OCUPA TU LUGAR

OCUPA TU LUGAR             Por: José Antonio Cano Mirazo

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1 Corintios 11:3. Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo. 

 

Quiero comentarles antes que nada, algo que todos sabemos que es muy elemental, pero quiero hacerlo. De nuestra cabeza salen las órdenes hacia nuestro cuerpo. Todo lo que hacen nuestros miembros está ordenado por la cabeza. Todo lo que no queramos hacer simplemente la cabeza no envía la orden y no lo hace, lo que queramos hacer lo hace. Lo sabemos. Ningún miembro de nuestro cuerpo se mueve por sí solo, todo está controlado por la cabeza, absolutamente todo. Y si en algún momento alguno de los miembros de nuestro cuerpo se mueve por sí solo, entonces hay un problema, hay un conflicto que tiene que ser atendido porque está fuera de lugar.
Porque el cuerpo y sus miembros se van a mover de acuerdo a las órdenes que reciba de la cabeza, así lo estableció el Señor, no hay otra forma. Dios todo lo hizo con un orden, porque tenemos un Dios de orden, y para todo hay orden. Y aquí Pablo dice en este versículo que Dios está por arriba de todas las cosas, por encima de todo. Dios es la máxima autoridad, arriba de Dios no hay nadie. Cristo Jesús nuestro Señor también está sujeto a Dios el Padre.

 

Nosotros lo podemos leer en el Evangelio en cualquiera de sus cuatro versiones, vamos a encontrar de una manera constante que nuestro Señor Jesucristo dice que él está sujeto al Padre, que él no hace nada que no esté en la voluntad de Dios, y que él no vino a hacer su propia voluntad sino la voluntad de Aquel que está en los cielos. Es decir, como dice el apóstol Pablo: Jesucristo está sujeto a una cabeza que es Dios, y así lo declara.

 

Y en el orden establecido por Dios, nosotros podemos advertir que Jesucristo es, dice la Palabra, la cabeza de todo varón. Es decir, el hombre, todo hombre está sujeto a Cristo Jesús, todo varón tiene que estar sujeto a Jesucristo. No podemos hacer nada que no esté dentro de los propósitos de Dios, nada que no esté en el propósito de nuestro Señor Jesús. Todo absolutamente todo tenemos nosotros que hacerlo de acuerdo a la voluntad de Jesucristo porque dice la Palabra él es nuestra cabeza.

 

Y a la vez el varón, dice Pablo, también ha sido puesto por cabeza de la mujer. Pero muchas de las veces pensamos en el sentido que el hombre tiene una autoridad delegada por Dios para sojuzgar a la mujer. Y la Palabra no se refiere a eso, la Palabra no establece eso. Muchas personas mantienen un autoritarismo sobre la mujer y ése no es el propósito de Dios.
Y para que entendamos bien los conceptos vamos a:

 

Génesis 1:28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y Señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. 

 

Cuando nosotros leemos este versículo, podemos advertir que Dios está hablando en plural, por lo tanto le está hablando, dice la Escritura, al hombre y a la mujer. A ambos les está dando una autoridad. Les está diciendo a los dos que tienen que sojuzgar y que tienen que Señorear sobre la tierra, sobre todas las cosas. Pero a uno de los dos Dios el da el liderazgo, porque si no fuera así habría un caos, una serie de conflictos, de problemas. Y bueno, cuando ambos toman el control sabemos que las cosas se salen del orden. Sabemos que hay problemas y muchas de las veces problemas que no se pueden solucionar.

 

Y la pregunta es: ¿por qué Dios le dio al hombre ser cabeza de la mujer? ¿Por qué Dios le dio al hombre el ser líder? No pensemos lo que no es, porque nos gusta pensar lo que no establece el Señor, no menospreciemos a la mujer. En primer lugar se trata de una cuestión de orden. Y en Segundo lugar por la transgresión de la mujer. Pablo esto lo explica y vamos a:

 

1 Timoteo 2:11-14 La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. 12Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio. 13Porque Adán fue formado primero, después Eva; 14y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión.

