Por: Juan Andrés Llaca Mora
Índice
I- Análisis gramático.
A- Clasificación literaria del libro
B- Afirmaciones del texto
C- El contexto
II- La intervención Divina
A- La facultad de mediunidad
B- La participación de la mujer anulada
C- La mujer asustada
D- ¿Qué la asustó realmente?
III- Atributo de soberanía
A- El descanso estorbado
B- ¿Qué hay de 1 S 15:35?
C- ¿Usaría Dios un medio como este?
D- ¿Le hablaría Dios a alguien después de desecharlo?
E- ¿Existe en la Biblia una experiencia similar?
F- ¿No contradice este regreso a Job 7:9?
IV- El mensaje
A- El contenido del mensaje
B- Mañana estaréis conmigo
Conclusiones
Abreviaturas
Referencias.
V- Notas de comentaristas
Consideraciones acerca del caso de Endor
La controversia que ha suscitado 1 S 28: 8-19 no ha sido sofocada a pesar del tiempo y las muchas palabras. Creyentes incluso de una misma confesión se debaten en contraposición de criterios. El antagonismo surge en la consideración de si fue realmente Samuel, en espíritu, quien se le apareció a Saúl o todo fue un engaño…
Las siguientes observaciones tienen el propósito de reflexionar en dicho problema abordándolo desde una posición histórica, gramatical y teológica.
I- Análisis gramático.
A- Clasificación literaria del libro.
El primero de los libros de Samuel, que no fue escrito por él como lo demuestra la evidencia interna del propio libro (1 S 28:3), es uno de los que pertenece al grupo de los históricos o sea son narraciones de sucesos acontecidos en tiempo y lugar con personajes reales.
Sproul al analizar el tratamiento que debemos dar a textos que se encuentran en los libros históricos dice:
Una forma objetiva de abordar el tema es aplicar las normas literarias al texto. Este episodio particular se lleva a cabo en medio de una sección de la Escritura que no lleva las marcas de la poesía ni la fábula. El contexto inmediato lleva todas las señales de la narración histórica.
Si a algo que tiene todas las señales de ser una narración histórica lo catalogamos de personificación, somos culpables de eiségesis. Si la Biblia declara que algo realmente sucedió, no tenemos derecho a “darle una explicación” llamándolo personificación. Eso es una retracción literaria e intelectual. Si no creemos que realmente haya sucedido, digámoslo y veámoslo como una intrusión de superstición primitiva en los registros del Antiguo Testamento.[1]
La mayoría de los cristianos convergen en el hecho innegable que el primero de los libros de Samuel, como los demás libros históricos, son hechos reales, son historias verificables con sus testigos presenciales y cada una de las narraciones por inverosímiles que parezcan acontecieron.
- ¿Quiénes intervienen?
Saúl fue el primer rey de Israel, hijo de Cis de la tribu de Benjamín, cuyo reinado ocurrió aproximadamente entre los años 1045-1010 a.C.
La adivina, la cual no se menciona por su nombre, una mujer no israelita de las que habían quedado en los territorios sin conquistar desde la época de los jueces y que se dedicaba a la práctica tan común de la hechicería.
Samuel el último de los jueces de Israel consejero personal del rey y profeta ya fallecido para la ocasión del pasaje.
También se menciona la escolta personal del rey que lo acompañó hasta el lugar del encuentro con la adivina. El número exacto se desconoce, aunque si tenían el propósito de no llamar la atención no deben haber sido muchos.
- ¿Dónde ocurren los sucesos?
Se mencionan tres sitios geográficos:
1- Endor: el lugar donde moraba la adivina. Es un sitio asignado a la tribu de Manasés pero nunca conquistado. Está situado a 7 km del monte Tabor cerca de Naín. El campamento de Saúl estaba a 15 km aproximadamente al sur.
2- Sunem: el lugar donde los filisteos tenían su campamento.
3- Gilboa: el monte donde acampaba Israel.
Es interesante notar que los tres sitios están geográficamente vinculados por su cercanía. Ver mapa al final.
- ¿Cuándo ocurrió?
A finales del reinado de Saúl ya que al siguiente día perdió la vida en batalla. Entonces si nos ajustamos a la cronología cerca del año 1010 a.C.
B- Afirmaciones del texto.
- Viendo la mujer a Samuel (v.12)
- Samuel dijo a Saúl (v.15)
- Entonces Samuel dijo (v. 16)
- Jehová te ha hecho como dijo por medio de mi (v.17)
- …tuvo gran temor por las palabras de Samuel (v.20)
Es particularmente significativo que estas son las afirmaciones del escritor bíblico inspirado que nunca pone en duda el hecho. No se trata del criterio de los personajes de la historia sino de la propia Escritura.
La expresión “entendió” que emplea la (RV 60) en el (v.14) no significa en ninguna manera “le pareció” o “eso fue lo que él creyó” dejando lugar a la incertidumbre por mera credulidad de parte de Saúl. La (LBLA) traduce: “conoció” y la (NVI) “al darse cuenta de que era Samuel”.
(BAD) Al darse cuenta Saúl de que era Samuel, se postró rostro en tierra.
(BL95) Saúl comprendió que se trataba de Samuel, se arrodilló, la cara contra el suelo y se inclinó.
(DHH) Saúl comprendió en seguida que era Samuel, y se inclinó hasta tocar el suelo con la frente.
(BJ) Comprendió Saúl que era Samuel y cayendo rostro en tierra se postró.
(Versión Jünemann) Y conoció Saúl que éste era Samuel, e inclinóse su rostro sobre la tierra, y adoróle.
(LBLA) Y Saúl conoció que era Samuel, e inclinando su rostro a tierra, se postró ante él.
(NBLH) Y Saúl supo que era Samuel, e inclinando su rostro a tierra, se postró ante él.
(NVI) Al darse cuenta Saúl de que era Samuel, se postró rostro en tierra.
(RV1960) Saúl entonces entendió que era Samuel, y humillando el rostro a tierra, hizo gran reverencia.
(RV1865) Saúl entonces entendió que era Samuel, y humillándose el rostro a tierra hízole grande reverencia.
(RV2000) Saúl entonces entendió que era Samuel, y humillando el rostro a tierra, adoró.
(RV60) Saúl entonces entendió que era Samuel, y humillando el rostro a tierra, hizo gran reverencia.
(RV95) Comprendió Saúl que era Samuel, y cayendo rostro en tierra, hizo una gran reverencia.
(RVA) Saúl entendió que era Samuel, e inclinando el rostro a tierra se postró.
(SRV) Saúl entonces entendió que era Samuel, y humillando el rostro á tierra, hizo gran reverencia.
Las diferentes traducciones no dejan lugar a dudas, el texto bíblico dice que Saúl no tuvo dudas, era Samuel y el escritor bíblico no se apresura a apuntar que fuera engañado. En otras palabras el escritor sagrado parece estar tan engañado como Saúl o tan convencido como el rey de que era el profeta.
[1] R.C. Sproul, Cómo estudiar e interpretar la Biblia. Pag-20.








1 comentario
No concuerdo en esta interpretación a cerca de que era samuel solo porque saul entendió esto, porque entonces debíamos aprobar que las apreciaciones de un hombre atormentado por demonios deben tenerse en cuenta, el autor no dice: ¨Dios dijo que era samuel¨, tampoco dice: ¨era samuel¨, el solo dice: ¨saul entendió¨, por lo tanto debemos tener cuidado de no torcer el significado de las escrituras dando por sentado de que el escritor bíblico dio esta opinión personal porque el solo narra lo que pensó saul.
Gracias por su atención.