:9-12; compárese con Isaías 8:19.) Asimismo, en las Escrituras Griegas Cristianas se dice que los que practican espiritismo “no heredarán el reino de Dios”. (Gálatas 5:20, 21; Revelación[Apocalipsis] 21:8.) En consecuencia, se infiere que cualquier supuesta comunicación con personas muertas, si no es una mentira deliberada por parte del que lo afirma, se establece con una fuente maligna opuesta a Jehová Dios.
Para cuando Saúl fue a la médium espiritista, hacía algún tiempo que Jehová le había retirado Su espíritu, y ya no respondía sus preguntas ni mediante sueños ni mediante el Urim (utilizado por el sumo sacerdote) ni mediante los profetas.(1Samuel 28:6) El capítulo 28 de Primero de Samuel explica que el infiel rey Saúl desobedeció el mandato de Dios de no consultar con médiums espiritistas. Le pidió a una médium que se comunicara con Samuel, un siervo de Dios que había muerto. Pero la persona con la que ella contactó, no podía ser Samuel, era un impostor, alguien que se hizo pasar por Samuel. En realidad era un espíritu malo, un cómplice de Satanás, a quien la Biblia llama “el padre de la mentira” (Juan 8:44).
A Saúl le aplicaba el principio que expresó el apóstol Pablo: “Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; […] quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.”(Romanos 1:28-32)
Saludos