 

Cuando nosotros miramos a la Palabra, nos damos cuenta de una manera muy clara, que Dios puso al hombre por cabeza porque dice la Escritura que a él lo formó primero. Por lo tanto, pone sobre el hombre una autoridad, una autoridad que luego el hombre no toma, que el hombre deshecha, no la lleva a cabo, no ejerce el liderazgo que Dios le ha dado, y eso es algo bastante claro.

 

En segundo lugar, dice el apóstol que Adán no fue engañado, es decir, dice la Escritura que la que fue engañada fue la mujer. Y ella convenció, por llamarle de algún modo, a Adán a pecar. Cuando nosotros miramos a nuestro alrededor, y varones, cuando miramos a nuestra propia vida, nos damos cuenta que en términos generales no nos gusta ser cabeza, porque el ser cabeza trae consigo responsabilidades, trae consigo que tomemos una responsabilidad que no queremos llevar a cabo, y esa responsabilidad en términos generales la deslindamos hacia los demás.

 

No nos gusta ser responsables, no nos gusta tener que dar cuentas. Preferimos como varones ser los que sustentan la casa, y que todo lo demás se encargue la mujer, sin embargo queremos tener la autoridad para que las cosas se manejen en la casa como nosotros decimos, como nosotros queremos.
Pero el hombre no toma el lugar que le corresponde. Y esto es algo que nosotros podemos ver en nuestra cultura en este país, y bueno también lo podemos ver a nivel mundial, que es un problema bastante severo. El hombre no toma su posición de líder, se lava las manos y deja que los demás lo tomen. Por esa razón surgen los matriarcados, por esa razón la mujer se extiende y extiende sus dominios, ¿por qué? Porque el hombre no lo hace. Y las mujeres son las que empujadas por las circunstancias tienen que tomar un liderazgo que no les fue encomendado por Dios. Es así de fácil de acuerdo a la Palabra del Señor.

 

Pero esto no es nuevo, dice la Escritura en:

 

Génesis 2:15 Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. 

 

Es decir, Adán tenía una responsabilidad, tenía un trabajo, tenía algo que hacer, y por ese trabajo él tenía que responder. Dice la Escritura que después hace Dios a la mujer y sucede algo bien especial.

 

Génesis 3:1 Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? 

 

Y nosotros podemos empezar a reflexionar un poco en relación a la Escritura. Por qué razón la serpiente que era astuta, estuvo en la posibilidad de acercarse a la mujer y hablarle  decirle: ah mira, con que Dios te ha dicho que no hagas esto, verdad. ¡Qué barbaridad! Con que Dios te ha dicho que no comas de todo árbol del huerto. ¿Qué significa todo esto? Esto significa algo muy sencillo, que Eva estaba sola, estaba no puedo decirlo que abandonada, pero estaba sola. No sé si estaba haciendo alguna labor del campo, no sé.

 

Versículo 2-3 Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer. 3Pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. 
La orden era clara, Dios les había dado una orden de lo que no tenían que comer, de lo que sí podían comer. Pero la mujer andaba sola, la serpiente que era astuta, no inteligente; no le demos un valor mayor al enemigo del que tiene; es astuto y por su astucia pues luego nos anda ganando. Y entonces dice: pues si nosotros de este árbol que dijo Dios que no comamos, entonces vamos a morir.

 

Versículos 4-5  Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; 5sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. 

 

Lo que Dios te dijo es mentira, lo que Dios dice no va a suceder en tu vida, no va a pasar, no le creas a Dios; créeme a mí porque yo sí sé cómo son las cosas, yo sí te digo la verdad. Cuántas ocasiones viene el enemigo y nos dice algo relacionado con la Escritura: ah no te preocupes, no es cierto esto, esto no va a ser así. No tienes problema, tú la salvación la tienes asegurada, tú no te preocupes, tú no tienes que hacer lo que dice aquí Dios. Simplemente en el último momento arrepiéntete y ya está todo solucionado y no hay problema.

