Bayamo tiene dos cosas que no las tiene La Habana, una historia muy hermosa y una Rita la Caimana –decía una canción de Los Compadres-. Pero hoy le descubrí un nuevo encanto a la Ciudad Monumento: un predicador. A simple vista parece turbado, un joven alto de unos veintipico, con espejuelos que guardan dos ojos …








Últimos comentarios