Lámpara es a mis pies tu palabra,
Y lumbrera a mi camino.
Salmo 119:105
Saludos a todos mis fieles lectores, hace ya un tiempo que no me dirigía a ustedes. No sé si les estará gustando la serie de sermones de Spurgeon, al menos para mí son un deleite. Para variar un poco y no caer en la monotonía quiero tocar un tema ya bastante desgastado pues todos los que guiamos a algún grupo de hermanos siempre estamos machacando este tema, pero nunca es suficiente pues muchos hermanitos no le prestan la debida atención al mismo. Escribo este artículo por la gran pérdida de amor a las Escrituras que veo a diario. No sé a cuantos le habrá pasado que en medio de un culto, cuando hay que buscar un pasaje en las Escrituras ves gente que pasa trabajo en la búsqueda en sus mismas Biblias, escribo sin la menor intención de ofender a nadie, pero cuando pasan estas cosas me doy cuenta rápido que la persona no camina en las Escrituras, y aún peor, no conoce bien su propia Biblia. Les confieso que entre tanto no caminaba en mi Biblia pasaba este tipo de trabajo. No se trata de ser un gran esgrimista con la Palabra, sino de conocer tu Biblia.
¿Qué es pasión por las escrituras?, ¿vemos gente apasionadas por el estudio de la Biblia y por la lectura de la misma?, sinceramente conozco poca gente. La Palabra de Dios es necesaria para el constante crecimiento espiritual, es necesaria para adquirir el conocimiento necesario de Dios mismo, Dios se nos revela a través de la Biblia y por medio de su Hijo, ¿cómo vas a conocer a Dios si no conoces de la Palabra?. No hay nada mejor que dormir luego de haberte comido una buena porción de las escrituras, y aún mejor, acostarte a rumear lo antes leído.
Nuestra sociedad tiene un acelerado crecimiento en el conocimiento del mundo circundante, cada vez hay más información de diversos temas, y la gente aprende; y esto es bueno, pero esto trae consigo que la gente se vuelva más ignorante y dura de corazones, ¿te es fácil predicar el evangelio?, a mí no me es fácil, siempre me toco con gente que tiene conocimiento, y tiene para contradecir todo lo que digo, erróneamente lo hace, pero es por la ignorancia que hay en ellos, ¿será posible hablar verdaderamente la Palabra de Dios, esa que es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón (Heb 4:12) si no tenemos un conocimiento íntegro de la misma?. Creo que todos los cristianos en algún momento nos hemos equivocado con alguna doctrina de la Biblia, pero si res de esos que le gusta buscar e investigar de diferentes temas, eres de los que pronto se da cuenta de sus propios errores. Mientras más buscas en la Palabra, más cosas te son reveladas, si lees la Palabra más de una vez completa te darás cuenta que con leerla una vez no es suficiente porque cuando la vuelvas a leer verás cosas que antes no viste, y…. ¿crees que con leerla 2 veces ya tienes?, jejej, nada de eso, la lees una 3ra vez y te das cuenta que sigues viendo cosas que antes no viste, y así sucesivamente; la Palabra de Dios es un río, ¿te has bañado alguna vez en el mismo río (agua)?, por supuesto que no; lo mismo pasa con las Escrituras, y cuando lees y lees, más quieres leer, y más quieres conocer, simplemente porque te enamoras de la Palabra de Dios. En mi experiencia personal, la primera vez que quise leer la Biblia completa me costó trabajo, los relatos de Génesis y Éxodo te mantienen atento a la trama, pero cuando llegué al libro de Levítico la cosa cambió, pero todo es perseverar, aunque bostezando, pero salí de esos pasajes. Para leer toda la Biblia existen métodos como leer tres libros diferentes al mismo tiempo (uno o más capítulos diarios) pero yo siempre escojo la lectura de Génesis a Apocalipsis en el mismo orden en que están en nuestras Biblias. Amados hermanos, no dejen que pase un día sin que aprendan algo de las Escrituras, enamórense de las Escrituras
Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí
Juan 5:39







1 comentario
Anibal me gustó mucho este artículo,soy crítica y autocrítica, no te digo que me gustó para que usted o la gente vean que hay uno más que dice que si, como digo que este artículo me gusta, digo tambien que no me gustan los chistes que hay publicados………yo no ando con tapujos ni adulando a nadie
cuando vi el tema este…. Pasión por las escrituras me inquietó bastante, es verdad lo que dices que muchas veces no tenemos el conocimiento necesario para refutar una respuesta a nuestro alrededor, cuando dicen algo feo del evangelio nos enojamos con ira cristiana pero no sabemos dar una respuesta con amor y respaldada por la palabra de Dios, eso es lo que quiere nuestro Señor que le reconozcamos a dondequiera que vayamos y defender en quien hemos creido realmente, somos como David con Goliat no somos nada ante el gigante que es el mundo pero solo hay que disponerse a hacerle frente, leamos más las escrituras para conocer y entender la voluntad de Dios.