 

El enemigo es astuto y sabe por donde meterse. Y yo aquí puedo advertir cómo la mujer por estar sola porque el varón no había tomado el lugar que debería tomar, la dejó sola, la dejó a la deriva. Una mujer que está sola es presa del enemigo. Y de inmediato el enemigo que es astuto la va atacar y la va a llevar al pecado, lo dice el libro de Génesis, aquí está escrito.

 

Versículo 6a  Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer.

 

Es decir, primero hubo una voz, hubo un convencimiento, no le creas a Dios, tú sí puedes comer de este árbol, no tienes ningún problema, no pasa nada. Después de que es influenciada como cualquiera de nosotros cuando alguien viene y ejerce una influencia sobre nuestra vida, volteamos a ver algo y entonces ya lo vemos diferente. Y entonces Eva volteó, miró el árbol prohibido y dijo: ah se ve bien, se ve apetitoso, se ve agradable. Sí, no va a pasar nada, está bonito. El pecado se ve bien, se ve agradable a tus ojos, después de que el enemigo vino y habló al oído.

 

Y entonces dice la Escritura: Y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría.

 

No solamente era bueno para comer, no solamente era agradable a los ojos, sino que vio que era codiciable para alcanzar una sabiduría. Algo que Dios no le había dicho, el enemigo viene, lo hace. Insisto, ¿cuánto tiempo habrá pasado para que haya caído ella? Nosotros aquí lo vemos y lo leemos en un instante, en unos segundos; pero esto no se llevó unos segundos. Tuvo que haber una labor de convencimiento de parte del enemigo para que ella viera las cosas diferentes, es decir, mientras todo esto sucedía Adán estaba en otra parte haciendo no se qué.

 

Por lo pronto no estaba haciendo lo que Dios quería que Adán hiciera, que cuidara no solamente del huerto sino que cuidara de su mujer. Estaba actuando de una manera irresponsable hacia lo que Dios le había encomendado. Comió así como ella, es decir, ella lo comió, fue le habló al marido, lo convenció y él tomó del fruto que ella llevaba y lo comió. Yo no sé tampoco si lo agarró distraído, medio dormido disfrutando de una bonita tarde debajo de la sombra de un árbol, pero algo estaba haciendo Adán por lo cual no estaba en todos sus cabales. Y esto ocasiona que él caiga en pecado. Conocemos lo que sucedió después, sabemos lo que pasó.

 

El varón malentiende la postura que dice la Palabra, la postura que debe asumir como cabeza, ¿Por qué? Porque no conoce la voluntad de Dios. Porque no conoce los propósitos que Dios tiene para su vida. No sabe qué es lo que tiene qué hacer, y trata de controlar también a una mujer llevándolo también a un machismo, lo cual está fuera de la voluntad de Dios. No es un líder sino es un autoritario.
Y nosotros debemos tener cuidado porque también dice la Palabra del Señor que cuando le hizo a la mujer a Adán, le dijo que le iba a hacer ayuda idónea. Por lo tanto era una ayuda que lo iba a complementar a él, y los dos iban a ser uno solo. Es decir, el complemento uno del otro. El problema es que la influencia de las culturas, por el desconocimiento de la Palabra de Dios, lleva a la gente a que el varón no asuma su responsabilidad delante de Dios. Y esto es bastante delicado, porque nosotros como varones vamos a tener que estar un día delante de la presencia de Dios, dando cuentas.
¿Qué cuentas vas a dar tú? ¿Qué podrás decir ese día al Señor? El mundo, insisto, tiene conceptos equivocados de sujeción, de control de la mujer. Hay quienes le gritan a la mujer, quienes la ofenden, quienes las golpean, quienes las maltratan física, emocional, espiritualmente, y todo esto es grave. 

 

Efesios 5:23 Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. 

