por Carl Wieland
Publicado originalmente en:
Creation Ex Nihilo 14(3):22–23,
Junio-Agosto 1992
Trece especies de pinzones viven en las Galápagos, el famoso archipiélago visitado por Charles Darwin alrededor de 1830. Los pinzones poseen una gran variedad de picos tanto en sus formas como en sus tamaños, tal como indica el diagrama, cada uno adaptado a su dieta y estilo de vida particular. La explicación dada por Darwin fue que todos ellos son descendientes de una pareja original de pinzones, y que la selección natural causó las diferencias.
Sorprendentemente para algunos, ésta es la explicación dada hoy por la mayoría de los creacionistas modernos. No se requiere ningún cambio ‘evolutivo’ en absoluto, y en ningún sentido esto aporta evidencia alguna de transformaciones desde-la-ameba-hasta-el-hombre. No se habría introducido ninguna información genética nueva.Si la población progenitora dispone de la suficiente variabilidad (potencial genético) para explicar estos rasgos variados en sus descendientes, la selección puede causar la adaptación resultante, tal como un ejemplo simplístico mostrará.
Digamos que algunos pinzones llegaron a islas en las cuales había escasez de semillas, pero donde muchas larvas vivían bajo las cortezas de los árboles. En una población en la que haya mucha variación, algunos tendrán picos más largos, otros más cortos, que la media. Los pájaros que tendrían más información del tipo ‘pico largo’ podrían sobrevivir con aquellas larvas, y por consiguiente es más probable que transmitirían la información a sus descendientes, mientras que los otros habrían muerto. De esta forma, al actuar la selección en otras características al mismo tiempo, podría surgir un ‘pinzón carpintero’.
Lo mismo se observa en la selección artificial, donde las diversas razas modernas de perros están más especializadas que la población progenitora (mestiza), pero son portadoras de menos información genética y por consiguiente disponen de menos potencial para selecciones posteriores (no se puede engendrar un gran danés a partir de un Chihuahua). En todos estos tipos de cambios, los pinzones siguen siendo pinzones y los perros perros
Los límites del cambio están determinados por la cantidad de información que se hallaba presente en un principio, a partir de la cual se inició la selección. Los creacionistas han propuesto desde hace tiempo tal ‘diferenciación a través de la selección’ del tipo originario, para explicar por ejemplo, la descendencia de lobos, coyotes, dingos y otros perros salvajes procedentes de una pareja salida del Arca.
Los anti-creacionistas se aprovechan de la cuestión del tiempo. Éstos insisten que se necesita mucho más tiempo del permitido por la Escritura. La selección artificial es rápida, ya que los criadores actúan deliberadamente sobre cada generación. La ‘estima-divinación’ común de cuánto tiempo se necesitó para que los pinzones de Darwin radiaran a partir de su población progenitora va desde uno a cinco millones de años.
Sin embargo, Peter Grant, profesor de zoología de Princeton, recientemente dio a conocer algunos resultados de un estudio intensivo que duró 18 años de todos los pinzones de las Galápagos durante el cual se observó la selección natural en acción. Por ejemplo, durante los años de sequía, al reducirse las provisiones de pequeñas semillas para los pinzones, la selección favoreció a aquellos que tenían picos más grandes y profundos capaces de tomar las grandes semillas que quedaban y así sobrevivir, lo cual hizo que variara la población en este sentido
Aunque esto no es muy sorprendente, ni profundo, lo más interesante fue la velocidad a la cual ocurrieron estos cambios Al ritmo observado, estima Grant, se necesitarían tan solo 1.200 años para ‘transformar’ un pinzón insectívoro en un pinzón asadorero. Para convertirlo en un pinzón terrestre que es más parecido, se requerirían algo así como 200 años
Debe notarse que (aunque el artículo no lo menciona) tales cambios rápidos no pueden tener relación con la producción de ningún nuevo gen por mutación, sino que están basados en el proceso descrito, es decir, elegir de entre lo que ya existe). En consecuencia es insostenible como evidencia de (macro) evolución ascendente verdadera- aunque a muchos estudiantes ingenuos se les enseña este ejemplo como ‘evolución en acción’.
Por el contrario, la evidencia real, observada es que tal formación adaptativa (descendiente) de varias especies a partir de un tipo creado puede ocurrir fácilmente en unos pocos siglos. No se necesitan millones de años. Este argumento se ve fortalecido por el hecho de que, tras el Diluvio, la presión selectiva habría sido mucho más intensa – por la rápida migración hacia los nuevos nichos vacíos, por el catastrofismo residual y por el clima cambiante dado que la tierra se estaba asentando y secando, y por la radiación adaptativa simultánea de especies de comida divergentes
REFERENCIAS
- P.R. Grant, ‘Natural Selection and Darwin’s Finches’, Scientific American, 265(4):60-65, octubre 1991.









2 comentarios
ja , ja ,ja
Se olvida usted en su explicación que las variaciones en la información genética se producen también por variaciones espontáneas, conocidas como mutaciones. en la mayoría de las ocasiones la acumulación de estas mutaciones deriva en “defectos” , incapacidad y mal funcionamiento del cuerpo, pero en ocasiones se adiciona como nueva base de información que está disponible para aparecer como cambios en esa selección natural.