 

A mí me agrada mucho cuando leo esta Escritura, este versículo, los conceptos que Dios tiene. ¿Por qué? Porque yo puedo advertir como nuestro Señor Jesús ama a la Iglesia, y la ama tanto que él siendo la cabeza guía a la Iglesia y la lleva y nos lleva hasta la presencia del Padre en donde viviremos por la eternidad, y además él es nuestro Salvador. Jesucristo dio su vida por nosotros, él murió por nosotros.
Y cuando yo miro esto, digo: Señor, cuánto tenemos que aprender para ubicar el lugar en el cual nosotros debemos estar como varones. Porque es muy triste que el varón no asuma su responsabilidad, que el varón no haga lo que tiene que hacer. En uno de los libros de Paul Yongi Cho, dice que a la falta de varones él tuvo que levantar células siendo las líderes las mujeres, 50 mil mujeres levantó, 50 mil mujeres como líderes de células, qué tremendo. ¿Por qué? Porque el varón no lo hacía, el varón no entraba a trabajar, no le interesaba hacer nada para tomar su responsabilidad, su liderazgo.

 

Cuando miramos a la Iglesia actual podemos advertir que quien trabaja en la iglesia, en términos generales son las mujeres. Pocos son los varones que están comprometidos y que están trabajando. Pretextos los tenemos, mucho trabajo, estoy cansado, toda la semana, muchas cosas, no hay tiempo, en fin, tenemos una serie de excusas por las cuales no asumimos la responsabilidad que tenemos.

 

Las reuniones de oración, ¿quiénes están en las reuniones de oración? Casi puras mujeres. ¿Quiénes participan en los eventos? Las mujeres, a los varones hay que estarles rogando: ándale, mira, va a haber una asamblea de varones, te invito, vamos, va a estar muy bien. Va a ir un predicador muy lleno del Señor, vas a ser ministrado, va a hablar a tu vida. Y tenemos que estarles rogando. Y a las mujeres les dices: Va a haber una asamblea de mujeres. Y dice: voy, voy. Y empieza a aportar para la asamblea.
El hombre es muy apático, no le gusta el compromiso, lo hace a un lado. Y cuando nosotros miramos lo que dice aquí la Escritura que Cristo Jesús es la cabeza de la iglesia, y el marido es la cabeza de la mujer, debemos entender que nosotros los maridos, los varones tenemos que tomar nuestra responsabilidad para guiar a la mujer y a nuestra familia, y tomar el papel de liderazgo que Dios nos dio.
Nuestro Señor Jesucristo asume su condición de líder de la Iglesia, él asume su condición de ser cabeza de la Iglesia. El Señor Jesús no deja, no deja a la Iglesia Universal en donde quiera que se encuentre a la deriva. Ah Iglesia esta semana me la voy a dar de vacaciones, ahí a ver qué hacen, hagan las cosas como quieran, no se preocupen todo está bien. ¡NO! Tenemos que estar siempre orando para que el Señor nos vaya revelando qué es lo que tenemos que hacer, hacia dónde tenemos que ir, cómo tenemos que hacer las cosas.

 

¿Por qué? porque él está al cuidado, está al pendiente de su Iglesia, y el varón así debería estar asumiendo la responsabilidad del liderazgo que tiene, no solamente siendo el que suple las cosas en lo económico; y luego ni las suple, tiene que trabajar la mujer, entonces ni siquiera las suple completo. Entonces nosotros tenemos que entender cuál es la posición que nosotros debemos asumir. Cuál es el propósito de Dios para nosotros como varones. Y tengo que asumir mi responsabilidad delante de Dios y tomar el lugar que Dios me dio.

 

Estamos acostumbrados, en nuestra cultura a que las cosas sean diferentes, al hombre no le gusta comprometerse, al hombre no le gusta trabajar. Hay reunión de varones. Sí pero si se cruzó un partido bueno de fútbol americano o soccer, o algo interesante, se va a su casa, no le interesa quedarse a una reunión de varones, como para qué, cuál es el caso, y se va.
Yo con mi esposa duré casi nieve años de noviazgo. No se los recomiendo eh, es terrible y son muchos problemas. Cuando estábamos por casarnos, estábamos a unos meses, había una inquietud en ella, la inquietud no era que yo fuera inconverso o mundano, su inquietud era cómo se iba a educar a los hijos. Ella sí conocía, al menos en parte, la Biblia; nunca había leído que “no os unáis en yugo desigual”, entonces tenía esa preocupación.

 

Y cuando me comenta: ¿y qué va a pasar, cómo los vamos a educar? Yo hice lo que en términos generales hacen los varones, le dije: mira, tú no te preocupes, tú te vas a encargar de su educación religiosa, tú los vas a enseñar, tú los vas a llevar y tú vas a ser la que se encargue de ellos, yo te lo dejo en tus manos porque tú sí sabes. Y dije: yo con toda tranquilidad me sacudo las manos, y a volar. Qué fácil postura.

 

Le doy gracias a Dios que antes de casarme, dos meses Él me tocó, Él me alcanzó y entendí que yo tenía que asumir un liderazgo, el liderazgo de mi casa. Y bueno, gloria a Dios que tenía planes de que yo cumpliera con otros liderazgos. Pero por lo general el hombre se desentiende de las cosas, no le importan, y no le importa no cumplir el propósito de Dios, no le interesa, y no hay nada que lo mueva.

 

Y ahí está la mujer insistiéndole: ándale mi amor mira que los hijos, que llévalos, que hazles, que… Estoy cansado. No mi amor, mira que los niños necesitan salir, hay que llevarlos al parque. Llévalos tú. No, necesitan jugar contigo. Ah qué jugar, estoy muy cansado, todos los días. Mira, te doy cien pesos y ahí les compras algo en el parque. Es que no se trata de eso, se trata de que tú vayas, que tú convivas. Ah no, yo estoy muy cansado. Y no asumimos muchas de las ocasiones la responsabilidad que tenemos como varones.
Ándale mi amor que vamos a la iglesia, vamos a los cursos. Ah ya estoy muy grande para ir a estudiar, ya estoy muy grande para ir a aprender. Mira, váyanse ustedes, adelántense, yo ahí los alcanzo. Y nos desentendemos del liderazgo que debemos que asumir, nos desentendemos que somos cabeza. No nos importa dar nuestra autoridad y delegarla. Si nosotros supiéramos lo que va a pasar, entonces habría un conflicto interno bastante fuerte porque sabríamos que un día vamos a enfrentar al Señor y le vamos a dar cuentas.

 

Y ese día no le vamos a poder decir: ¿Pues es que, qué crees Dios? Mi hijo me salió malo, por eso se desvió, por eso se tiró a las drogas, por eso se volvió alcohólico, por eso anduvo de delincuente, por eso hizo esto o hizo lo otro. ¡NO! Vamos a tener que asumir la responsabilidad, porque Dios te va a decir, ¿y dónde estabas tú? Yo te puse por cabeza. Es que mi esposa era una rebelde, no se sujetaba a mí.

 

Efesios 5: 25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella.

 

El Señor le pide a la mujer que se someta, que se sujete al varón. Pero al varón le dice que ame a su mujer de tal modo como Jesucristo ama a su Iglesia, y de tal magnitud que dio su vida por la Iglesia, y murió por ella. Sin embargo hay varones que luego dicen: ojalá y se muriera ésta, ya no la aguanto, que se divorcie.

 

Entonces asumimos y manipulamos las cosas a nuestra conveniencia. ¿Qué tanto amas varón a tu mujer? Y tú que eres soltero varón, tú vas a tener un día que casarte, y ese día vas a tener que amar a tu mujer de tal magnitud que vas a tener que ser capaz de dar tu vida por ella, así de fácil. ¿Y para qué?

 

Versículo 26 Para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra.

¿Y cuál es el propósito de esto?

 

Versículo 27 A fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha. 

 

Esta es la manera en que tú te tienes que presentar a tu propia mujer. Y para que tú te la puedas presentar así, tienes que asumir el liderazgo de tu casa. Y tienes que conocer la Palabra de Dios para hacerla, y amar a tu mujer de la manera en que Dios quiere que la ames.

Y lo tenemos que hacer así. Y tú podrías decir, bueno ¿y por qué estamos hablando de esto en una reunión general? Pues muy sencillo, porque a la reunión de varones no vienes, así de fácil.
Entonces como hay cosas importantes entonces las tenemos que decir aquí, aunque no sea el lugar ex profeso para ello. Y dice la Escritura que tú tienes que asumir ese liderazgo y trabajar con tu mujer para presentártela limpia, sin mancha, sin arruga. ¿Te puedes presentar así a tu mujer? Está difícil. Y no lo hemos trabajado, y luego no lo trabajamos, lo hacemos a un lado y dejamos que las cosas vayan sucediendo.

 

Versículos 28-29 Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. 29Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia. 

 

El ser cabeza implica muchas cosas. El apóstol Pablo en un versículo dijo que el hombre sea cabeza de la mujer. Unas cuantas palabras, pero nosotros tenemos que entender la magnitud de lo que Dios quiere hacer en nosotros, y que nosotros asumamos la responsabilidad del liderazgo. Que ya dejemos la apatía, la flojera, el desgano, que hagamos a un lado todo aquello que nos estorba para poder cumplir con el propósito de Dios. Es importante y lo tenemos que hacer.
Tenemos que darnos cuenta que Dios nos creó con un propósito bien específico, y que nosotros tenemos que cumplir con ese propósito. Qué triste es preguntarle a una persona que no conoce del Señor, ¿cuál es su propósito de vida, cuál es su meta, hacia dónde va? Y vamos a encontrar que todas las respuestas en términos generales se refieren a lo material. Se refieren a estar bien, a estar con un buen nivel de vida, estar tranquilos, sin problemas, sin conflictos, con un buen salario, tener una buena casa, un buen automóvil, salir de vacaciones a buenos lugares. ¡Y! ¿Tu propósito de vida cuál es? No lo sabemos.

 

En el mundo no sabemos cuál es el propósito, lo conocemos hasta que llegamos al Señor. Tenemos ideas muy vagas de lo que es el cielo cuando no conocemos a Dios, y creemos que todo mundo va a estar en el cielo. Como muchos dicen: Aquí en la tierra es el infierno, nosotros todos, toda la humanidad va a ir al cielo porque se lo merece. Es un error, están equivocados y lo sabemos.
Por lo tanto nosotros debemos conocer cuál es el propósito de Dios para nosotros. Para ti varón, ¿cuál es el propósito? ¿Por qué te hizo el Señor varón? Nada más porque fue una situación al azar, y el Señor fue diciendo: niño, niño, niña, niña, niño, niño, y ahí te tocó. No fue así, hay una razón. Y una razón la cual tú tienes que cumplir, y tú tienes que saber cuál es. Y tienes que buscar en la Palabra para hacer de acuerdo a lo que Dios establece, no puede ser de otra manera.

 

Porque va a haber un día dice el Señor, que venga y nos pida cuentas.

 

Lucas 12:42 Y dijo el Señor: ¿Quién es el mayordomo fiel y prudente al cual su Señor pondrá sobre su casa, para que a tiempo les dé su ración? 
Dos palabras a destacar: Fiel y Prudente. Un mayordomo fiel y prudente. Una persona que está al pendiente de todas las necesidades de su casa. Y ha sido fiel y ha sido prudente para suplir todo y para guiar a su casa conforme y la voluntad de Dios. Por eso dice en:

 

Versículo 43  Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su Señor venga, le halle haciendo así. 

 

Es decir, que cuando el Señor venga te encuentre trabajando, te encuentre siendo fiel y prudente. ¿Qué pasaría si al Señor Jesús se le ocurriera venir a la hora de la oración congregacional? Se iría un puñado de hermanas y uno que otro hermano, en verdad, porque no asumimos nuestra responsabilidad. ¿Qué pasaría si el Señor viene en cierto momento cuando no es la reunión general sino que hay otra actividad, está un curso por ejemplo, algo que fortalece nuestro espíritu, que a esa hora el Señor dijera: ¡voy por mi Iglesia!, ¿qué pasaría, tú te quedarías? Sabemos que sí. ¡Qué tremendo, qué difícil!

 

Nosotros necesitamos estar haciendo lo que el Señor establece que hagamos cuando Él venga. ¿Cuándo va a venir? No sé, pero el día que venga me tiene que encontrar siendo un mayordomo fiel y prudente porque me va a pedir cuentas. Y si nos encuentra en fidelidad y prudencia haciendo lo que quiere, entonces dice:

 

Versículo 44  En verdad os digo que le pondrá sobre todos sus bienes.

 

Hay promesas del Señor para nosotros. Pero tenemos que quitarnos ese manto que luego nos cubre de apatía, de desgano, de flojera, de desinterés. Ah, mi esposa, que ella ore, al fin como somos una sola carne, con que ore uno es suficiente, para qué más. Como somos uno pues  que ella sea la que coma. Nosotros necesitamos participar porque tenemos un liderazgo, y tenemos que entender las formas de Dios. Cuando nosotros no hacemos las cosas como Dios las establece, cuando no tomamos ese liderazgo al cual Dios nos llamó y nos creó para tomar el liderazgo dice:

 

Versículos 45-46 Mas si aquel siervo dijere en su corazón: Mi Señor tarda en venir; y comenzare a golpear a los criados y a las criadas, y a comer y beber y embriagarse, 46vendrá el Señor de aquel siervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe, y le castigará duramente, y le pondrá con los infieles. 
Qué palabras tan fuertes de parte de nuestro Señor Jesús. Pero el propósito de Jesús es que nosotros entremos a tomar la responsabilidad para la cual nos formó. No podemos estar en la apatía, no podemos dejarle las cosas que las hagan los demás, tenemos que asumir que somos cabeza, no hay de otra, tenemos que asumirlo. Por lo tanto, tenemos que mirar a nuestro interior y modificar todo aquello que no está siendo correcto, todo aquello que no estamos haciendo de acuerdo a lo que dice la Palabra. Para entonces hacerlo como el Señor dice, y ser encontrados fieles y prudentes.

 

El Señor quiere una Iglesia limpia, santa, sin mancha, sin arruga; y él la está preparando para presentársela a sí mismo. Porque un día va a venir el Señor y nos va a llevar a la presencia de Dios y vamos a habitar con Él por la eternidad. Y nos está preparando a toda la Iglesia para esto, por lo tanto tiene que tratar con cada uno de nosotros. Y tiene que pulirnos, y tiene que darnos un tiempo, y aunque sean palabras fuertes, aunque sean palabras que no nos gusten tenemos que entender que el Señor nos está llamando a hacer conforme y su voluntad por nuestro bien, no por el bien de Jesús, no por el bien de Dios; por nuestro propio bien, por nuestra propia bendición.

 

Nosotros tenemos que hacer lo que Él establece de acuerdo a lo que dice su Palabra, y esto va a traer bendición. Quitemos la apatía, quitemos todo aquello que estorba para que el propósito de Dios se cumpla, y sea dicho de paso, no solamente los varones también la mujer, trabaja y haz las cosas como Dios las establece, y entra a los puntos que el Señor quiere tratar contigo para transformarte, para cambiarte.

 

Bendito Dios y Padre eterno en el nombre de Jesús, Señor tu palabra cuando la empezamos a comer es dulce como la miel, pero también cuando nosotros seguimos comiéndola luego es amarga como el ajenjo. Que nosotros podamos entender que debemos llevar a cabo cambios en nuestra vida para asumir el liderazgo para el cual tú nos has formado y tú nos has llamado. Que no seamos apáticos con esto y que tomemos la responsabilidad que tenemos y no la deleguemos en los demás.

 

Porque de esta manera tu Iglesia crecerá, se fortalecerá y estará lista para estar en tu presencia. Para ser llevada a esos lugares celestiales que tú tienes dispuestos para nosotros. Pongo delante de ti a este remanente, pidiéndote Señor que tú trates con cada uno de nosotros para que seamos de acuerdo a tu voluntad. Y en el nombre de Jesús, a ti sea toda honra y toda gloria por la eternidad, amén.

Dios te bendiga

 

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